Leyendas Mexicanas

Leyendas Mexicanas
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Todas las leyendas mexicanas que conocemos hoy en día, forman parte de una tradición que es transmitida oralmente o por el voz a voz del que hemos escuchado, esta es la razón por la que es imposible que cuenten con un autor conocido.

Las leyendas mexicanas cortas cuentan con acontecimientos naturales o de índole sobrenatural, mismos que surgieron en épocas y sitios reales, dándoles un toque verídico a las leyendas.

Las leyendas mexicanas de terror, están llenas del folclor de México, es decir, están llenas de tradiciones del pueblo, sus costumbres, los valores con los que contaba su gente, incluso también se plasman los miedos.

La verdad es que aquel que no conozca una leyenda mexicana, no conoce la esencia del pueblo mexicano en el que abundan las leyendas, así como sus tradiciones y su cultura. Si quieres conocer más acerca de lo que es una leyenda te invito a leer esta narración sobre la definición leyenda.

Lista de las mejores leyendas mexicanas

Quiero compartirte una recopilación de las mejores leyendas mexicanas, para que conozcas el folclor de México y disfrutes de una agradable lectura.

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La sortija de esmeraldas

Alba era una dama anciana perteneciente a la aristocracia mexicana quien poseía una vasta fortuna. Desgraciadamente se encontraba sumamente enferma y no tenía herederos, pues durante su juventud no fue capaz de procrear hijos.

Leyenda mexicana La sortija de esmeraldas

En la noche de un jueves santo tuvo una pesadilla en la que vislumbró a detalle la manera en que iba a morir. Una semana más tarde fue a entrevistarse con el clérigo del pueblo:

– Ay padre es que le juro que sentí la presencia del mismísimo Satanás.

– No se deje influenciar por las leyendas mexicanas que cuenta la gente. El demonio no existe.

-La muerte está cerca, Lo sé. Quiero pedirle que cuando yo muera mis posesiones sean repartidas entre la gente que menos tiene.

– Por supuesto doña Alva, que yo me encargaré de que su última voluntad se cumpla. Replicó el clérigo.

Transcurrieron un par de semanas, cuando una mañana se escucharon doblar las campanas de la parroquia. La gente se enteró de la muerte de la anciana. Increíblemente se veía en los rostros de la mayoría de los pueblerinos que les afectó dicha noticia, ya que dicha señora había dado el dinero para la construcción de la clínica y de varios orfelinatos.

Al entierro únicamente asistió el sacerdote y uno de sus acólitos quien lo protegió de la lluvia con la ayuda de un paraguas. Al término de la ceremonia ambos se dirigieron a sus respectivos hogares. Sin embargo, uno de los enterradores notó como doña Alba llevaba una gran joya colocada en una de sus manos.

Esperó hasta que la luna lo alumbrara lo suficiente y cabo hasta que pudo abrir el féretro. En efecto, en el dedo anular de la mano derecha, la octogenaria tenía puesta una sortija de esmeraldas.

Por más que intento arrancarla, no lo consigo con lo que resolvió cortar el dedo y posteriormente retirar el anillo con más calma.

Estaba volviendo a poner la tierra sobre el ataúd, cuando se dio cuenta escuchó el grito de una mujer. Volteo y vio horrorizado como la figura espectral de doña alba lo apuntaba con el índice de su mano amputada.

El hombre murió en el acto y así concluyó esta leyenda mexicana.

Leyenda de la mula sin cabeza

La leyenda de la mula sin cabeza, que circula en todas partes es muy conocida, ya que es parte de la costumbre de los portugueses cuando conquistaron Brasil, yo les quiero contar una leyenda mexicana, del pueblo de mis abuelos, en Nueva Rosita, Coahuila, y nada tiene que ver con la ya conocida.

Leyenda de la mula sin cabeza

Mis abuelos, que vivían en lo que ahora ya es una ciudad, pero en los años 20´s aun era un pueblo de cientos de habitantes, circulaba la leyenda de la mula sin cabeza, que a todas las malas personas se les aparecía, era como un emisario del mismo demonio, para agradecer a los que se dedicaban a esparcir o proclamar las maldades.

De boca de mi abuela, cuenta que aunque mi abuelo, no era una mala persona, siempre fue renuente con la religión, se consideraba ateo, y digo que se consideraba, ya que una situación que le paso, le hizo cambiar de parecer.

El abuelo tenia la única tortilleria del pueblo, por lo que tenia que ir a todas las rancherías, a comprar el maíz, para realizar su masa, esto era una vez cada semana, ya que lo que compraba, le aguantaba esos días, en una de esas ocasiones, el ultimo de los granjeros que le vendía el producto, tuvo un inconveniente, y tardo mas de lo programado, por lo consiguiente, el abuelo en la carreta con su burro, salio con rumbo a su pueblo, ya entrada la noche.

Salir a esas horas de la noche, en aquellas épocas era algo que nadie hacia, era muy arriesgado y se le tenia mas miedo a los muertos y aparecidos que a los vivos que no eran tan malos como hoy en día.

Y al pasar por un montón de piedras, la carreta sufrió un desperfecto, con lo que tuvo que detenerse, el burro empezó a ponerse inquieto, y de un tirón se quito amarras y corrió como desaforado, con el miedo en las entrañas el abuelo, solo le quedo esperar, pero lo que llego, le dejo helado, era la mula sin cabeza, que había pasado a su lado, saliendo fuego de su cuello, buscando algún alma para llevar al reino de su amo.

Al ser ateo el abuelo, no sabia que hacer, empezó a rezar, ya que su esposa si era religiosa, algo que hizo que el animal o lo que parecía una mula, se fuera sin buscarlo, desde ese día, fue el mas fiel feligrés en la iglesia del pueblo, y nunca mas salio tarde de un lugar.

Leyenda del aparecido

Se dice que Romualdo Juarez, líder de una comunidad de agricultores del estado de Michoacan, trataba muy mal a todos sus agremiados, abusando de ellos en todos los aspectos, en lo laboral era en donde era mas odiado y mas de uno, lo quería ver muerto.

leyenda del aparecido

Romualdo, consciente de todo, se hacia acompañar de dos amigos que le servían como guardaespaldas, ya que en mas de una ocasión, machete en mano, los jornaleros quisieron desquitar su coraje, mandándolo con su creador, pero la suerte siempre lo acompaño, hasta el día en que todo cambio.

Llego a su casa ya tarde, y descubrió a uno de sus hijos, tenia una fiebre muy fuerte, y podría morir si no se le atendía a tiempo, pero que haría Romualdo, ya había dejado ir a su escolta, y la vida del primogénito, estaba en juego, aun en su cobardía, era padre y quería a su hijo, y mas que temer a los vivos, de los cuales ya antes había salido airoso, le temía mas a la leyenda del aparecido, que sabia estaba en el camino al hogar del doctor, así que enfilo el camino, en su caballo ya para esa hora cansado.

Llegando a donde se decía, que se aparecía un anima, el caballo escucho algo que se levanto en dos patas, tirando al líder, y regresando como alma que lleva el diablo, Romualdo, temeroso, se levanto y retando grito: !! Quien quiera que seas, no te metas conmigo¡¡

Una carcajada que parecía de ultratumba, se escucho, calando hasta la médula a Romualdo, que aun así, se envalentono, y volvió a retar a lo que se escuchaba cada vez mas cerca: !!! Déjame en paz y no te haré daño, ya que soy el dueño de todo al rededor¡¡¡ las carcajadas no se escucharon, lo que si se escucho, fue una voz de ultratumba diciendo, ¿Eres dueño de tu alma? porque me la voy a llevar…

Romualdo que no era muy religioso, empezó a rezar, a pedir perdón, por todo el daño que sabia hacia a la comunidad, entonces todo ceso, las carcajadas y la voz, se dejo de oír, con lo que Romualdo corrió rumbo al doctor, que la vida a su hijo le salvo.

Desde ese día, la forma de ser de Romualdo, cambio radicalmente, empezó a ser querido, por los que antes odiaba, y vivió mas feliz consigo mismo.

Leyenda del aparecido de Tapalpa

Marta, una mujer de mediana edad, iba cada domingo a misa de doce para confesarse y así expiar sus pecados. El padre Bernardo ya estaba harto de las cuitas de esa señora, pues aunque sus historias variaban un poco, terminaban siendo tan fantásticas como una leyenda de terror. A pesar de eso, su percepción cambió aquel día lluvioso de octubre, cuando la mujer le contó que había visto una aparición en su casa:

– Se trata de un hombre de complexión robusta y de baja estatura que clama justicia.

– ¿Usted lo conoció en vida señora Marta?

– No, padre. Lo que me aterra es que esa figura fantasmal dice conocerle a usted.

– ¿A mí? ¿Acaso le mencionó algún sitio en donde nos hayamos encontrado?

– Ahora que lo menciona, y haciendo un poco de memoria creo recordar que mencionó algo relacionado con abedules.

Al oír ese nombre, el rostro del párroco palideció, pues recordó como en aquella finca él había asesinado a su hermano menor. Después de eso, huyó de ese pueblo y se estableció en Tapalpa suplantando la identidad de un cura, que dicho sea de paso jamás llegó a la comunidad.

– ¿Te dijo algo más hija?

– No. Solamente que viniera a contárselo a usted, ya que es la persona con la que quiere entablar una comunicación.

– Muy bien, Marta vete a tu casa y vuelve la próxima semana.

El padre esperó a que anocheciera, encendió el sirio más grande que tuvo a la mano y rezó como nunca antes, ayudado de una vieja Biblia.

El reloj marcó las 12 horas con 12 minutos y la puerta de la iglesia se abrió de par en par. Las bancas volaron hacia una esquina, impulsadas por una ventisca infernal.

– Ahora te escondes aquí tratando de ser algo que no eres. Pagarás por tu crimen. Susurró el aparecido.

– No dejaría que ella fuera tuya. Respondió Bernardo.

Leyenda del aparecido de TapalpaEl alma en pena pronunció unas palabras en un lenguaje extraño, mismas que hicieron que el cura se transformara en polvo.

Leyenda del carretón de San Pascualito

La leyenda inicia más o menos por el 1800, por las calles empedradas de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Entre los pobladores zoques.

Cuando rompiendo el eco nocturno. Se escuchó una vieja carreta acercándose por las angostas calles raspando las paredes. Los cascos de los caballos sonaban contra el empedrado, y las gastadas ruedas en el bote del desplace, hacían crujir la madera del carretón. Pasaba tan cerca que se escuchaban las cadenas moviéndose al paso de las bestias. Trayendo consigo un viento frio y sepulcral, que invadía las casas al pasar.

Se creía de procedencia maligna, por eso nadie se atrevía a mirar, pues los más viejos decían desde siempre, que al maligno jamás se le debe ver.

Seguidamente se le vinculó con San Pascualito Rey, al descubrir que la carreta, se detiene en la casa de algún moribundo, que a los pocos minutos fallece y el carretón se retira luego llevando a aquellas personas que han de partir a la otra vida.

La carreta de San Pascual, parte del lugar donde se encuentra su imagen de madera, camina por las oscuras calles, rechinando; torturando a los familiares de algún enfermo, que oran para que el Santo, no se detenga en su casa. Los curiosos se asoman por las ventanas, a pesar de que basta solo una mirada del monje esquelético, para llevar a los espíritus sobre la carreta, dejando atrás un cuerpo inmóvil. Ese es el peregrinar de aquella entidad, llevándose a los desahuciados por una muerte tranquila, hasta regresar al lugar de donde partió.

En Tuxtla existe un templo ortodoxo dedicado a la veneración de San Pascual, conocido como “El templo de San Pascualito”, cuyos restos se encuentran en un ataúd, colocado atrás del altar y al que conduce una escalera doble. Algunos de sus ritos consisten en barrer el cuerpo con albahaca y veladoras.

Leyendas mexicanas carretón de san pascualito

Los enfermos zoques acuden a esta mágica terapia ¡San Pacual, quita el mal o da la muerte!…

 

Leyendas Mexicanas cortas populares

Para todas aquellas personas que estaban buscando leyendas mexicanas cortitas populares, les queremos compartir una lista con unas muy bonitas leyendas de México las cuales se han convertido en populares con el paso del tiempo.

Perdiendo la cabeza

Una de las leyendas cortas mexicanas, es una que aconteció en los barrios mineros de San Benito, Potosí.

La gente no se atreve a desafiar al implacable frío del invierno, aparte de ello existen muchas calles aún sin si quiera una pequeña luz de alumbrado público.

En el lugar hay hasta ahora un colegio que ya no es usado para dar clases, donde la encargada de su cuidado era una portera, en una de sus rondas la mujer sintió un estremecimiento en el cuerpo que nada tenía que ver con el frío de esa noche.

La portera maldijo al viento frío de la puna diciendo ¡ay este chirihuayrita!, cuando de pronto pudo observar a una mujer quieta en su manchada blancura de vestido de novia. Era ella la novia sin cabeza.

La leyenda de la novia está basada en la historia de una joven pareja de novios María y Rufino, quienes no podían ser felices por falta de dinero, él decide irse a Argentina, pero su pareja jamás recibió cartas, ni noticias de él ni un centavo, absolutamente nada.

Pasaron los años y el hombre no volvía, razón por la cual tiempo después María decide casarse con un pretendiente que llevaba años persiguiéndola y ofreciéndoles seguridad. Al llegar el día de la boda y ya habiéndose dado el sí, en la puerta de la iglesia se topó con Rufino quien se acercó a felicitarla, mientras lo hacía clavó una hacha a la altura del cuello de María, su cabeza terminó rodando en el piso. Con el asesino encarcelado, al novio no le quedó otra que irse de Potosí.

Leyenda Mexicana Perdiendo la cabeza

Ya nadie circula por el colegio Cleto Loayza ni para intentar ver en el ventanal el reflejo de la triste novia, muchos dicen que ella regresa a este lugar casi siempre para llorar sus penas.

Leyenda mexicana El Puente del Clérigo

Allá por el año de 1649 ocurrió esta verídica historia transformada por los años en macabra leyenda. Por el rumbo de los llanos en la parcialidad de Santiago Tlatelolco; cruzando el puente de Texontlali, en una casa muy elegante, vivía el religioso don Juan de Nava, que tenía a su cuidado una sobrina muy linda, llamada doña Margarita Jáuregui. La cual conoció en una fiesta de sociedad a un caballero portugués de muy buena presencia y malas maneras llamado don Duarte de Zarraza, quien la enamoró fácilmente.

El cura prohibió terminantemente aquel amorío, pues conocía la fama de mujeriego del portugués, pero sus reclamos fueron ignorados y los enamorados se veían en secreto. Dos veces el religioso Juan de Nava habló con Duarte en tono violento prohibiéndole que se acercara tan solo a su casa o al puente, pero en contestación recibió una blasfemia, burlas. Y tanto se opuso el sacerdote a esos amores y tantas veces reprendió a la sobrina y a Zarraza, que este decidió quitar del medio al clérigo, porque según dijo, nadie podía oponerse a sus deseos.

El perverso portugués decidió matar al clérigo el 3 de abril, ya caída la tarde lo vio venir por el puente y se acercó, no se sabe que discutieron, pero de pronto, Duarte de Zarraza sacó un puñal con su escudo grabado y lo clavó de un golpe furioso en el cráneo al cura. El Fray de Nava cayó herido de muerte y el portugués lo arrastró unos cuantos pasos y lo arrojó a las aguas lodosas debajo del puente.

Acto seguido el culpable se ocultó para después huir a Veracruz, en donde permaneció cerca de un año.

Pasado ese tiempo, el portugués regresó, decidió ir a ver a Margarita, para pedirle que huyera con él, ya que estaba muerto el cura su tío. Esperó la noche y se encaminó hacia el puente, pero no pudo pasarlo, de hecho jamás llegó a cruzarlo vivo. Lo descubrieron muerto, horriblemente desfigurado el rostro por una mueca de espanto, como espanto sufrieron los descubridores, ya que don Duarte de Zarraza yacía estrangulado por un horrible esqueleto cubierto por una sotana hecha jirones, manchada de lodo y agua pestilente.

Las manos descarnadas de aquél muerto, estaban pegadas al cuello de Zarraza, mientras brillaba a los primeros rayos del sol de la mañana, la hoja de un puñal que estaba clavada en su cráneo.

Leyenda mexicana El Puente del Clérigo

No había duda, el clérigo había salido de su tumba pantanosa en la que permaneció todo el tiempo que el portugués estuvo ausente y al volver a la ciudad emergió para vengarse.

Leyenda mexicana La casa maldita del Callejón del Muerto

Allá por el año de 1642 en la Capital de Nueva España; se dio la más grande y furtiva cacería de herejes a cargo del Tribunal del Santo Oficio en la cual una mujer oriunda de La Coruña llamada Margarita Moreira, tuvo mucha participación, ya que se encargó de delatar a más de 80 personas. Con su confesión los inspectores de la Santa Inquisición; montaron guardia en la casa señalada con el número ocho en la Villa de Guadalupe.

Durante su vigilancia, pudieron ver mujeres desnudas, hombres obscenos y niños deformes. Las mujeres reían y tomaban vino en cráneos, gritando maldiciones dirigidas a aquellos que encarcelaron a sus amigos y familiares en las mazmorras de la Inquisición. Presenciando esto, los inspectores tuvieron que intervenir; tiraron la puerta para apresar a los participantes de la diabólica reunión y se desató el caos. Hubo gritos, lloriqueos, golpes, insultos y muerte. Toda la pelea se llevó a cabo entre relinchos y grotescas lamentaciones, acompañado de un frio que helaba los huesos.

Cuando se hizo el silencio, los vecinos se asomaron para averiguar qué había ocurrido, al enterarse, muchos de ellos abandonaron el lugar para no volver jamás, y los que se quedaron, guardaron en su interior un miedo que ya no les permitió vivir en paz.

Mucho menos con los sucesos que acontecieron los siguientes días… los cuerpos torturados de los infelices eran sacados de las mazmorras a la vista de todos, mientras que sus cabezas aparecieron clavadas en unas lanzas afuera de la mansión maldita del Callejón del Muerto.

Las pobres mujeres tuvieron un final terrible, fueron torturadas y mutiladas, las marcaron con un hierro al rojo vivo y después las liberaron. Para vagar por las calles mientras la gente se horrorizaba ante su aspecto, eran señaladas y llamadas brujas.

Cuando los habitantes de la región empezaban a retomar sus vidas con mayor tranquilidad, de nuevo el horror invadió sus corazones, pues se encontró el cuerpo sin vida de una mujer, tirado en la puerta de la temida casa.

Leyenda mexicana La casa maldita del Callejón del Muerto

Ella era Margarita Moreira, la delatora de herejes, que con su muerte le devolvió por completo la alegría al tétrico inmueble, pues desde entonces no han dejado de salir de su interior risas y gritos de júbilo, así como la escandalera de un día de fiesta.

Leyenda de los crímenes de Don Juan Manuel de Solórzano

La leyenda procede de la época virreinal de la Ciudad de México. Ubicada en la Calle de Uruguay no 94, Col. Centro se encuentra la edificación que alguna vez fue la casa de Don Juan Manuel de Solórzano, un rico hacendado sin herederos y con una esposa muy joven y bella. Este hombre mandó llamar a un sobrino suyo que residía en España con la intención de que le ayudase a administra su fortuna.

Pero las cosas no resultaron como él había pensado, pronto sintió celos de este joven bien parecido que pasaba los días enteros muy cercano a su esposa. Tanta fue su coraje y confusión, que recurrió a los servicios de una hechicera para concretar un pacto con el Diablo. Éste, a cambio de la obediencia absoluta de su alma, le prometió la venganza.

Para llevarla a cabo, debía salir de su casa con un puñal justo a la medianoche, y matar al primer hombre que encontrase, ya que el poder demoníaco pondría a su sobrino frente a la puerta.

Don Juan Manuel hizo lo que el Diablo le indicara y a la noche siguiente dio muerte a un hombre en la calles de Ciudad de México. Pero luego se dio cuenta de que el Diablo le había engañado, ya que el muerto no era su sobrino. Desesperado por haber causado la muerte de un inocente y por temor a lo que se asesinato pudiera provocar en su reputación, se colgó.

Desde esa noche, Don Juan Manuel suele rondar las calles de la ciudad en busca de su sobrino, exigiendo al Diablo que cumpla con su parte del pacto.

Se dice que las personas que son halladas muertas de una puñalada en las calles son víctimas de la ira nunca satisfecha de Don Juan Manuel.

Actualmente el lugar donde el hombre hábito, se renta para fiestas y eventos sociales, por si alguien quiere incluir en su celebración una posible presencia del más allá.

El usurero del baratillo

El hombre fue muy conocido en la Plaza del Baratillo. Allí vivió todavía en tiempos de la Revolución de 1910. Solo se le veía un par de veces al día, cuando el hambre le obligaba a bajar la escalera de su casa. Las horas restantes del día el zaguán permanecía hermético. Rápidamente cambiaba unos centavos por atole y tamales o por nopales y tortillas, según la hora, no cruzaba palabra con nadie, y volvía inmediatamente a su encierro.

Era un hombre demacrado, de mirada extraviada, blanco, estatura regular, bigote y piocha que dejaban ver evidentemente un rostro sin afeitarse. Vestía pantalón negro y camisa que fue blanca en otros tiempos. Tenía tanto dinero que por haber acumulado tan inmensa cantidad de monedas de oro perdió la razón. Desde un ropero llevaba las talegas a su casa y allí las depositaba. El ruido que producían las monedas al chocar era toda su obsesión. Se dice que ese tesoro lo consiguió por prestar con muy altos intereses.

Prestaba su dinero en oro y ponía como condición que se le devolviera en oro. Una ocasión tropezó con un hombre más listo que él, quien logró sacarle a plazo corto como dos mil pesos con el 25 por ciento, pagaderos en ocho días, pero en lugar de liquidar la deuda, huyó llevándose el dinero. Fue esta la causa definitiva de su locura. Desde ese día para el usurero no hubo más obsesión que contar su dinero y chapotear con sus manos repletas de monedas, que dejaba escurrir para escuchar cómo sonaba al golpear unas con otras.

Se dice que el hombre murió rodeado de algunas de sus tan amadas monedas de oro, pero desde entonces los vecinos lo ven casi todas las noches, y las familias que han vivido en esa casa oyen sus pasos en las escaleras que suben o bajan, también se escucha el tintineo de las monedas.

Leyendas mexicanas usurero del baratillo

Es el usurero del Baratillo que cuenta su tesoro, tesoro que, como hasta ahora nadie lo ha encontrado, se asegura que sigue escondido en varios sitios de la casa, pues en medio de su gran avaricia pensaba que de ese modo jamás podrían encontrarlo.

Leyenda de La casa de las Brujas

La casa de las brujas es una leyenda Mexicana bastante conocida. Todos sabemos que el DF tiene en su haber construcciones de enorme valor histórico y arquitectónico, pero no es solo un destino común entre los amantes de la arquitectura antigua y de la historia pues estas viejas construcciones esconden secretos entre sus paredes que atraen a los fanáticos de fenómenos paranormales, pues aseguran que en los interiores hay manifestaciones que provienen del más allá.

Entre estos edificios emblemáticos de la capital mexicana se encuentra la misteriosa y famosa Casa de las Brujas, ubicada en la Plaza Río de Janeiro, en medio de la Colonia Roma, en cuyo centro hay una reproducción del David de Miguel Ángel. Esta casa ha servido como inspiración y residencia de muchos artistas y escritores a lo largo de un siglo de existencia.

La construcción resalta de entre las demás por su excéntrico estilo, fue el primer edificio de departamentos construido en la ciudad de México con un estilo arquitectónico que rompía con el afrancesamiento predominante en aquella flamante y exclusiva colonia de anchas calles.

Tiene una torre en el frente que asemeja un sombrero, sus ventanas son como ojos, acompañado de un adorno en el ventanal principal, se forma claramente una cara que se puede apreciar desde lejos, pero no es esto lo que le ha dado el nombre la famosa casa, si no que según la leyenda se dice que ahí vivió una bruja chamana llamada Pachita, quien era seguida por muchos famosos y políticos. Estos la visitaban para que les hiciera favores.

Por los rituales practicado en esta casa se cuenta que se han quedado atrapados en su interior fantasma y espíritus que molestan a las personas que han habitado recientemente el inmueble, van desde ruidos extraños a observar presencias desconocidas a todas horas, asediando a los inquilinos .

Leyendas mexicanas corta La casa de las Brujas

En la actualidad no sólo es uno de los atractivos principales de la colonia, sino que también su planta baja alberga el Bar Bonneli, establecimiento que es frecuentado por estudiantes, oficinistas y parejas.

Leyenda de los fantasmas de Ortiz

Los fantasmas de Ortiz, aunque se trata de una leyenda mexicana corta, no deja de ser una interesante leyenda. El 19 de febrero de 1983 en Sonora Ortiz ocurrió un terrible choque entre un tren de carga y un tren de pasajeros, en el cual murieron aproximadamente 400 personas, de forma muy impactante. Muchos cuerpos quedaron calcinados, destrozados y otros tantos destazados. A pesar de la magnitud, hubo sobrevivientes.

Desde entonces las almas de las personas que murieron ese día, quedaron atrapadas en el lugar, principalmente por la terrible forma en que fallecieron. Dejando impregnado en el ambiente, un profundo dolor y tristeza que ataca a cualquier que pase por las vías. Dejando también presenciar las apariciones de sus espíritus, que piden en todo momento ayuda, pues muchos de ellos ni siquiera se dieron cuenta de que habían muerto por lo repentino del encuentro entre los dos trenes.

La investigación sobre el suceso arrojó que tal accidente se debió a un error humano, y se cree que muchas de estas almas no descansaran hasta tener justicia y el culpable les acompañe en el mas allá.

A parte de presenciar los encuentros hay quienes han podido sacar fotografías y videos, en los cuales los fantasmas siempre se presentan de la misma manera, con un rostro invadido completamente por el dolor.

Curiosamente la temperatura de la zona especifica del choque es más baja que su alrededor, y en ciertas ocasiones, las vías se iluminan y tiemblan como si un tren circulara en ellas, hay quienes aseguran haberlo visto pasar, pero esas vías no han sido utilizadas después de aquel triste suceso.

Leyenda de los fantasmas de Ortiz

Si alguien se atreve a comprobar por sí mismo la presencia de estas almas, no necesita más que una vela encendida, y sentarse a esperar el desfile de las sufridas almas que se han cansado de penar y buscan la luz que los lleve por fin al descanso eterno.

Leyenda del niño triste

La historia empieza con una historia de amor, que sucedió hace tiempo, cuando dos jóvenes se conocieron en el centro histórico de la ciudad de México.

Leyenda del niño triste

Ella era de origen humilde y mientras el joven que la enamoró, provenía de una familia de gran prestigio entre la sociedad de aquellos tiempos. Por esta razón, tuvieron que mantener su amor en secreto, y cuando ella quedó embarazada, los padres de ambos no les permitieron estar juntos.

A él lo enviaron de viaje, y la joven fue recluida en un convento durante todo su embarazo para evitar la deshonra de la familia. Los meses pasaron y la muchacha dio a luz a un hermoso pequeño, que por supuesto no le permitieron conservar, en contra de su voluntad, fue a obligada a dejarlo a cargo de las monjas, pero ella se las ingeniaba para ir a visitarlo a diario y hacerle saber que era su madre.

Por muchos años, la mujer pudo mantener las visitas a su hijo en secreto, pero un día que el enfermo olvidó todas las precauciones, y por salir corriendo a verlo, fue descubierta por sus padres que le impidieron de nuevo estar cerca del pequeño. Por desgracia su enfermedad era muy grave y murió a los pocos días.

Desde entonces se cuenta que el chico aun después de muerto, siguió esperando la visita de su madre en las puertas del convento.

Hoy el edificio es utilizado como espacio de oficinas como muchos otros en el centro histórico y muchas personas que trabajan ahí, dicen que lo han visto caminar por los pasillos y que al acercarse a preguntarle algo, el niño solamente desaparece, en lo que muchos coinciden es que su rostro siempre refleja una profunda tristeza, al parecer ocasionada, porque su madre nunca volvió a verlo.

Leyenda del cerro del Macuiltépetl

En la ciudad de Xalapa, se encuentra el Macuiltépetl, un cerro volcánico “El lugar en donde se extiende la ciudad de Xalapa”, según cuenta la gente. Del náhuatl al español, su nombre se traduce como quinto o cinco cerro(s).

Se dice que entre sus laberintos, pasillos y jardines, hay una cueva capaz enriquecer a quien entra y sale de ella. Pero; solamente se puede ver un día al año.

La mañana del 24 de Junio, una señora de origen muy humilde caminaba por el cerro. Llevaba la preocupación a cuestas porque no sabía cómo alimentaria ese día a su pequeña. Y se sentó bajo un árbol para pensar. Ante sus ojos encontró el destello proveniente de una cueva, entró de inmediato y vio en ella inmensas riquezas.

Esperó paciente el anochecer para llevarse todo lo que había dentro, pero; no le fue posible porque aun cargaba a la niña. Entonces decidió hacer dos viajes, dejando a la criatura en la cueva, mientras cargaba a casa el dinero.

Al regresar, recorrió el sitio de arriba a abajo, sin encontrar la entrada a la gruta, lo hizo todos los días, durante un año entero, hasta que la entrada a la cueva volvió a aparecer, y entró ilusionada para rescatar a su pequeña, quién extrañamente estaba jugando en completa oscuridad, como si el tiempo no hubiera trascurrido.

La madre la cargó y de inmediato para llevarla con ella, no sin antes tomar más dinero.

Leyendas mexicanas cerro macuiltepetl

Cuando salieron, el sol le dio de frente, y la pequeña criatura, en brazos de su madre, se convirtió en arena, volando con el viento. Tras un año en completa oscuridad, sobreviviendo quien sabe cómo, se había convertido en un ser nocturno, incapaz de sobrevivir a la luz del día.

Leyenda de la ex hacienda de Crespo

Cercana al municipio de San Lorenzo Cacaotepec en el Estado de Oaxaca. Se encuentra una hacienda abandonada y en ruinas a punto del derrumbe conocida como Ex hacienda Crespo. Una construcción muy grande, llena de pasillos, portales, habitaciones, patios y salones, que por las noches se convierten en un auténtico laberinto al que ni los propios cuidadores quieren entrar, pues se dice que varias personas que han entrado por diversas razones a este sitio, desaparecen sin dejar rastro.

Con las historias de eventos paranormales que se cuentan del área, parece difícil que alguien quiera entrar ahí por gusto, pero; más de uno lo hace en busca de un supuesto tesoro. Aseguran que se encuentra enterrado en la zona, ya que contadas personas han visto salir luces de la tierra, formando bolas de fuego, evento relacionado por muchos con el entierro de un tesoro. Incluso pueden verse por el lugar, profundos pozos cavados por estos buscadores de fortunas.

Entre las derruidas paredes de la edificación, se escuchan constantemente quejidos, gritos y lamentos, no provenientes de este mundo, erizan la piel los primeros minutos, pero son tan frecuentes que la gente termina por acostumbrarse al correr de tiempo.

No es mucho lo que la gente de los alrededores sabe de la Hacienda, pero dicen que dentro de esta; el tiempo corre de una manera distinta, probablemente los que se han perdido ahí aún se encuentran dentro en lo que describen como un extraño túnel en el cual ya no se encuentra la salida.

Y aunque para ellos solo transcurren horas, en realidad han sido meses o años…

Leyendas mexicanas ex hacienda de crespo

Lo más aterrador de todo, es que al caer la tarde, han visto salir de una vieja y hueca higuera el fantasma de una monja, que se pasea tranquilamente por la hacienda.

Leyenda del Panteón La lima

El panteón La Lima, ubicado en el sector norte de Culiacán, Sinaloa. Al igual que muchos otros carece de iluminación en su interior. Lo cual lo hizo un sitio perfecto para cometer en sus instalaciones actos ilícitos, se cuenta de chicas asesinadas, abandonadas sobre las tumbas, y tantos otros muertos tirados en sus alrededores envueltos en cobijas.

Ya que solo cuenta con instalaciones eléctricas en los principales accesos y a muy temprana hora el panteón se encuentra en plena oscuridad. La gente ha empezado a murmurar que se escuchan voces, risas y lamentos.

El velador afirma que ha visto más de un alma levantarse de su tumba para rondar en el panteón, una de ellas fue una mujer vestida de blanco, que estaba sentada de espaldas sobre una lápida, cuando el hombre se acercó a ella sintió mucho frio y antes de llegar donde la chica, está ya había desaparecido. Después se enteró que aquella chica fue entrada muerta sobre aquella tumba, posiblemente asesinada y que otras personas la habían visto vagando por los rincones del panteón.

Algunos dicen que en el pasillo donde se encuentran enterrados niños, se escuchan aun sus juegos y risas, y a más de uno le han preguntado: -¿quieres jugar conmigo?-….

Tal vez todos estos eventos hayan sido desatados porque, desde el 2010, ​en este panteón se empezaron a “reciclar tumbas” para abrir espacio a los nuevos funerales. Se recurrió a la Ley de Salud para exhumar restos con más de 15 años de entierro, previa autorización de los deudos.

Pero puede ser que a muchos de estos espíritus que descansaban en paz, no les gustara la idea de ser molestados en su lugar de descanso eterno.

Leyendas mexicanas panteon la lima

Las apariciones han sido tales que incluso el vandalismo al interior del panteón ha disminuido, pues muy pocas personas querrían la experiencia de encontrarse con un alma disgustada.

Famosas Leyendas mexicanas de terror

Cómo bien comentábamos en un inicio, los antepasados plasmaban ese sentimiento de miedo en lo que ahora conocemos como leyendas mexicanas de terror las cuales al irse pasando de generación en generación llegaron a convertirse en leyendas muy famosas hoy en día.

Leyenda de terror la fiesta de mi prima

Hace dos semanas, una de mis primas me pidió prestada mi casa, pues quería celebrar el cumpleaños de su hijo y no tenía dinero como para organizarlo en un local. Le dije que no habría ningún problema, siempre y cuando dejaran el patio tal y como lo encontraron.

Ese fin de semana me fui de paseo con mi novia y cuando regresé a mi hogar, aquello era prácticamente “zona de desastre”. Las mesas que habían rentado para el evento, aún estaban ahí al igual que los sucios manteles. En el piso había migajas del pastel y manchas de refresco.

Mi prometida me dijo, que no me enfadara, ya que no podía hacer nada para remediar esa situación. También me comentó que si quería que se quedara para ayudarme a limpiar la casa, a lo que yo sin duda respondí que sí. Ella tomó unas bolsas de basura y yo agarré una escoba y un recogedor.

En eso estábamos, cuando mi novia recibió una llamada en su teléfono y tuvo que dejarme, pues será algo relacionado con su mamá. Seguí limpiando hasta que unas carcajadas hicieron que dejara esa tarea. Es la risa más aterradora que se puedan imaginar. Voltee hacia la derecha y ahí estaba un payaso con la cara deforme y una gran nariz de color rojo, de la cual brotaban chorros de sangre.

Debo decir que les tengo miedo a los payasos desde que recuerdo, así que esa situación fue espantosa para mí. El bufón me hacía señas con una de sus manos y vi que de sus dedos emergían unas garras enormes.

Retrocedí hasta donde estaba la escoba, la jale y al hacerlo deje entrar los rayos del sol con lo cual el personaje se dispersó. Luego me puse en cuclillas para recuperar el aliento y observe una hoja de periódico abajo de la mesa. En primera plana aparecía la foto ese tenebroso payaso acompañado de la leyenda “asesinado en una fiesta infantil”.

Un susurro muy especial

Esta es la historia del pequeño Marco, un hijo único de una familia Mexicana residente del Distrito Federal. Se trataba de una familia realmente joven, padre y madre no alcanzaban aun los 30 años cuando el pequeño bebé había visto por primera vez la luz del mundo.

Marco era un niño bastante solitario, no contaba con muchas amistades en las cercanías de su hogar, incluso tampoco interactuaba con muchos niños en el instituto al cual acudía diariamente. Su gran afición eran los video juegos, no podía esperar para llegar a casa e instalarse en el sofá frente a su gran televisor, pasando así horas y horas.

El pequeño Marco solía acostarse a altas horas de la noche, momento en el cual terminaba o se aburría de sus juegos de video, acá es donde la historia se torna un tanto misteriosa. Ya que muchas veces podía escucharse como dentro de la habitación de Marco un diálogo nocturno se llevaba a cabo, hecho que llevó a preocupar en gran medida a sus padres. Quizás se trataba de un comportamiento extraño a causa de tantos video juegos, sumados también a su soledad y falta de amistades.

Los padres decidieron reunirse con Marco para dialogar acerca de estas extrañas conversaciones que se llevaban a cabo en su habitación durante la noche, ante lo cual el niño simplemente comentó que se trataba de un amigo imaginario llamado Luis. Ambos padres se sorprendieron ante los datos que arrojaba el pequeño Marco, datos extraídos de estas supuestas conversaciones.

Leyenda Un susurro muy especial

En este momento los padres se dieron con que no se trataba de un problema del niño, sino que algo sobrenatural había invadido la habitación de Marco noche tras noche desde su nacimiento. Lo más estremecedor de todo esto es que la familia años atrás había perdido un bebé, al cual se había planeado poner el mismo nombre, quizás se tratara del alma de Luís susurrando durante las noches, tomando el papel de custodio de su nunca conocido hermano.

Leyenda del Edificio Ipiña

El edificio Ipiña (Apellido de sus primeros dueños) está ubicado en la ciudad San Luis Potosí en México, construido de 1903 a 1912, con tres pisos, comprende casi toda la manzana. En el sitio que hoy ocupa el magnífico edificio, había un pequeño manantial. En el mismo terreno, en la época colonial, había un centro de reclusión para los detenidos por la Inquisición.

Una mujer conocida como La Maltos, practicante de artes oscuras, habitó en ese lugar, extrañamente a pesar de sus costumbres, fue nombrada inquisidora y bastaba solo su palabra, para aplicar tormento y matar en las mazmorras de dicho edificio las personas que ella señalaba. Trataba a los reos cruelmente y los sacrificaba en persona. La gente decía que tenía pacto con Satanás, pues era una mujer diabólica. Temida hasta por personajes políticos y de renombre, que preferían tener amistad con ella en lugar de tenerla como enemiga.

Pero un día La Maltos cometió un grave error al sacrificar a dos personas de mucha influencia política y económica. Entonces el alto mando inquisidor mandó arrestarla. La policía rodeó la casa obligándola a refugiarse en su amplia habitación; ante el jefe de la policía acompañado de dos subalternos; la hechicera, trazó en la pared con sus propios dedos, una carroza, jalada por dos grifos gigantescos, conjurando con palabras cabalísticas, le dio vida.

Ante sus captores armados, subió ágilmente a la carroza que se fue perdiendo en el horizonte, sacando enormes chispas de fuego, envuelta en llamas. Nunca más se volvió a saber de la Maltos.

Leyendas mexicanas edificio ipiña

Hoy en día se cuenta que en el estacionamiento del edificio se ha visto a un niño corriendo, es chiquito y casi no se le mira ropa. Siempre anda riendo. Luego corre y atraviesa la puerta que lleva hacia adentro. Ha sido captado por las cámaras de vigilancia que tienen en la oficina. También se escuchan los taconazos de una mujer, de la cual solo se ve un bulto que atraviesa todo el estacionamiento, cruza la calle y se mete en la casa de enfrente donde estuvieron antes las oficinas de Turismo.

Leyenda de La casa de los espantos

A espaldas de la Catedral de Santiago, se encuentra una vieja casona construida en 1627, la cual alberga en la actualidad las oficinas del Instituto Nacional de Antropología e Historia y Cáritas de Catedral.

Por muchos años fue conocida como “La casa de los espantos”, pues los espíritus recorrían las habitaciones, haciendo crujir la madera del suelo, moviendo obejetos, sus voces se escuchaban por todo el vecindario, puertas y ventanas se azotaban sin importar si era de noche o de día.

Después de la Revolución, su nuevo dueño se desanimó por los rumores acerca de los fantasmas que habitaban la casa. Así que, junto a algunos amigos, se armó de valor e intentó pasar una noche en la mansión, para comprobar la falsedad de los espantos.

A la medianoche, mientras jugaban cartas, el grupo notó que un halo de luz provenía de una de las recamaras. Cautelosos y empapados de sudor frio, abrieron la puerta y se encontraron con una escena como proyección de cinematógrafo, en la cual actuaban solamente espectros.

Se les apareció la imagen de Doña Leonor, quien escribía serenamente, mientras mecía con suavidad una cuna. A la habitación entró Don Gonzalo. Indignada, Doña Leonor le reclamó por atreverse a entrar a su cuarto, y manchar su honor. En ese momento apareció Don Pedro, esposo de la bella mujer el cual al creerse engañado, sin vacilar sacó su espada y mató a Don Gonzalo. Luego hirió tres veces al bebé con la daga. Doña Leonor, desecha por la muerte de su hijo, también murió en manos de su esposo.

El iracundo hombre, ordenó a su mayordomo emparedar los cuerpos para ocultar su crimen y ambos huyeron de Saltillo.

Leyendas mexicanas la casa de los espantos

El nuevo dueño, presenció de primera mano el oscuro pasado del lugar, y después de abandonar despavorido la antigua casona. Regres’o al siguiente día, acompañado de autoridades civiles y eclesiásticas. Quienes retiraron los cuerpos y les dieron santa sepultura.

Desde entonces, las ánimas descansaron y dejaron de aparecer en la casona.

Leyenda del alma en pena de Don Juan

Se dice que hace muchos años en la época colonial de México en Michoacán en el pueblo llamado De los Urdiales, vivía el administrador de la Hacienda del Quinceo, llamado Don Juan de la Cadena Frigueros. Un Español que arruinado en su tierra natal, viajó a la nueva España a hacer fortuna.

Don Juan consiguió trabajo en calidad de administrador, con Don Pedro de la Coruña, Conde de la Sierra Gorda. Este tenía una hija muy hermosa que cautivó el corazón de Don Juan de la Cadena. Desgraciadamente el hombre no era tan rico para pretenderla, así que se dedicó a tratar de conseguir dinero de cualquier forma. Principalmente de la usura, pero, lo peor de todo es que por mucho tiempo, había rebajado en las rayas de los peones de la hacienda que administraba medio real.

Al señor don Pedro le decía que aquel medio era un ahorro que cada peón quería hacer para casarse, curarse o satisfacer cualquiera otra necesidad que a lo mejor se ofreciese. Y enseguida aquel dinero iba a dar a la usura. Finalmente Don Juan de la Cadena logró hacer una gran fortuna, y pidió la mano de la hija de don Pedro. Ésta le fue negada provocándole a Don Juan una depresión tal que lo llevó a la muerte.

Se dice que desde entonces por las noches su alma pena gritando: -vengan por su medio-, lo hace durante una hora y después desaparece tratando de entrar a la que alguna vez fue su casa. Tal parece que fue castigado por sus robos, obligándolo a regresar todo el dinero que les quito a los peones, antes de poder descansar en paz.

Leyendas mexicanas don juan

Por supuesto sabiéndolo muerto nadie acudió a sus llamados, y hasta el día de hoy sigue gritando… y así seguirá, pues nadie vive ya, que pueda reclamar tal dinero.

Leyenda de la Penitente

Esta es una Leyenda muy comentada en el medio de los taxistas, y es posible escucharla no sólo en la ciudad de México, pero es aquí donde ha encontrado mayor difusión.

En un rumbo no especifico una anciana mujer a orillas de la calle, hace la parada a un taxi, asciende y el conductor pregunta: – ¿Adónde la llevo Madre?-,-A la Iglesia del Rosario hijo- le responde la mujer, el taxista la lleva a su destino donde ella le pide amablemente que la espere, que no tardara mucho, baja del taxi, después de unos minutos regresa al vehículo envuelta en llanto y con rezos en los labios.

Pidiéndole de nuevo al taxista dirigirse hacia otra Iglesia, con el mismo resultado, ella va de templo en templo por un par de horas.

Después de transcurrido todo este tiempo la mujer indica al taxista que la lleve a su casa, en donde sus familiares pagarán por el servicio, que ha acumulado una cuenta algo larga. Llegando a la casa la anciana baja del taxi, diciéndole al chofer que saldrá con el dinero en unos instantes.

Corre el reloj y la mujer no aparece a saldar su deuda. El taxista, fastidiado, llama a la puerta con enojo, cuando alguien le abre, el chofer cuenta toda su travesía, y la actitud de la anciana hacia él, reclamando su pago este se sorprende al enterarse que la anciana a la que estuvo transportando por varias horas ha fallecido hace ya tiempo.

Sospechando que se trata de alguna broma o truco para no pagar, se le muestran fotografías de los últimos años de la abuela.

Leyenda de la Penitente

El conductor, si es ha escuchado la leyenda, cae en cuenta de que ha servido de chofer a “La penitente”, un espíritu que adopta la forma de muchas viejas mujeres para ir a rezar a templos, tratando de que se le perdone quién sabe qué pecado.

El callejón de la Condesa

El callejón de la Condesa es un lugar emblemático de la ciudad de México. Es un lugar en donde se encuentra la famosa la casa de los azulejos, nombre que se le da por el mismo material que lleva en toda la fachada.

Existe una popular leyenda mexicana en relación al callejón de la Condesa, el cual se le conoce así porque antiguamente por ahí pasaban los carruajes de la Condesa del Valle, en ese tiempo se le conocía como callejón de Dolores, pero poco a poco el nombre fue cambiando hasta como lo conocemos hoy en día.

Cuenta la leyenda, que un día por las calles por las que se ingresa al callejón pasaban dos curas en sus automóviles, que en ese entonces eran los primeros que habían llegado a la región, pero como la vía era demasiado angosta, no habría forma de sacar la vuelta un auto a otro, por lo que en un momento culminante, quedaron los dos curas frente a frente y sin poder retroceder.

Todos los testigos de ese día, creían que alguno de los curas tendría el orgullo de parar la marcha de su auto y regresar por el camino por el que ingresaron al callejón, pero no fue así, se quedaron frente a frente a un par de pasos de distancia. Pasaron 3 días y 3 noches y los automóviles seguían sin retroceder al parecer ninguno tenia la intención de ceder.

El callejón de la Condesa

El tiempo pasaba al mismo ritmo que el arroyo que se encontraba cerca, fluía. Llego un momento en que la autoridad máximo, el Virrey de la ciudad intervino y obligo a los curas a regresar por el camino por el que vinieron, uno salió por la calle que daba hacia la Plazuela de Guardiola y el otro por la calle de San Andres.

El carro de las brujas

Cuenta la leyenda que generalmente en la carretera que va del Distrito Federal a Cuernavaca, se puede presenciar el avistamiento de un carro rojo, en el cual se encuentran un grupo de mujeres espectaculares, muy hermosas, que traen la fiesta consigo, gritando de alegría, sonriendo y bailando. Circulan a gran velocidad, algunos cuentan que son solo dos, pero hay quienes han dicho haber visto tres de estas esculturales mujeres y otros que tuvieron la “suerte” de poder contemplar a cinco de ellas.

Solo los varones pueden toparse con este carro rojo y las hermosas mujeres a bordo le gritan su alegría, despertando tentaciones al mostrarle sus atributos, haciéndoles propuestas difíciles de rechazar, cuando el hombre está perdido en sus encantos, lo invitan a subir de todas las maneras posibles, con gestos y palabras, distrayéndolo entre sus platicas y coqueteos esperan el momento de encontrar algún lugar en al camino donde no puedan ser observadas, le hacen un último ofrecimiento mostrándole alguna parte de su cuerpo, haciéndole notar que se perderá de mucho si no sube, la mayoría accede.

Poco tiempo después se encuentra algún cuerpo, sin vida, al costado de la carretera, con señales de haber sido objeto de algún tipo de ritual, incluyendo la tortura, con símbolos marcados a lo largo de la piel de la víctima, inconfundibles marcas de cultos olvidados o de ceremonias, como si hubiese tenido el mismo destino que aquellos animales sacrificados en los aquelarres en tiempos de antaño.

Hay quienes aseguran que el color escarlata que recubre al carro se debe a estos hombres que cayeron en la tentación, ya que está fabricado con su sangre.

El carro de las brujas

Pero con el tiempo el carro rojo ha sido visto de forma menos constante sitios de México muy alejados entre sí. Así que presten especial atención cuando reciban alguna invitación parecida.

La confesión de un muerto

La leyenda mexicana que les vamos a relatar hoy, tiene origen en el templo sagrado más conocido de México, la Basílica de Guadalupe. Cuenta la historia que hace mucho tiempo atrás, uno de los muchos feligreses que acudían diariamente al templo para confesarse, entro por la puerta principal y le pidió a un sacerdote que si le podría hacer la confesión, ya que tenia muchos pecados y secretos que decir, a lo que el sacerdote acepto.

El parecía ser una persona normal, llevaba un atuendo algo elegante para la ocasión y para el sacerdote no vio nada fuera de lo normal, ya que era muy común que la gente acudiera al recinto para hacer penitencia y pedir perdón a dios por sus pecados.

Después de caminar por un pasillo largo, llegaron al lugar de confesión, el sacerdote se puso en posición, abrió la pequeña ventanilla y el hombre rápidamente se acerco y comenzó a decir todos sus pecados.

Todo iba muy bien, hasta que de repente el sacerdote salio de ese lugar y se dirigió hacia la puerta principal para salir de basílica de Guadalupe.

Los feligreses que se encontraban afuera notaron algo extraño en la actitud del sacerdote y uno de ellos, que anteriormente había visto a los dos entrar al templo para hacer la confesión, le pregunta, ¿Le sucede algo?, ¿Donde está el hombre que entro con usted?, a lo que el sacerdote se negaba a responder, hasta que llego un momento de pánico y accedió a revelar todo lo sucedido.

El dijo que el hombre que le había solicitado la confesión, era un muerto que había venido desde el más allá para revelar todos sus pecados y que después de una larga conversación, el comenzó sentirse mal, dejo de escuchar con su oído derecho y es cuando salió rápidamente del lugar de confesión.

La confesión de un muerto

Esa extraña experiencia cambio por completo su vida y desde ese día carga en su conciencia el misterioso secreto de aquel muerto que posiblemente nunca sea  descubierto.

Leyenda de la carretera Tuen Mun

Cuando pensamos en zonas embrujadas, lo primero que viene a la mente son los cementerios, hospitales, asilos, casas y prisiones. Pero existen otros lugares, en los cuales los encuentros con fantasmas resultan fatales, por supuesto estamos hablando de las carreteras, en donde las grandes velocidades a las que se circula juegan un papel importante.

Dentro de estos caminos embrujados, el que menos te gustaría recorrer es la autopista Tuen Mun construida en 1970, convirtiéndose en la vialidad más importante y más usada en Hong Kong, por lo que es casi imposible evadirla.

En este lugar han sucedido gran cantidad de accidentes fatales, tanto que ha sido considerada como una de las carreteras más mortales en el mundo, lo cual no siempre fue así; antes del 2003, sus reportes de colisiones eran insignificantes, pero en Julio 10 de ese mismo año, las cosas dieron un giro desfavorable, y desde entonces, esta vía es utilizada de igual manera por vivos y muertos.

Durante el triste día señalado, el choque de un camión contra un autobús de pasajeros causó la muerte de 21 personas, el mayor número de víctimas registradas en un solo accidente automovilístico en la historia de Hong Kong. Se presume que aquí inicio todo, pues después de este hecho, los accidentes en el camino aumentaron.

Los sobrevivientes empezaron a reportar que grupos de personas aparecían directamente frente a sus autos en medio del camino, obligándolos a maniobrar repentinamente para evadirlos, causando así aparatosos accidentes.

Después de cada choque con fatalidades, se ha notado que el número de espectros aumenta, por lo cual se tiene la seguridad de que la carretera Tuen Mun está recolectando almas y todos los que han muerto ahí, han pasado a formar parte del ejército de espíritus, un ejército que parece evolucionar en sus apariciones, pues después de un tiempo no solamente aparecen en medio del camino, sino que se manifiestan dentro de los autos o sujetan las manos de los conductores hasta que estos pierdan el control… tratando así de conseguir nuevos miembros para su tropa.

Leyenda de la carretera Tuen Mun

Ninguno de los intentos de las autoridades en señalización e infraestructura ha logrado disminuir el número de accidentes, por lo que pronto esta será una de las más temidas carreteras, debido a su sobrepoblación de fantasmas.

El Diablo en Pañales

Esta es una leyenda de la época colonial, muy popular en México. Comienza así; cierta vez, ya muy entrada la noche, circulaba por callejuelas retorcidas y mal formadas de la ciudad un hombre pasado de copas. Las calles eran alumbradas apenas con unos pequeños candiles que al reflejar las sombras formaban tétricas figuras fantasmagóricas, hecho pasado por alto por aquel hombre en evidente estado de ebriedad. Caminaba por ahí sin sobresalto, de pronto escuchó levemente el llanto de un bebé, era un llanto ahogado. Se detuvo tambaleante pero ya no escuchó nada más que el aullar de los perros en la lejanía.

Al desplazarse unos metros más escuchó ese llanto, ahora si era claro era el llanto de un bebé no podía confundirse, se escuchaba más fuerte, desesperado buscó en los rincones, y justo debajo del puente que cruzaba se hallaba la infortunada criatura rosada y regordeta que solo estaba cubierta por una pequeña manta. El hombre levantó al bebé sin antes maldecir a la desnaturalizada madre.

Aún tambaleándose el hombre siguió su camino, murmurando pestes contra la infame que dejó a su pequeño crío en tan retorcida situación. Apenas había recorrido un par de metros cuando empezó a tener la impresión de que el niño pesaba un poco más. Siguió avanzando 4 calles más y evidentemente se percató de que el chiquillo era más grande y pesado, ya no podía con él.

Parecía que en lugar de niño llevaba un cerdito cargando, cuando se acercó a la luz del siguiente faro para ver bien al niño, levantó la manta y efectivamente para su sorpresa era un cerdo lo que tenía entre sus manos, el cual lo miró con los ojos encendidos, cual brasas ardiente, rechinó los colmillos como si saboreara el terror que le provocaba al hombre, lanzado al animal por los aires y exclamando un – Ave María Purísima – se echó a correr por las retorcidas calles empedradas.

leyendas mexicanas Diablo en Pañales

Se dice que era una broma muy acostumbrada por el maligno, para divertirse en las noches oscuras cuando algún incauto rondaba aquellas calles.

Leyenda de las bolas de fuego

México es un lugar lleno de mitos, historias y fabulosas leyendas de terror, desgraciadamente, con el paso del tiempo estos maravillosos relatos han llegado a convertirse para muchos, en un recuerdo inútil que no sirve más que para abandonarse en un rincón.

Pero no debemos pasar por alto que esto es una parte importante de nuestra cultura, de nuestra esencia, por eso, hoy rescataremos desde la época colonial la leyenda de las bolas de fuego, y recordaremos como en aquellos tiempos, la gente tenía la creencia de que los brujos podían convertirse en cualquier animal durante las noches de luna llena, y surcar los cielos semejando inmensos círculos ardientes.

Para lograr la transformación, los hechiceros realizaban rituales por cuatro noches seguidas, y una vez logrado su cometido, se metían en las chozas para chupar la sangre de los más pequeños. Las personas se daban cuenta de su cercanía, porque las bolas de fuego resplandecían y su tétrico brillo se colaba por las rendijas de las humildes casas, llenando a todos de espanto y teniendo como único alivio encomendarse al Señor.

Pues estas famosas esferas malignas aterraron en los tiempos mencionados a todos los pobladores de la región de Tlatempa, Puebla. Tanto era el temor, que al caer la noche las buenas gentes se recogían en sus casas, se santiguaban una y otra vez, encomendándose a todos los santos de su devoción, tratando así de proteger a sus hijos de aquel maleficio. Pero no había forma de detener a estos practicantes de las artes oscuras, penetraban en las casas sin dificultad para llevarse alguna víctima, que luego ofrecían como sacrificio al mismo Diablo.

Como si este mal fuera poco, no había persona ajena a este territorio que creyera en sus relatos, calificaban de inventos todas esas brujas, y cualquier otra clase de seres infernales que los habitantes de Tlatempa quisieran dar a conocer.

Fueron atormentados mucho tiempo por aquellas bolas de fuego y no recibieron ayuda alguna, su procedencia sigue siendo un misterio, pues así como un día aparecieron, igual se fueron y todos continuaron con sus vidas, tratando de superar la pérdida de sus hijos.

Leyenda de las bolas de fuego

Hoy en día, los cielos nuevamente se ven invadidos de esferas anaranjadas semejantes a aquellas que nuestros antepasados vieron, pero la explicación al fenómeno corresponde a nuestros tiempos, hoy decimos que se trata de OVNIS, tripulados por seres extraterrestres que vienen a abducirnos.

La Mecedora

Un artículo indispensable en muchas familias de México con un integrante de la tercera edad es una silla mecedora. Muchos de estos ancianos, las ponen el frente de la casa para poder ver a las personas ir y venir, mientras ellos se arrullan con el suave vaivén de la mecedora.

Cierto día un joven que no contaba con los recursos suficientes para comprarle una a su amada abuela, tubo al suerte, de encontrarla a mitad del camino que recorría diariamente desde su trabajo, con algo de daño, pensó en poder arreglarla y la llevó a casa, la metió directo a su habitación, pues quería arreglarla primero antes de darle la sorpresa a la abuela, pero por falta de tiempo, solo sirvió para acumular ropa encima de ella.

Una noche le pareció ver que la silla se mecía, no parecía ser posible, pero en un instante la ropa cayó al suelo. Prestando más atención se dio cuenta que la mecedora se movía, atrás enfrente, atrás enfrente de manera lenta y suave. El muchacho tubo algo de miedo, para evitar que creciera decidió salir de la habitación, pero antes de que pudiera llegar a la puerta, esta se cerró de un solo golpe que resonó por toda la habitación, escuchándose también un –clac,clac-

Como el de la cerradura, por más que intentó abrir, no le fue posible, viendo como la ropa era desparramada por todo el piso, por alguien o algo que no podía ver, su vista se fijó en la mecedora, que se movía cada vez más rápido, junto con un fuerte sonido de un palo chocando contra el suelo, se replegó hacia la esquina, desde la cual pudo ver, un viejecillo que sentado en la mecedora, golpeando su bastón en el suelo, le reclamaba al joven que la silla no le pertenecía, se levantó con toda la intensión de partirle la cabeza con el bastón, pero con la mano arriba se desvaneció.

Se dejó entonces la silla de mecer en un movimiento brusco y el muchacho no tuvo más que devolverla al lugar donde la encontró.

La Mecedora

Cuenta la leyenda que las personas crean apegos por las cosas, que ni aun en la muerte dejan de ser su propiedad, y mantienen cuidado de ellas, por toda la eternidad, mucho más, si fue el sitio donde murieron.

Leyendas mexicanas Reclamada por Dios o el Diablo

Existió en México durante la época de la colonia, un matrimonio muy bien acomodado, y distinguido entre la sociedad de aquellos tiempos. Ellos esperaban con ansia a su primer hijo, y cuando el día del parto llegó su emoción no pudo ocultarse. Sin embargo quedaron sorprendidos ante la declaración de la partera, quien viendo la hermosura de la niña, dijo sin miramientos: -la hermosura de esta niña solo causara que al crecer, sea reclamada por Dios o por el Diablo-, y sin decir más, solamente se fue.

Aunque la familia se vio afectada por tal presagio, 15 años pasaron sin que le tomaran mucha importancia. Clara se había convertido ya en una bellísima jovencita, pero déspota y maleducada. Para revertir tal comportamiento, las monjas de un convento cercano, ofrecieron a sus padres llevársela y enclaustrarla para darle educación, y ensenarle el amor a Dios. Pero tan grosera como era la joven, afirmó que solo las feas y despechadas deberían estar en un convento.

Los padres entonces, intentaron casarla, pero ella puso como condición a cada caballero que la pretendiera batirse en duelo con el resto, y así mientras el tiempo transcurría decenas de ellos murieron, intentando alcanzar el corazón de la caprichosa chica que al final no se decidió por alguno,

16 años tenía para entonces, cuando cierta noche apareció bajo su balcón un hermoso caballero al que no había visto antes, tocaba una hermosa melodía, sentado sobre un elegante caballo blanco. Y sin decir nada, se acercó para dejarle a Clara una rosa. Así pasaron los días, el jinete repetía la escena noche tras noche, hasta que la joven cayó perdidamente enamorada de él. Por lo cual no dudó en darle un ¡sí!, cuando el caballero le pidió huir juntos.

Clara subió al caballo de su amado llena de felicidad y tomaron rumbo hacia las afueras de la ciudad. Ella le acariciaba la mano tiernamente, hasta que sintió algo raro, cada vez que la tocaba, sentía más vello, así que aprovechó un tramo bien iluminado por la luna y prestó atención.

La mano del joven no solo era peluda, sino que tenía en ella largas uñas, y al buscar el rostro de su amado para interrogarlo, se encontró con la mismísima cara del Diablo.

Leyendas mexicanas Reclamada por Dios o el Diablo

El grito de la muchacha fue tan aterrador que los pobladores fueron en su búsqueda sin tener resultados. Días después encontraron el cuerpo de Clara, tirado en el campo, tenía en su rostro una mueca de horror que nadie había visto jamás y su cuerpo estaba completamente desgarrado.

Leyendas mexicanas de distintos estados y ciudades de México

No todas las leyendas mexicanas suenan en un solo estado o ciudad de México, la realidad es que existen una infinidad de leyendas repartidas por todos los estados y ciudades de cada rincón de México, por ello mismo nos dimos a la tarea de recopilar una lista de leyendas de México ordenadas por ciudad y estado, para que las compartas con tus familiares y amigos.

Otras Leyendas Mexicanas tradicionales

Además de todas las leyendas mexicanas que te hemos relatado, así como las leyendas clasificadas por Estado/Ciudad, también queremos recomendarte unas leyendas tradicionales de México que seguramente habrás escuchado alguna vez.

{ 3 comments… add one }
  • Hijo septiembre 10, 2018, 6:55 pm

    Omg wow

  • Jonathan agosto 14, 2018, 6:57 pm

    Miedo estan chidas todas wero

  • Jonathan agosto 14, 2018, 6:55 pm

    Ooooooooooo estan chudas

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