Maniquíes

Gerardo trabajaba como guardia en una famosa tienda departamental, junto a dos compañeros mas, se dividían las rondas del turno nocturno. Como el edificio estaba dentro de una plaza comercial, la mayor parte del tiempo transcurría sin novedad.

Uno de tantos días salieron del aburrimiento cuando en la segunda planta empezaron a escucharse pasos, parecían varias personas, que a la vez gritaban y reían como si estuvieran en un parque de juegos. Como el ruido era demasiado, decidieron ir dos de ellos mientras dejaban a uno más en la caseta de vigilancia por lo que pudiera ofrecerse.

Cuando los hombres subieron, todo estaba tranquilo, no había nadie y los ruidos habían desaparecido, aun así no dudaron en seguir buscando pensando que los culpables habían podido esconderse entre los pasillos, pero después de mucha búsqueda siguieron sin encontrar nada así que volvieron a su puesto.

Por segunda ocasión, en cuanto bajaron, se escuchó que alguien corría, a toda prisa de un lado al otro del piso, así que los guardias volvieron, encontraron algunos productos rotos tirados en el suelo, así que retomaron la búsqueda pidiendo el apoyo de Gerardo que se había quedado en la caseta, este subió las escaleras, se dirigía lentamente observando alrededor, cuando sintió pasar por detrás de él a alguien, volteando con prisa alcanzó a ver una sombra que se metía entre la ropa, avisó a sus compañeros de inmediato, mientras él buscaba con cuidado entre las racas.

Por unos minutos realizó la misma acción, moviendo la ropa de un lado al otro para ver entre los pasillos, cuando de pronto lo que parecía ser un niño saltó de entre los pantalones y corrió hasta otro montón de ropa, haciendo a Gerardo voltear para darse cuenta que los causantes del alboroto, era una familia de maniquíes que debían estar en el  aparador.

El hombre sufrió un infarto y los otros dos compañeros aseguran haber visto a los maniquíes moverse desde donde Gerardo había quedado tirado hasta el aparador que les correspondía.

Maniquíes

No creas que este uno más de los cuentos de terror, es una historia real que puedes encontrar en los periódicos.

Si te gusto esta historia, checa las demas aqui:  Cuentos de terror

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  • anna Abril 6, 2016, 9:44 am

    Ay yo no voy mas a sentros comerciales

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