Leyendas Japonesas

Leyendas Japonesas
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La leyenda de Yuki-Onna

La Yuki-onna (雪女, la mujer de la nieve) es parte del folclore japonés, un espíritu o yōkai, que luce como una mujer alta, hermosa, de largos cabellos, la cual se manifiesta en una noche nevada, buscando su próxima víctima, flotando través de la nieve sin dejar huella alguna (por eso algunos creen que no tiene pies).

El espíritu puede transformarse en una nube de niebla o nieve si se siente amenazada, pero regularmente, es ella la que me amenaza a quienes están agotados por luchar contra una tempestad de nieve. La Yuki-onna los encanta con su belleza inhumana, con sus ojos hechiceros que causan terror hasta el más valiente de los mortales, en ocasiones logra calmarlos, hasta el punto de causarles una plácida muerte mientras duermen en sus brazos, pero no todos tienen esta suerte, pues ella puede ser verdaderamente cruel.

Es difícil que la víctima elegida logre verla hasta que esta se muestre por voluntad propia, ya que su piel es pálida, en ocasiones hasta transparente, y lleva un Kimono blanco o va desnuda por completo, para confundirse así con la nieve.

La leyenda de Yuki-Onna

Sus matanzas llegan a aniveles insospechados, por eso algunos la consideran el mal mismo, aunque luzca tan hermosa y serena, pero es esta misma apariencia la que le permite acercarse tanto a su presa, para utilizar su helada respiración y convertir sus cuerpos en cadáveres de hielo. A veces se hace seguir, hasta perder a los incautos en medio de la nada para que mueran de frio. Otra de sus tácticas es manifestarse sosteniendo un niño en brazos, cuando una persona bien intencionada le ayuda a cargar al niño, el buen samaritano se congela en el lugar al instante. Los padres que buscan a sus hijos son los que más caen en esta trampa.

Algunas leyendas muestran una Yuki-onna más agresiva, invadiendo los hogares, soplando ráfagas de viento a través de las puertas para matarles de frio mientras duermen, lo que sí es un hecho, es que ella disfruta viendo morir a sus víctimas…

Hay que tener cuidado con este espíritu, pues según las creencias, puede existir más de una Yuki-onna, que haya surgido de individuo que ha fallecido de frío en la nieve.

Leyenda de hell girl

Son muchas las leyendas que se hablan de Hell girl, personaje de la mitología Japonesa que tiene hasta historietas de anime, se habla que la historia esta basada en algo que en realidad paso, aquí les contaremos la historia de una persona adicta a las costumbres del Japón, pero mas al manga y los animes.

Juan Jose era un tipo escuálido que pasaba desapercibido en la escuela en donde estudiaba, su vida no tenia el mas mínimo sentido, si no se hubiera enamorado de un imposible, y es que una niña de las mas populares de la escuela, era su vecina y era su única amiga, con lo que esa amistad para ella era lo único que sentía, para JuanJo, se volvió amor.

Leyenda japonesa de hell girl

Pero nada mas fuera de la realidad, al ser una niña linda y popular, las propuestas de relaciones le llegaban si cesar, y ella ausente de los sentimientos de su vecino, se enamoro de uno de los patanes de la escuela, que al ver la amistad de ella con el vecino (Juan Jose), se volvió una obsesión, el molestarlo sin motivo alguno.

Y así empezó el calvario para el pobre chico, tanto en la escuela como afuera de su casa, el novio de su amiga, junto con todos los amigos de el, le hacían la vida imposible y JuanJo nada podía hacer, su vida no tenia sentido, pensó por un momento en el suicidio, pero entonces navegando por la red supo de la maldición de Hell Girl y fue la ultima opción.

Entrando en una pagina, y poniendo el nombre del hombre que tanto odiaba, y no tanto por el abuso sufrido hacia el, si no por robar el único amor, que Juan Jose, había sentido en su miserable vida.

Fue así como invoco por medio de una pagina web, que la Hell Girl fuera por el, sabia de las consecuencias, que si se llevaban el alma de la otra persona, pero tambien iría por la de el, pero que le afectaba si hasta en el suicidio pensaba, así que sin pensarlo, anoto el nombre, y ahí quedo.

Al cabo de unos días, escucho la desaparición de abusivo novio de su vecina, no sabia si todo era una casualidad, pero al ver por lo noticieros, que tenia semanas y no regresaba, supo que todo era verdad, ahora solo quedaba esperar a que vinieran por el, y así fue, cuando menos espero una niña vestida de rojo se le empezó a aparecer, de aspecto asiático y con un vestido tipico japones, con una cara bonita, pero con ojos rojos como el infierno llego por el.

Visitando todo los días en su recamara, el miedo de Juan Jose no terminaba, lo estaba torturando, hasta que el determino que su vida se acababa, y la tomo de la mano, para cumplir con la parte del trato, y así junto con su enemigo, los dos al infierno se fueron y nunca mas se supo de el.

Leyenda de teke teke onna

Entre el terror Japonés más conocido a nivel mundial encontramos la leyenda de Teke Teke, esta escalofriante historia se ha robado la tranquilidad de muchos habitantes de Japón que creen en su existencia.

Se trata de una joven victima de una broma de sus compañeros de clases mientras esperaban el tren, ella se encontraba esperando el tren como de costumbre cuando sus compañeros la asustaron y la hicieron caer a las vías del tren, nadie le presto ayuda y ella fue arrollada y partida en dos.

Desde entonces, Teke Teke es un fantasma femenino al que le falta la parte interior y su imagen es algo espectral que sin duda causa pánico a quien la ve.leyenda del japon de teke teke onna

Al igual que otras naciones, Japón tiene sus costumbres, y una de ellas es la honrar con historias o leyendas, todo lo acontecido en sus tierras, esta historia se dice por todos que en parte es verídica y que ha sido verificada por muchas personas que se dedican a erradicar el mal.

En algunos casos con fatídicas consecuencias, como algunos estudiantes de lo paranormal que investigaron lo verídico de esta leyenda de terror, y de los cuales nunca se supo mas de ellos, lo que ha arraigado historias de terror como la que les compartimos.

Se dice que Teke Teke es un espíritu vengativo, ella se arrastra con sus manos y afiladas garras hasta llegar a la estación, en este lugar ella ataca con sus garras dejando marcas de sangre a sus victimas, además de eso,las historias cuentan que ella ha cobrado venganza empujando a otros para que sufran lo mismo que ella sufrió, si no está cerca del tren simplemente lo parte en dos con sus horribles garras y luego lo convierte en un Teke Teke más.

Leyenda Japonesa de la Mujina

En una gran cantidad de culturas alrededor del mundo se relatan historias sobre espectros sin rostro, los cuales se convierten en protagonista de las peores pesadillas o inspiradores de los más aterradores gritos. Tales criaturas son por lo regular mujeres hermosas, que después de mostrar su carencia de semblante, se vuelve difusas como una ráfaga de vapor.

Hoy en día se conocen cientos de versiones, las cuales se adaptan al lugar en donde se relatan, pero la memoria más antigua proviene de Japón, más específicamente de la leyenda de Mujina, el fantasma sin cara.

En ella se cuenta la anécdota de un comerciante de Tokio, mientras vagaba perdido en los senderos resbaladizos de Akasaka, durante una fría y oscura noche. El hombre en cuestión se encontró con una mujer, llorando desconsolada al lado del camino. La joven lucia hermosa, adornando su esbelta figura con una cabellera arreglada de forma impecable. Sin embargo más impresionaba su doloso llanto, el cual intentaba esconder bajo los pliegues de su elegante vestido.

Ella se veía tan frágil en medio de la tempestad, así que el comerciante se apresuró a ofrecer su ayuda. A pesar de lo mucho que él insistía, la chica continuaba con su llanto, meciéndose de un lado a otro, ante la desesperación de aquel pobre hombre que rogaba por un poco de confianza, y le ofrecía ayudarle a lidiar con su angustia.

Finalmente, después de mucha insistencia, la mujer levantó la cabeza hacia él, aun con el llanto a flor de piel, confundiéndose con los quejidos del viento. Fue entonces que el comerciante no hizo otra cosa más que huir despavorido, al ver que no había labios, ni boca, que pudieran emitir aquel sonido, la joven ni siquiera tenía un rostro.

Sin mirar atrás, el hombre siguió su camino, buscando cualquier persona con la cual pudiese compartir lo ocurrido y le ayudase a cargar el miedo que venía arrastrando. Fue una vieja harapienta su primera confidente, ella lo escuchó atenta, a pesar de que el hombre difícilmente podía articular palabras y decir frases coherentes, atendía cada detalle para poder hilar la historia que llenaba a aquel individuo de horror.

Cuando la anciana entendió la experiencia de aquel hombre, para calmarlo, o aliviarlo un poco, le mostro que ella tampoco tenía rostro.

Se dice que una mujeres sin rostro nace cuando el llanto les desfigura las facciones, solo algunas, pueden recuperarlo, pero vuelven a perderlo si el dolor regresa, de esta forma, toda mujer que sufre puede transformarse repentinamente en una Mujina, en una mujer sin cara.

Leyenda de Kuma Onna

Japón es una de las pocas regiones en el mundo que poseen un folclore basto en mitos y leyendas de terror, los cuales en su mayoría se relacionan con una mujer que fue ofendida en vida, maldecida por alguna falta o que sufrió una muerte demasiado cruel o indigna.

Alguno de los anteriores episodios, causa que su espíritu vague por las calles en busca de venganza o presa de aquellas acciones que le provocara la maldición impuesta sobre ella. Entre esta vasta colección de espectros nos encontramos con Kuma Onna (ell-oso/la mujer oso), una entidad de origen desconocido que vaga por los lugares más escabrosos de las ciudades de Japón.

Esta mujer va vestida con harapos, pero poco común, porque más que trapos viejos, ella lleva sobre si dedos y orejas humanas, que cuelgan como adornos por demás siniestros.

Todos estas decoraciones de su vestimenta las obtuvo de sus víctimas a las cuales exige entregar todo aquel objeto que sirva para realzar la belleza de la mujer, por esta misma razón, no se conocen ataques contra los hombres.

leyendas japonesas de kuma onna

Pendientes, aros, collares, anillos o pulseras, ponen en riesgo de una apuntación a quien las lleve consigo, pues la Kuma Onna es muy impaciente y si la víctima no puede desprenderse de estos artículos con rapidez, tampoco podrá conservar su integridad física.

La única forma de salvarse al encontrarse con ella, es darle todo objeto que pudiera desear y hacerlo antes de que se enfade. Después de todo un adorno no vale más que la propia vida.

Jinmenken, el perro japonés con rostro humano

¿Alguna vez has querido que tu perro hable contigo? Bueno, entonces ¿por qué no te vas a Japón y buscas al Jinmenken? Japón es hogar de muchas extrañas criaturas folklóricas y a menudo es difícil determinar dónde termina el mito y un posible criatura real comienza. El folklore de Japón rebosa de criaturas fantásticas con poderes mágicos, y no está exento de esta especie conocida. Como en muchas sociedades con ricas tradiciones folclóricas, incluso se le han atribuido durante mucho tiempo poderes mágicos y habilidades, más en la línea entre lo que es real y lo que es puro mito. Después de todo, hay muchos animales conocidos como el lobo, el zorro, el tejón y el cuervo, que se le han otorgado habilidades sobrenaturales por el folklore que les rodea que uno podría llevarlos a ser mítico si uno no sabe en realidad existieron.

En algunos casos, podemos tener una criatura que aparentemente puede parecer que son obviamente un cuento, sin embargo, siguen siendo persistente en su creación hasta el punto que me parece digno de investigar más. Los perros de cara humana de Japón son uno de esos casos.

Los perros cara de humanos, conocidos por los japoneses como Jinmenken, han sido persistentes en el folklore local de Japón desde al menos la era Edo (1603 a 1868). Se describen como un perro sarnoso algo desde lejos, sin embargo, revelando una llamativa cara humana después de estudiarlo. El Jinmenken se dice que tienen la capacidad de hablar y si se acercó a voluntad a menudo imploro con una voz fluida “Déjame en paz”.

Los perros de cara humana eran generalmente considerados como un mal presagio de lo que vendría y fueron a menudo acusados de accidentes y catástrofes. A lo largo de la era Edo, estos perros cara de humanos fueron vistos a menudo por los lugareños, casi siempre por la noche, hasta el punto que en ocasiones aparecieron en publicaciones de noticias de la época. Hay incluso mención de por lo menos uno que fuera capturado.

En el siglo XIX, el historiador Ishizuka Hokaishi escribió un libro llamado Gaidan Bunbun Shuyo, en que mencionó un caso de un Jinmenken capturado. La historia cuenta que uno de estos perros cara de humanos nació en antiguo Edo (hoy en día Tokio) en 1810. El dueño de un circo oyo del nacimiento de un extraño ser y rápidamente adquirió la extraña criatura para la exposición en su espectáculo de carnaval, donde se convirtió en una atracción muy popular.

Esas casetas, conocidos como misemono, estaban de moda en la época y fueron utilizados a menudo para exhibir al extraño ser.

Jinmenken, el perro japonés con rostro humano

Una teoría más cercana a la realidad sería que Jinmenken no representa otra cosa que un macaco japonés que tiene el pelaje como el de los perros y caras humanas. No es difícil imaginar que en la noche en la ciudad, alguien se confunda y vea a un macaco como si fuera la figura de un perro con un rostro humano.

Leyenda de Futakuchi onna

La Futa-kuchi-onna (二口女, mujer de dos bocas) es un yōkai antropomorfo, una criatura de la mitología japonesa. Que deriva de una mujer afligida por una maldición o enfermedad que es castigada por medio de una segunda boca, incrustada en el cráneo, debajo del cabello.

Esta segunda boca, es completamente funcional y normalmente idéntica a la primera, pero dotada de vida propia, y dedicada a atormentar a su dueña. Pronuncia insultos y demanda alimentos, si sus exigencias no son cumplidas, da alaridos que causan un tremendo dolor y consigue lo que quiere por sí misma, utilizando los cabellos de la mujer como tentáculos. Tiene tal poder que puede llegar a sugestionar a la mujer para que cometa cualquier tipo de acción.

Cuentan las leyendas que esta maldición suele caer sobre aquellas mujeres que se niegan a comer y a causa de esto enferman. Entonces aparece la segunda boca en la parte posterior de la cabeza para evitar la muerte de la “anfitriona” comiendo el doble de lo que coma la mujer.

También es un castigo para las madrastras que no alimenta a sus hijastros y sólo dan de comer a su propia descendencia; si el hijastro muere entonces el espíritu del difunto entra en ella, en su cabeza, para atormentarla murmurando cosas, y haciendo crecer una segunda boca que comerá mucho más de lo que le fue negado en vida. De igual manera, esto puede sucederles a las madres egoístas, que solo se alimentan a sí mismas y no a sus hijos.

Se cuenta también que hace mucho tiempo, vivió un artesano muy tan tacaño que se negaba a casarse pues no quería alimentar una boca extra. Pero un día supo de una bella mujer que apenas comía un grano de arroz al día, y se casó con ella. Sin embargo, sus reservas de arroz disminuyeron mucho desde el casamiento, por lo que espió a su esposa, solo para descubrir que su pelo se transformaba en dos serpientes y que estas alimentaban a una segunda boca. La cual se alimentó con él, al ser descubierta.

Otra versión no tan difundida cuenta que la esposa de un leñador recibió un hachazo por accidente mientras él trabajaba; la mujer no murió y la herida nunca sanó, solo se convirtió en una boca viviente.

Leyenda de Futakuchi onna

Sea cual sea su origen, el caso es que estas mujeres pasan desapercibidas, tienen una apariencia normal, nadie podría imaginar que llevan consigo una segunda boca animada por un espíritu vengativo, que la atormenta sin descanso.

Gusanos de Seda

Luis era un tipo solitario, a pesar de que el trabajo de sus padres exigía mucho contacto social, el se negaba por completo y permanecía todo el tiempo posible en su habitación. Mientras sus padres asistías a comidas, cenas y fiestas de la sociedad Japonesa, donde recientemente se habían mudado gracias al puesto diplomático de sus padres.

El único interés de Luis eran los insectos y pensando que como otras veces, en ese país nada le interesaría, su madre le llevó una pequeña granja de gusanos de seda, el chico quedó fascinado, en el lugar donde vivió antes jamás tuvo oportunidad de verlos, pero había leído de ellos, así que sabía muy bien cómo cuidarlos.

Le adaptaron un espacio en al jardín con árboles de moras, donde llevaba a sus gusanos a comer, nombró a cada uno de ellos, y sabia distinguirlos unos de otros. Su pasatiempo le absorbía la mayor parte del día, no necesitando así la compañía de sus padres, de cualquier manera ellos estaban ocupados.

La vida de Luis era “afortunada” el trabajo de sus padres lo mantenía casi aislado en su casa, no le permitían ir a la escuela con todos los demás chicos por evitar un secuestro, un maestro iba a casa, no lo llevaban a muchos eventos sociales, pues entre menos lo conocieran menor peligro correría. Eso le daba la libertad para permanecer lejos del mundo, como el necesitaba.

Con los costumbres de la nueva cultura, en donde el amor y respeto entre padre e hijo son fundamentales, Enrique el padre de Luis se sentía un poco presionado por sus superiores y nuevos amigos, que insistió en incluir a Luis en sus próximas reuniones sociales. Esta idea fue por demás desagradable para él y aunque se negó no pudo evitarlo.

Fue donde sus gusanos a llorar desconsolado, estando sentado bajo el árbol donde los ponía a comer a diario, uno de ellos cayó sobre su mano como otras veces, pero antes de que pudiera volverlo a su lugar, este le dio una mordida… Luis un poco sorprendido trató de hablarle, pero se dio cuenta que el error había sido propio, sus manos olían a mora, una loción corporal que su madre le había regalado. Solo sonrió, pensando en no volver a cometer el mismo error.

Con la presión de su padre por tratar de que hiciera lo que le pedía al pie de la letra, el chico estaba agobiado, su madre que le ponía un poco mas de atención le pidió comprendiera a su padre y le echara una mano, Luis aceptó pero pidiendo que su padre fuera mas flexible. Habló también con Enrique, pero este no cedió, entonces como muchas madres ella usó el chantaje, prometiéndole que tendría lo que pidiera. El joven pidió más gusanos, miles de ellos, después de una larga discusión la señora aceptó.

El pedido llegó antes de la fiesta que su padre planeaba para presentarlo ante sus amigos. Ya que ellos no se encargaban de los detalles y solo daban ordenes, planeaban dormir después de la cena, ya que el siguiente día era su descanso y pensaban aprovecharlo en dormir hasta tarde para estar frescos en la fiesta.

Luis fue a la cocina y vacío un frasco de liquido transparente en las copas del agua que sus padres bebían, el no bebió nada, pero prestó atención que los demás lo hicieran. Tranquilo por haber logrado su propósito, esperando un par de horas, fue a la habitación de sus padres y sacó de debajo de la cama los contenedores con los gusanos de su propiedad, los había metido ahí antes. Con la loción que su madre le regaló frotó el cuerpo de sus padres que dormían profundamente a causa de la droga que puso en su agua, Unos minutos después, volcó los contenedores sobre ellos, dejando caer los gusanos, que sin esperar un segundo comenzaron a morder los cuerpos. Los había puesto en ayuno con toda la intensión de tenerlos hambrientos y no poderse negar a tal tarea. Eran tantos que unas horas, los dejaron sin piel, la sangre manchaba las sabanas, pero Luis aun no estaba contento, aplastando el frasco de loción los roseaba una y otra vez esperando que los gusanos comieran más profundo cada vez.

Cuentos de terror Gusanos de Seda

Evitando así asistir a la fiesta o que hubiera otra más después de esa…

La mujer con la boca cortada

Originada en la mitología de Japón nació una leyenda llamada “Kuchisake-Onna” en español conocida como “La mujer con la boca cortada”. Se cuenta sobre una mujer que fue asesinada y desfigurada por su esposo, convirtiéndose en un Yokai (espíritu demoníaco) que regresó para vengarse.

Hace mucho tiempo había una preciosa mujer que se casó con un Samurái. A pesar de su matrimonio seguían siendo muchos los que la amaban y pretendían debido a su hermosura, lo cual hizo crecer su amor propio volviéndola vanidosa y despreocupada, pues cada vez que quería engañaba a su marido, volviéndolo ya una costumbre. El valiente guerrero Japonés al saber de las infidelidades de su esposa se vio sumido en un ataque de celos y furia, pensando en la deshonra causada por aquella mujer se abalanzándose sobre ella, le cortó la boca de un lado a otro mientras gritaba: – ¿Piensas que eres hermosa? ¿Quién va a pensar que eres hermosa ahora?-

Desde aquel preocupante día se ve vagar por las calles de Japón, una mujer con la cara tapada por una máscara como la que usan los cirujanos. Cuando se topa con alguien les pregunta sin descubrirse el rostro:  – ¿Atashi kirei? (¿Soy hermosa?) –. La gente normalmente ve sus lindos ojos, y sus refinados rasgos y responden – Si –, sin hacer mucho caso a la máscara, pues en Japón su uso es muy frecuente para evitar enfermedades y no respirar el aire contaminado. Al obtener la respuesta antes mencionada, la mujer retira la máscara dejando al descubierto la horrible hendidura que se extiende de oreja a oreja con una escalofriante sonrisa. Y les pregunta de nuevo: – ¿Kore Demo? (¿Y ahora?) -. Todo aquel que se asusta, grita o muestra el miedo en su cara es atacado por el espíritu que con unas tijeras gigantes les corta la cabeza, ni que decir de los valientes que se atreven a responder – No –.

Sí la víctima responde de nuevo que sí solamente le cortará la boca de lado a lado para que sufra su misma suerte. Pareciera entonces que es imposible escapar de Kuchisake-Onna, puedes salir corriendo pero aparecerá frente a ti de nuevo, o estará esperándote tras la puerta de tu casa para asesinarte.

Por fortuna no todo está perdido, se dice que ante su interrogante puedes contestar con otra pregunta: – ¿Y yo? ¿Soy hermoso? – Eso confundirá al espíritu que se quedará pensativo dándote tiempo a escapar. También puedes llevar dulces contigo y se los ofreces antes de dejarla hablar, quedará contenta con el regalo y te permitirá marcharte.

Leyenda de terror En tu espalda

En Japón está socialmente aceptada la creencia en los fantasmas, en su cultura, estos son espíritus apartados de forma violenta de su vida pacífica o aquellos que no recibieron una ceremonia funeraria adecuada, también provienen de quienes cometieron seppuku o harakiri (suicidio).

Aunque en muchas culturas se tienen relatos, historias y leyendas que involucran eventos paranormales o seres de ultratumba, existen pocos en el mundo que tengan una relación tan directa en los asuntos de los vivos como los tienen los fantasmas japoneses, ya que estos van y vienen, interviniendo en la vida de las personas con mucha naturalidad, como nos cuenta la siguiente historia.

Comienza con un joven matrimonio y su pequeño hijo; los padres discutían muy a menudo, las peleas eran un evento casi diario y cada vez eran más duras.

Uno de esos días, en un ataque de rabia, el hombre mató a su esposa sin contemplación, después escondió el cadáver, son toda naturalidad y borró las huellas del crimen. No hubo sospecha alguna de lo ocurrido, sin embargo, el asesino si notaba algo raro, pues su hijo no echaba de menos a la madre, ni siquiera había mencionado su ausencia.

Así que tuvo que interrogarlo:

—Hijo, ¿Por qué no preguntas por tu madre? —dijo el hombre muy consternado—Todos los niños desean que su madre este con ellos, debes decirme si algo te preocupa.

Leyenda de terror En tu espalda

—No papá, no pasa nada, estoy bien. Solo tengo curiosidad por saber porque mamá esta siempre trepada en tu espalda…

La trágica historia de Mori Hikiko

Mori Hikiko era una jovencita de alguna parte de Japón a quien sus padres maltrataban; aunque su cuerpo mostraba las señales de tales castigos no tuvo ningún tipo de ayuda, y para aumentar su pena tal condición física solo provocó que sus compañeros se burlaran de ella. Los adultos solían ignorarla, pues no querían involucrarse en sus problemas, así Mori Hikiko empezó a ser invisible, deambulando entre la escuela y su casa sin hablar con nadie, sin que nadie se interesara en ella.

El alma de la pobre chiquilla comenzaba a hacerse pedazos, hasta que un día, se encontró con un pequeño gato vagabundo en los alrededores de la escuela. El animalito también parecía no existir ante los ojos de los demás, así que se convirtió en la mascota perfecta, que vino a sacarla de su amarga existencia.

La niña no podía llevar el felino a casa, así que consiguió una caja y la dejó en un lugar cercano a la escuela, así podría llevarle alimento a diario y pasar un rato con él. La mirada de Mori Hikiko empezó a cambiar, ya no miraba hacia el suelo, y a veces sonreía, hasta su forma de vestir había cambiado. Solo las dos personas que solían molestarla habitualmente notaron el cambio, los demás, la siguieron ignorando.

Aquel par de acosadores chicos, la siguieron después de la escuela y descubrieron su secreto. Sin perder el tiempo, idearon un plan para hacerla sufrir de alguna manera, y al siguiente día, la pobre de Mori Hikiko perdió su alegría, pues en lugar del gato, encontró una nota amenazadora, que le indicaba donde encontrar su mascota y el peligro que este corría.

La niña fue corriendo hasta el estacionamiento de maestros, y vio a sus dos compañeros escondidos junto a uno de los automóviles; habían atado al pobre animalito en la parte trasera de ese vehículo que ya estaba encendido, pero antes de que se pusiera en marcha, Mori Hikiko se aferró a la cuerda que ataba a su mascota. Fue arrastrada durante varias cuadras antes de que alguien lo notara. Cuando finalmente el maestro se detuvo algunos transeúntes se dieron cuenta de la terrible escena, y corrieron a auxiliarla; pero, ya era tarde: el gato estaba sano y salvo, en cambio Mori Hikiko, en su esfuerzo por salvarlo, había dejado su piel en el pavimento, y su cuerpo se hizo pedazos tras tantos golpes, no era más que un andrajo sangrante… Estaba muerta.

Al paso de los meses, los muchachos que provocaron todo esto seguían sin confesar su culpa, pero aparecieron muertos en el mismo estacionamiento donde llevaron a cabo su mortal broma, sus cuerpos, habían sufrido tales daños que solo se les reconoció por los uniformes que llevaban. También padres de Mori Hikiko sufrieron la misma suerte.

Mori hikiko leyendas

Esos fueron los primeros pasos del espíritu de Mori Hikiko, la mujer vengadora, ahora su cuerpo desgarrado se mueve como un muerto viviente por las calles de Japón; alimentado tan solo por la sed de venganza, y arremetiendo contra los abusones y protegiendo a los que como ella, tienen por mascota un gato.

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