Mitos

Mitos
4.4 (87.78%) 18 votes

Antes de pasar a nuestra colección de Mitos, tenemos que definir lo que es el mito. El mito es conocido como una narración que hace referencia a los sucesos extraordinarios originados por seres sobrenaturales como por ejemplo héroes, monstruos, dioses o ciertos personajes fantásticos, tal es el caso que tienen como objetivo explicar un hecho o algún fenómeno ocurrido.

Cabe señalar que la palabra mito es un vocablo griego que significa mythos y que quiere decir relato o cuento.

Esta definición de mito es simplemente una muy concreta explicación, sin embargo, si quieres conocer más detalladamente que es un mito, puedes hacerlo desde aquí.

En esta sección encontraras una gran colección de mitos cortos, así como también ciertos mitos de terror, mitos griegos y un sinfín más de estos relatos para niños y adultos de todas las edades.

Mito de terror: El niño fantasma del cementerio

El niño fantasma del cementerio o niño fantasmas de Guanajuato, es un mito que deambula por las calles y callejones más oscuros de esta enigmática ciudad. La historia tiene sede en unos de los panteones más emblemáticos y conocidos, en donde se dice, sepultaron a un niño, el cual murió en un trágico accidente de carretera y cuya alma todavía no descansa, ya que muchos testigos aseguran que han visto el fantasma de este pequeño niño saliendo de su tumba para recorrer los alrededores del cementerio y pasada la media noche, el fantasma desaparece entre las lápidas.

Un día como cualquier otro, una familia salio en su automóvil para dirigirse a otra ciudad, ya que un familiar no se encontraba bien de salud. En el coche iban los papás y su hijo. Todo se desenvolvía sin percances, una mañana soleada con gratos paisajes y densos bosques que se veían con toda plenitud a la orilla de la carretera.

En una gran curva, el coche derrapo en el asfalto y sin tener la posibilidad de maniobrar se estrello contra una señal de tránsito y después contra un enorme roble, el cual provoco que se partiera a la mitad quedando sin vida los cuerpos de los 3 acompañantes. Este trágico suceso tuvo un desenlace fatal, sin que nadie haya descubierto el gran enigma del ¿Por qué?.

Sepultaron a la familia, padres e hijo en diferentes cementerios, ya que no había espacio suficiente ni terrenos libres para más personas. En un de los lugares enterraron a los papás y lastimosamente en otro, al pequeño niño. Sin embargo, poco tiempo después el velador del cementerio en donde yacía el cuerpo del niño presencio un momento paranormal, de su tumba salio el fantasma de ese ser y comenzo a recorrer los alrededores de las tumbas.

Después de eso, no se supo más del velador, al parecer el niño se lo llevo consigo a su tumba. Algunos personas que viven alrededor del panteón afirman que el fantasma del niño sale en la noche a buscar a sus papás para reunirse con ellos y descansar en paz, pero lamentablemente no los encuentra y pasada la media noche desaparece.

La caja de Pandora

La caja de Pandora, un mito que narra que Prometeo era el gran aliado de los mortales, cuidaba de ellos y les ofrecía el don del fuego como recompensa hacia las ofrendas que les hacían a los dioses. Este acto de Prometeo era mal visto por Zeuz, el dios mayor que gobernaba en ese tiempo el monte olimpo, quien para evitar que los mortales pudieran quedarse con los huesos de los sacrificios a los dioses y los inmortales solo la carne y órganos de esos cuerpos, les arrebata el fuego.

Prometeo al ver el castigo de Zeus hacia sus amigos mortales, les devolvió a escondidas el preciado don del fuego. Más tarde, Zeus se dio cuenta de tal barbaridad que pasaba por alto todas sus ordenes y les quito el fuego. El gran dios del monte olimpo, comenzó a buscar una forma de vigilar a los mortales con el fin de descubrir el momento en que Prometeo robe el fuego a los dioses para dárselos y al final tomo la desición de crear a una hermosa mujer de arcilla, tarea que le asigno a su Hefesto.

Las ninfas pusieron su granito de arena en la creación de esta bella princesa y le dieron el poder para crear caos, mentir y seducir. Dentro de ella, existía un corazón maligno que pretendía propagar entre los mortales. Aquel que decidiera iniciar una vida plena con una mujer, debería elegir entre 2 caminos distintos.

No contraer matrimonio y poseer muchas riquezas a lo largo de su vida, pero sin poder tener descendientes quien a su muerte heredarán sus pertenencias o casarse y tener una vida humilde con los males de su amada.

Pandora era un mujer tan hermosa que cautivaba a todos los mortales e inclusive a los inmortales que tuvieran la suerte de verla. Zeus con su afan de atraer la atención de Pandora y con el fin de provocarle la muerte para que estuviera a su lado en el monte olimpo, le obsequio una bonita caja de Pandora que contenía todos los males y que al abrirla, estos escaparon.

Mito de La caja de pandora

Momentos después la caja se cerró evitando que la virtud de la esperanza saliera. Sin embargo, el daño ya estaba hecho y desde ese entonces los males del hombre existieron.

Un mito de los mayas: El búho sabio consejero

Mi tío Refugio era un hombre mayor que se dedicaba a tomar fotos en la plaza del pueblo. Por las tardes, mis hermanos y yo íbamos hasta allá, para ayudarle a recoger el equipo. La recompensa de esta acción era que en las noches, nos contaba un mito de los mayas, mientras disfrutábamos de una riquísima concha acompañada de una taza de espumoso chocolate.

Haciendo memoria, puedo recordar un mito de los mayas que era mi preferido y se titula: El búho sabio consejero.

En una noche, las aves que circundaban la región del Mayab se preparaban para tener una celebración en la que el pavo real, sería el homenajeado. Cada uno de los pájaros y aves recibió invitación puntualmente. De hecho, se nombró a un equipo especial para que escoltara al más renuente de todos ellos. Me refiero al Tunkuluchú o búho.

Si existía una cosa que le desagradaba, eran justamente estas celebraciones sin sentido. No obstante, los encargados de llevarle la invitación tenían la encomienda de persuadirlo de asistir a la reunión de gala, pues de lo contrario el festejado montaría en cólera y los castigaría gravemente.

El pavo real había colocado algo a su diestra en la mesa principal, pues ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo pero Tunkuluchú era el consejero real. Tan pronto arribo al sitio de la fiesta, saludo al homenajeado y tomó asiento, mirando todos con cierto desencanto.

La fiesta comenzó, los platillos comenzaron a llegar a la mesa, al igual que la música empezó a sonar. Rápidamente el búho se sintió incómodo y trato disimuladamente de abandonar el lugar. No obstante, el pavo real, logró verlo antes de fuera y le dijo:

– Como el rey de las aves, te ordeno que te quedes a convivir.

Lógicamente Tunkuluchú acató los deseos del soberano, sólo que cambió su sitio por una rama alta de un árbol en la que le pudo dar la espalda a la concurrencia, sin el temor de ser detectado.

El rey tomó la actitud del búho de mala manera y le exigió bajar de ahí con el objetivo de que conviviera directamente con el resto de los invitados. Luego de esta noche, Tunkuluchú, se sintió muy triste, abatido y hasta cierto punto humillado, ya que fue obligado a hacer algo que no quería.

Además, un porcentaje de los asistentes no paro de reírse durante el resto de la celebración, pues indirectamente se dieron cuenta de que aunque el búho se ostentaba como consejero del rey, a final de cuentas no era más que ellos al momento de obedecer.

Por ese motivo, se encerró en casa y no salía ni para comer. Días más tarde, quizás impulsado por la tremenda rabia que sentía, el búho sacó un libro de mitos populares y encontró la forma de ridiculizar al rey, de la misma manera que éste había hecho con él durante su convivió.

¿Cómo termina este mito maya?

Tunkuluchú preparó un pergamino en el que escribió detalladamente, la vez en la que el soberano había engañado a unas inocentes aves, sólo para apoderarse de sus tierras. Luego envió invitaciones a los pájaros del reino, citándolos a las afueras del palacio, con el pretexto de leerles un poema exaltando las cualidades de pavo real.

Un mito de los mayas: El búho sabio consejero

El búho se paró frente a ellos, desenrolló el papiro y cuando intentó empezar a leerlo, se dio cuenta de que no podía leerlo, pues había quedado ciego. La razón de esto fue que al estar tanto tiempo en penumbras, sus ojos se dañaron al recibir de golpe la luz intensa del sol.

Es por eso que en la actualidad los búhos sólo salen de noche, pues temen quedarse ciegos como le sucedió a Tunkuluchú.

Mito de lycaon el primer hombre lobo

Lycaon el primer hombre lobo, del que se conoce, de acuerdo a la mitología Griega, cuenta era el rey de Arcadia y que en un arrebato de superioridad se enfrento al dios Zeus, haciendo como es,  lo que se le conoce como hombre lobo.

Se dice que al día de hoy, y mas en la Europa del Este, la secta de hombres lobos aun esta vigente y siguen haciendo de la suyas, secuestrando a personas inocentes y ofrendando las  a sus dioses, y en base a estos mitos les contare una historia que nos ha llegado de una persona que pudo huir de las garras de estos hombres lobo.

Agustin Melgar, siempre había sido fanático de todos los mitos y leyendas que conciernen a los hombres lobos, y con descendencia de uno de los países en donde se habían escuchado rumores de los hombres lobo, decidió partir a Bulgaria.

Llegando como todo extranjero, el idioma fue un impedimento, pero se defendía con el poco ingles que tenia, a santos y señas, logro dar con una persona que hablaba su idioma, que casualmente era de su país, Argentina y que logro tener una excelente comunicación.

Ella le empezó a enseñar todas las costumbres y lugares turísticos, pero al momento de empezar a cuestionar la veracidad de los hombres lobos, cambio radicalmente, al grado de pedirle que consiguiera otro guía.

El no acepto y le prometió que no seguiría buscando, y ella siguió con el, al paso de unos días, de estar en la recamara de su hostal, amaneció en el bosque amarrado de manos y pies, desnudo y solo, a lo lejos se veía venir una persona, y era la guía, su compatriota, pero no llegaba a salvarlo, llegaba a sacrificarlo, ya que ella pertenecía a dicha secta.

El como pudo se soltó, y logro llegar a la carretera, para poder pedir ayuda, al llegar a su cuarto del hospedaje, vio que todos se le quedaban viendo, ahora todos eran sospechosos de ser de dicha secta, lo que fue suficiente, para recoger sus cosas y regresar a su natal Argentina.

Mito de Ojáncanu

El Ojáncanu es considerado el ser más popular de la mitología de Cantabria, se le conoce con distintos nombres dependiendo de la región y así mismo su descripción cambia de un lugar a otro. Sin embargo, se percibe claramente como un monstruo representante de la maldad, crueldad y brutalidad, protagonista de sangrientas historias, y portador del infortunio.

Este humanoide gigante tiene un aspecto descomunal con voz grave y profunda como un trueno. Tiene un rostro amarillento completamente redondo, su único ojo, a mitad de la frente, relumbra como una candela, está rodeado de unas arrugas pálidas con puntos azules. Es fuerte y de largos brazos; a la puesta del sol, muge y echa espuma por la boca. Está cubierto totalmente de pelo áspero color rojizo proveniente de la espesa melena y barba, donde le crece un pelo blanco. Suele tener diez dedos en cada mano, igual que en cada pie, dos hileras de dientes, y va prácticamente desnudo tapándose con su pelaje.

Mora en las profundas grutas, cubre la entrada con maleza y una enorme piedra que nadie más que él puede mover. Es de carácter salvaje y agresivo, así que el fuerte viento de los temporales, le hace enfadar cuando revuelve sus barbas, reacciona tirando y despedazando grandes rocas y árboles. En ocasiones pelea a pedradas con otros ojáncanos originando así desfiladeros y precipicios. Los ancianos recuerdan el miedo que sentían al verlo andar por encima de la nieve en las noches claras de enero.

Este ogro tiene el don de la metamorfosis, y puede adoptar varias formas para hacer daño, derribar árboles, cegar fuentes, robar ovejas, raptar a jóvenes pastoras, destruir puentes, matar gallinas y vacas, robar imágenes en las iglesias. Además, siembra entre los lugareños el rencor, la soberbia, la envidia y el hurto. A los recién nacidos se les protegía para que no fuesen raptados por ellos con una mezcla de agua bendita con laurel, a la que añaden harina si son niños, pero no en el caso de que sean niñas.

Su dieta básica es el ganado y gente, pero también le gustan las bellotas, de las hojas de los acebos y panojos de maíz que roba. A veces come murciélagos y aves como las golondrinas, además de los tallos de las moreras, y suele hurtar a los pescadores las truchas y las anguilas.

Se le puede matar arrancándole un pelo blanco de la roja barba, o dándole una pedrada en el ojo. También muere al comer setas o fresas silvestres, o si es tocado por una lechuza en la cabeza. Le teme al toque de un sapo volador pues este le arranca la vida en cuestión de minutos si no encuentra un ungüento mágico de hoja verde de avellano. Según la tradición, cuando envejece lo suficiente, son otros ojáncanos jóvenes quienes le matan, le abren el vientre y reparten lo que lleva dentro enterrándolo junto a un roble. Después de nueve meses surgen enormes gusanos del cadáver, la Ojáncana los amamanta con la sangre de sus pechos hasta que se transforman en ojáncanos y ojáncanas al cabo de tres años para comenzar otra vez el ciclo de maldades.

Mitos del Amazonas

El río Amazonas tiene una cuenca hidrográfica que supera los 7000 millones de kilómetros cuadrados. Asimismo, el líquido que contiene equivale al 20% del total de “agua dulce” que hay en nuestro planeta. Sin embargo, el propósito de este texto, no tiene por objeto el crear conciencia ecológica sobre el tema.

Sino que esta introducción nos servirá como eslabón al tópico que nos atañe, el cual no es otro que los mitos del Amazonas. En esta oportunidad hablaremos sobre dos de los más antiguos.

Bufeo Colorado

Los nativos de la región llaman Bufeo Colorado a un delfín, cuya tonalidad es rosada. De ese modo, los lugareños tienen una forma cómoda y sencilla de diferenciarlo del resto de delfines que ahí habitan. Según reza el mito, esta especie en realidad son hombres de carne y hueso que por alguna razón han sufrido un encantamiento.

Como todo ser hechizado, los Bufeos tienen la capacidad de transformarse de vez en vez en humanos. Les gusta defender a mujeres guapas y jóvenes. Por ejemplo, ya transformado en humano, éste se viste con finos ropajes y se dirige a la fiesta del pueblo en la que elegirá a una muchacha para cortejarla.

Al tener la pinta de “galán”, velozmente lograr que la mujer en cuestión se interese en él. Acto seguido, van a la pista de baile y luego por una copa de licor. Lo curioso es que el no prueba bocado, ni mucho menos se pone a beber licor, ya que si por alguna circunstancia llegara emborracharse, el embrujo se rompería en ese instante, dejando al descubierto su verdadera identidad. En otros mitos de mar somos testigos de situaciones parecidas, como el caso de las sirenas que pierden por unas horas su cola de pescado, para poder salir a pasear por la playa.

Regresando a la narración del Bufeo Colorado, tenemos que en el instante en el que la chica ya está loca por él, éste le envía finos regalos y la visita por la noche, más se retira antes del amanecer, pues el sol también podría regresarle su forma de delfín.

Por otra parte, con el correr de los días la muchacha poco a poco va cambiando su forma de ser e inexplicablemente siente ganas de ir al río. En el caso de que este comportamiento no sea detectado a tiempo, la mujer corre el riesgo de entrar en trance y morir ahogada al tirarse al río en busca de su amado.

La Runamula

Los primeros registros que se tienen acerca de este mito de la Runamula se obtuvieron de la época en la que los soldados españoles y portugueses comenzaron a recorrer la región por primera vez.

Se dice que las chicas nativas que eran conquistadas por algún integrante de la milicia española, se transformaban inmediatamente en un monstruo que posee el cuerpo de una mula, pero el torso y el rostro de una mujer.

Mitos del AmazonasEsta criatura vaga por las noches asustando a los campesinos con sus fuertes relinchidos y el profundo eco que producen sus cascos al galopar. Si la bestia era capturada, inmediatamente se le conducía con un curandero, quien literalmente le “sacaba el demonio” y la retornaba a su condición original. Desafortunadamente, estas prácticas no siempre daban resultado, por lo que en algunas ocasiones la muchacha terminaba muriendo durante el “proceso de salvación”.

Mito de la Quimera

La Quimera es un ser monstruoso volador de origen oscuro, híbrido entre un león, un macho cabrío y un dragón. En la mitología griega, Quimera (en griego antiguo Χίμαιρα Khimaira; latín Chimæra) era un monstruo horrendo, hija de Tifón y de Equidna, que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y engullendo rebaños y animales. Fue madre con Ortro de la Esfinge y el León de Nemea. Quimera procede del griego Χίμαιρα Khimaira, que significa “macho cabrío”.

La parte posterior es la de un enorme macho cabrío de color negro, los cuartos traseros de una serpiente o un dragón y una gran cabeza de un león color tostado, otra de macho cabrío, que le sale del lomo, y la última de dragón, que nace en la cola. Tiene también unas gigantescas alas de dragón, que suelen ser Negras o rojas.

La quimera puede comunicarse en el lenguaje de los dragones, aunque no se dirige a las criaturas que considera inferiores.

Sus habilidades son tantas como los seres que la conforman, puede desgarrar a un hombre en un solo movimiento, vomita fuego por una o más de sus cabezas y por su trasero. Es sumamente rápida y puede acabar con cualquier ser viviente solamente con su ardiente respiración. Su hábitat dependerá de la parte dominante de la quimera, ya que la parte de dragón tiene preferencia por vivir individualmente, pero su parte de león prefiere las manadas. Normalmente se alimenta de carne.

Mito de la Quimera

Posiblemente no habría razón alguna para hacerle frente a este ser, si no tuviera una manía muy singular y es que gusta de apilar tesoros, aprovecha las monedas de los hombres, elfos y demás humanoides a los que ataca y mata, para formar sus montañas doradas y plateadas.

Mito de Hela, Diosa del Inframundo

En un lugar donde la niebla es constante, que parece llevar ahí más tiempo que la vida misma pues se cuela por cada rincón y es tan densa que no se puede ni siquiera ver los propios pensamientos, habita una criatura horrenda, un dragón enorme, con alas demoniacas y mirada ardiente, es llamado Níohöggr y es el ser que se encargará de atormentar a todas las almas humanas que hayan quedado en el Niflheim luego del Ragnarök que según la mitología nórdica es la batalla del fin del mundo.

El Niflheim, es el hogar de la niebla, un reino de oscuridad gobernado por Hela la giganta que es la diosa encargada del inframundo (Hel o Helheim) localizado dentro del Nifheim. Ella es hija de Loki, un dios timador conocido como el origen de todo fraude, y de Angrboda, una giganta hechicera proveniente de Jötunheim, el mundo de los gigantes.

Esta giganta guardiana del inframundo posee una belleza espectacular, la mitad superior de su cuerpo impresiona por ser poseedora de la imagen de una mujer hermosa, mientras que la mitad inferior está podrida, en estado de cadáver repleto de olores nauseabundos. Su trono se encuentra debajo de las raíces del Yggdrasil o árbol de la vida, un fresno que unifica los nueve mundos de la mitología.

De acuerdo al mito, cuando un hombre llega al Hel (inframundo), es atacado por la angustia, lo consume y se apodera de él. Pesadas e irrompibles cadenas lo aprisionan, las sirvientas de Hela lo seducen e invitan a seguir hasta llevarlo a una siniestra y brumosa región donde el sol es más bien como un cometa, o aparición, presentándose de forma errática. Frente a la angustiada alma se abre la gran puerta del Hel desde donde pueden apreciarse los altos palacios del reino de Hela, lugar donde irán a parar todos aquellos que mueren sin ningún merito, aquellos que caen en las garras de una enfermedad o de vejez, ya que para los virtuosos el lugar indicado es el Vingólf, para todos aquellos que murieron de manera honorable pero no en batalla, para los fieros guerreros muertos en combate está destinado el Valhalla.

Pero no todo estaba ganado al morir luchando, pues si el nombrado héroe había vivido en la maldad y la bajeza durante casi toda su vida, lo espera el lúgubre Niflheim.

Mito de Hela, Diosa del Inframundo

Hela, la Diosa de la muerte y el inframundo, esperando para torturar todas aquellas almas de quienes han muerto sin virtud…

 Mitos urbanos La manzana del diablo

Este es un mito urbano algo espantoso, que se cuentan por estos lares y que tiene que ver directamente con el diablo. En un pueblo pequeño a la orilla de una transitada carretera, vivían dos hermanos, los cuales se encontraban solos en casa por que sus papas salieron de imprevisto a otra ciudad, ya que un familiar cercano se encontraba muy enfermo.

Eran los típicos adolescentes que hacían todo tipo de cosas indebidas, tomaban alcohol, fumaban e inclusive en varias ocasiones se llegaron a drogar y como en ese tiempo sus papás no estaban, los vicios estaban en su mayor apogeo.  Un día, se les ocurrió armar una fiesta, les avisaron a todos sus amigos, compraron muchas bebidas y comida, y al caer la noche la música se escuchaba en todo el pueblo ni que decir de la luminaria y la pirotecnia que estremecía a todos los asistentes al festejo.

Era de madrugada y la fiesta parecía no tener fin, el ruido era tan insoportable que un grupo de vecinos se pusieron de acuerdo para ir hacia ese lugar para parar por completo el festejo. Poco tiempo después llegaron y de forma abrupta comenzaron a correr a todos los jóvenes, pero inesperadamente uno de ellos, saco un arma y disparo en varias ocasiones a los invasores.

La fiesta se salio de control, todos corrían por sus vidas, a lo lejos se escuchaban varias detonaciones de arma de fuego y el único refugio era el imponente bosque. Nadie en ese momento tenia idea de que sucedía, los hermanos no pensaron dos veces y salieron corriendo a esconderse al bosque. Durante su trayecto, encontraron una pequeña guarida en la raíces de un gran árbol, en donde esperaron a que pasara el revuelo.

Al salir de la guarida, los jóvenes se toparon con un hombre desconocido a quien nunca lo habían visto por el pueblo. El, de aspecto demacrado como de un vagabundo, les dijo “¿Quieren una manzana?, yo tengo muchas en mi morral”, ellos al principio dijeron que no y le sacaron la vuelta al hombre, pero al ver que después de un largo camino, el todavía los seguía a poca distancia, decidieron aceptar su ofrecimiento.

El hombre les dio unas ricas y jugosas manzanas rojas a los hermanos, quienes no tardaron en darle el primer mordisco. Después de eso el vagabundo sonrió de forma malévola y sin salir ninguna palabra más de su boca, desapareció entre el denso bosque. Rápidamente los jóvenes comenzaron a sentirse raros y en menos de un parpadeo cayeron estrepitosamente al suelo, al parecer envenenados por las manzanas.

La manzana del diablo

Después de eso, nadie jamas los volvió a ver y algunos cuentan que el diablo en el cuerpo de un hombre, enveneno a los hermanos para llevarse sus almas consigo en busca de sus próximas victimas.

Mito corto El pasadizo secreto

Luego de varios meses por fin el jurado había llegado a un veredicto: – ¡CULPABLE! Declaró el jurado al unísono. Eso quería decir solamente una cosa, Sergio Velázquez sería condenado a cadena perpetua por el asesinato de una familia constituida por seis integrantes. Rápidamente los guardias lo esposaron y lo condujeron hacia el transporte que lo conduciría a lo que sería su última morada.

Cabe mencionar que Sergio permanecía totalmente tranquilo, inclusive se podría decir que disfrutaba del momento burlándose silenciosamente de quienes lo habían sentenciado.

Subió al camión y esperó pacientemente hasta llegar al reclusorio. Allí ya lo estaban esperando el jefe de los celadores y el director del penal.

Como se trataba de un reo de alta peligrosidad, fue enviado inmediatamente al pabellón de aislamiento. Aquel era un lugar que daba muchísimo miedo. En los pasillos no había luz a excepción de unas cuantas lámparas que servían para que los guardias pudieran realizar sus rondines sin inconvenientes.

Por su parte, las paredes de las celdas estaban construidas de roca sólida. Algo que no he indicado es que sus cimientos descansaban sobre un río subterráneo. Por ese motivo, las filtraciones de agua eran frecuentes y por ende las enfermedades causadas por la humedad así como por ratas estaban a la orden del día.

A Sergio le fue asignada la celda marcada con el número siete, ubicada a unos cuantos pasos de la salida. Al poco tiempo se hizo de noche y las luces se apagaron.

Un ruido muy fuerte hizo que el hombre se despertara, observó como una de las rocas de la pared que conducía hacia la libertad se estaba moviendo sola.

– Es sólo un sueño.- Pensó.

Trató de volver a dormir, pero no pudo hacerlo ya que una voz lo llamaba en repetidas ocasiones:

“Esta es tu oportunidad de quedar impune de todas sus fechorías. Lo único que debes hacer es traspasar ese muro y estarás libre”.

De un brinco Sergio bajó de la cama y siguió las órdenes sin vacilación. Sin embargo, al completar dicha tarea se percató de que ingresó a un cuarto en donde había cientos de huesos apilados unos sobre otros.

Asustado, llamó a los guardias con toda la fuerza de sus pulmones, pero ya era muy tarde, la paredes se contrajeron formando una sola dejándolo empalado en medio.

A la mañana siguiente, los policías únicamente encontraron un charco de sangre.

Esperamos que nuestros mitos te hayan gustado y puedas compartirlos con tus amigos, esperamos seguir extendiendo nuestra lista de Mitos cortos y de terror, para que puedan seguir disfrutando de ellos.

También te recomendamos:

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment