Sin cupo en el infierno

¿Has pensado alguna vez que pasaría si se llena el infierno?, ha sido tanta la gente mala desde la historia de la humanidad que tarde o temprano tiene que suceder, Cuando ellos no caben ahí,¿ donde se van?…

Hubo una pelea en el reclusorio de “La misión”, más de 80 reos muertos, cientos de heridos, a pesar de no ser un lugar muy grande vivían en condiciones de que tenían que dormir parados por no caber en las celdas. Para el gusto de algunos, los que habían muerto eran personas que hicieron mucho daño a los demás, aun estando enjaulados, asesinaron a compañeros, a policías, tenían la vida entera llena de condenas que no parecían suficientes.

Al saberlos muertos sintieron alivio, sus cuerpos fueron echados a la fosa común, junto a cientos de cuerpos mas de las personas que mueren a diario. ¿Crees que el infierno sea así de grande?.

Esa noche Isabel, la última víctima del “Torturador” observando las marcas que dejó en su cuerpo, lloraba por recordar, pero reía al saber que por fin podría estar tranquila y aquel monstruo no tendría oportunidad de cumplir su promesa de volver, se tomó el tiempo de celebrar viendo una película, comiendo palomitas y helado.

Su pequeña fiesta fue interrumpida, escuchó un vidrio romperse, cuando estaba investigando se dio cuenta que en la cocina, la ventana estaba rota, la puerta estaba abierta y unas huellas lodosas habían quedado regadas por el piso, tomó el teléfono de inmediato, pero este estaba cortado. Con algo de miedo agarró  una pistola del cajón de la cocina, hace tiempo que la tenía por temor a lo que le había sucedido, sabia usarla de forma certera.

No tomó actitud de valiente, por el contario estiró las manos para agarrar las llaves de su auto, pero en ese preciso instante una mano sucia, de aspecto extraño color morado verdoso, como descomponiéndose, la sujetó, mientras detrás del marco de la puerta salía lentamente un rostro que a pesar de estar ensangrentado, hinchado y maltratado, aun conservaba los rasgos principales que la llevaron a reconocerlo como su miedo más terrible… “El Torturador”.

Con un inmenso pavor  que le recorrió el cuerpo, ella soltó la pistola, y se desvaneció cayendo en los brazos del muerto vuelto a la vida, la llevó a rastras por la habitación, para amarrarla a una silla, y recordar viejos tiempos. El sujeto parecía no estar bien, heridas abiertas que no sangraban despedían un olor putrefacción, algunos gusanos estaban ya sirviéndose de él.

Zombie

Cuando se acercó a la mujer llorando le gritó –¡Pero si tu estas muerto!- a lo que el de forma sátira respondió –Se quedaron sin cupo en el infierno, así que aquí me tienes lindura por un poco más de tiempo- mientras le sacaba las uñas con unas pinzas…

Fuente: Leyendasycuentosdeterror.com.mx

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment

Next post:

Previous post: