Leyenda del Sol y la Luna

Antes de adentrarnos en la leyenda del Sol y la Luna, vamos a describir muy brevemente algunos detalles de interes sobre el sol y la luna. El Sol es la estrella más importante en nuestro sistema planetario, ya que, gracias a ella, surgieron las condiciones necesarias para que existiera vida en el planeta Tierra. Y es que, es la fuente principal tanto de energía calórica como luminosa.

De igual forma, debemos decir que este cuerpo celeste, ejerce una gran cantidad de atracción, por lo que todos los planetas que se encuentran cerca de él (ocho en total) se ven obligados a girar a su alrededor haciendo una elipse.

Se calcula que el sol tiene una edad superior a los 4500 millones de años. De momento, su color es amarillo, aunque de acuerdo con los astrónomos se espera que su tonalidad pueda cambiar hasta llegar a rojo intenso.

Hablemos ahora de la Luna. Éste es el único satélite natural de nuestro planeta. Dicho de otro modo, es un objeto inerte que gira alrededor de la Tierra. Su diámetro mide aproximadamente 3400 km, esta cifra equivale a un cuarto del tamaño total del mundo en el que vivimos.

Otro hecho importante que debemos resaltar es la influencia que sus distintas fases afectan directamente a los mares. Sin la Luna, no se producirían las mareas.

Leyenda del Sol y la Luna

Ahora bien, en las culturas antiguas, la gente fue construyendo sus propias leyendas y cuentos, en torno a cómo se habían creado el sol y la luna. Algunas de estas historias, se fueron difundiendo a través de la palabra, tal y como si fueran fabulas fantásticas.

Otras tantas quedaron atesoradas en papel y finalmente algunas más se perdieron para siempre en el tiempo.

Leyenda del Sol y la Luna para Niños

Leyenda del Sol y la Luna para NiñosLa siguiente es una leyenda prehispánica. Muchísimo tiempo antes de que los días se comenzaran a medir por horas, los dioses de la ciudad sagrada de Teotihuacan Se juntaron para poder elegir a alguien que fuera el encargado de proporcionarle la luz al mundo.

Uno de los presentes, cuyo nombre era Tecuciztecatl, mencionó que él tenía las aptitudes necesarias como para cumplir con esa misión, sin que surgiera ningún problema.

Sin embargo, también mencionó que sería una labor solamente difícil, por la cual ocuparía de un compañero. Los presentes se miraron unos a otros durante gran parte de la noche, sin que nadie pronunciara ni una sola palabra.

Mientras tanto, en un rincón, se hallaba Nanahuatzin, un dios al que pocos le prestaban atención, debido a que su poder era inferior al de sus demás compañeros. La junta principal se acercó a él y le preguntaron que, si quería ser el acompañante de Tecuciztecatl en esa aventura, a lo que finalmente accedió.

Transcurrieron exactamente cuatro días después de aquella propuesta, pues el cuerpo de ambas deidades debía purificarse.

Llegada la fecha, la ceremonia se preparó y cuando le tocó el turno a Tecuciztecatl para lanzarse al fuego eterno y así transformarse en el “Astro Rey”, no pudo hacerlo, pues el miedo invadió su ser.

Cada vez que lo intentaba, sin darse cuenta iba retrocediendo más y más. En eso, Nanahuatzin se armó de valor y cerrando sus ojos se tiró al vacío para ser abrasado por las llamas sagradas.

Los dioses no podían dar crédito a lo que acababan de presenciar, ya que se suponía que el otro candidato era el que mayor valor poseía. Por su parte, Tecuciztecatl quedó tan avergonzado por su cobardía, que instantes más tarde también se arrojó al fuego

Pocos minutos después, en el cielo apareció el sol (concretamente al este de Teotihuacán). Su luz era tan potente, que era imposible ver con claridad el paisaje.

Después, emergió la luna saliendo desde el oeste. Su tonalidad hizo que hubiera un equilibrio, lo que provocó el surgimiento del día y la noche.

Se cuenta que, como premio por su bravura, los dioses dejaron que Nanahuatzin fuera el sol de por vida, pues querían que alguien valeroso iluminará a todas las criaturas del orbe.

También se menciona que a se le permitió ser el señor de la noche, pues, aunque no cumplió con su objetivo primordial, tuvo el tiempo necesario para corregir su error y hacer lo correcto.

Además, se les dio el mismo tiempo para reinar en el mundo, ya que cada uno vigila una porción de la tierra por doce horas. De esta forma concluye una de las leyendas del sol y la luna que provienen de México.

Leyenda del Sol y la Luna Corta

Leyenda del Sol y la Luna CortaNuestro objetivo es ofrecerte mitos e historias que puedan ser disfrutados por todos los integrantes de la familia, pues creemos que la lectura puede servir como una vía para que los lazos entre tú y tus seres queridos se fortalezcan.

Esta leyenda del sol y Luna corta es diferente a la anterior, no sólo porque procede de otra fuente, sino que también su enfoque es distinto.

En el momento en el que el universo comenzaba a formarse, Dios estaba preocupado por encontrar cuál sería la mejor manera de alumbrar al mundo. Después de mucho meditarlo, se dio cuenta de que no podía existir una fuente de luz eterna, pues esto ocasionaría que las criaturas no descansaran correctamente, al no tener un sitio fresco y oscuro en el cual refugiarse.

Entonces, se le ocurrió formar dos cuerpos distintos, pero a su vez complementarios. Por ende, el sol representaría al hombre y la luna a la mujer.

Cuando por fin estuvieron formados, Dios los hizo que se vieran frente a frente. Como era de esperarse, ambos quedaron enamorados uno del otro de forma inmediata. Lo malo es que por mucho que se quisieran, sabían que no iban a estar juntos, ya que cada uno tenía una labor que cumplir.

El Sol no tardó mucho tiempo en idear una solución a ese problema. Y sin que Dios se diera cuenta, se acercó a la luna en pleno día. Fue así como surgió lo que ahora conocemos como “Eclipse Solar”.

Luego de observar lo sucedido, el creador los dejó acercarse de vez en cuando, pues el amor no debe prohibirse nunca y menos cuando se trata de algo tan puro y verdadero cono el que estos dos astros se profesan desde hace millones de años.

Hay quienes afirman que algunas veces la luna está tan contenta que comparte su felicidad con los demás, al simular una sonrisa.

Leyenda del Sol, la Luna y las Estrellas

Leyenda del Sol, la Luna y las EstrellasLas crónicas infantiles en torno a leyenda sol y luna están llenas de enseñanzas. En uno de mis viajes que tuve al estado de California, en los Estados Unidos de Norteamérica un amigo mío descendiente de una de las tribus indígenas más antiguas de aquella región, me contó una fascinante historia que quiero compartir con ustedes.

Resulta que los nativos aún guardan la creencia de que tanto el Sol, la Luna y las Estrellas guardan un vínculo entre sí.

Al “Astro Rey” se le ve como un Dios omnipotente que se limita a informar lo que los demás cuerpos celestes deben hacer. Por su parte, la Luna es su esposa y las estrellas sus hijos.

Otro relato parecido es el que afirma que toda criatura viva en el universo, está compuesta de una especie de polvo estelar o cósmico. Es decir, una vez que mueres, tu cuerpo se transforma en pequeñas partículas, mismas que van viajando poco a poco hasta que se elevan a la atmósfera y finalmente logran salir al espacio.

Ya ahí, la falta de gravedad hace que las moléculas se vuelvan a compactar formando una roca sólida. A diario, el sol espera con ansias el regreso de sus descendientes y para celebrar su arribo, les comparte un poco de su luz.

Es por ello que las estrellas brillan durante las noches, ya que es el tiempo en donde pueden conversar con su madre. De vez en cuando, se les puede ver centellando, eso significa que están charlando al mismo tiempo con la luna y el sol, aunque este último no es visible para los ojos humanos, dado a que está acostado en su cama.

A decir verdad, esta historia me parece sumamente bonita, pues nos deja entrever que todos los que habitamos el planeta Tierra de alguna u otra manera estamos interconectados.

Esa tal vez sea la razón por la cual tanto adultos como niños se asoman a sus ventanas para entablar conversaciones con las estrellas, pues no están hablando con extraños, sino con sus antepasados.

Estoy convencido que tarde o temprano, la gente que se haya separado de sus seres queridos, a causa de la llegada de la muerte, tendrá la oportunidad de reencontrarse con ellos en la parte más alta del firmamento, sólo que ahora transformados en fulgurantes estrellas.

Por último, y continuando con el tema de las estrellas, quisiera mencionarte que los chinos tienen leyendas infantiles en las que se les dice a los más pequeños que cada individuo tiene una estrella protectora que lo acompañara desde el momento de su nacimiento hasta que fallezca.

Algo así como sería lo que en la religión católica se conoce como el “Ángel de la guarda”. Lo mejor de eso, es que quien te protege es un ancestro directo. Es decir, quizás sea tu abuela, un tío, un hermano, etc. mismo que te acompañará por todos los caminos por donde desees transitar.

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