Leyendas de Terror

Leyendas de Terror
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Todos los que nos intrigamos con las leyendas de terror a menudo nos gusta leerlas por la noche donde estamos más susceptibles a tener miedo, incluso habremos algunos que más de alguna vez les hemos contado estos magníficos relatos de terror a nuestros hermanos pequeños para asustarlos y hacerles la maldad de no dejarlos dormir.

La explicación al origen del universo ha sido por muchísimos años una incógnita que se ha intentado explicar de una y mil maneras, nunca con éxito, así como los misteriosos sucesos aterradores que sucedían en los pueblos, mismos que se daban por medio de los mitos y leyendas los cuales eran contados de una generación a otra, probablemente esta es una de las razones por las cuales nos encontramos con historias impactantes en la que se suele hablar de monstruos o criaturas horrendas, así como de supuestos fantasmas que se aparecen por algunas calles.

Estas leyendas encierran misteriosos sucesos que ocurren en la naturaleza y que a través de nuestros antepasados intentan darnos una explicación oral. Estas narraciones aún siguen causando mucho impacto aún con el paso de los años, y no es para más, hay leyendas de terror muy reales, de hecho, quizá de cierto modo, parte de lo que se cuenta, sea real.

Personalmente considero que en este universo en el que habitamos, nos falta mucho por explorar y descubrir, creo que nadie puede negar que esos fantasmas que la gente dice haber visto, esas almas en pena de las que se habla o incluso los seres sobrenaturales que seguramente algún familiar ha asegurado ver, puede que en realidad existan y estén entre nosotros, quizá se trate de otra dimensión y por esa razón no podemos verlos naturalmente, considero que si el bien existe, también existe el mal, esto se los dejo a opinión de cada quien.

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Un hecho que debemos considerar es que naturalmente las leyendas van cambiando con el paso del tiempo, mismas que sufren ciertas adaptaciones, para después transformarse en otra versión de la leyenda original, pero al final no se pierde la esencia. Uno de los ejemplos más claros y representativos que tenemos es la historia de la llorona, esta tiene muchas versiones, incluso en distintos países afirman haberla visto, unos dicen que se trata de una dama de blanco que perdió a sus hijos, otros que se trata de la Malinche llorando por el pueblo mexica y de este modo la leyenda sobrevive a pesar de los muchos años que han pasado.

Las leyendas de terror que existen a pesar de que uno de los propósitos que tiene es el de asustar a los niños o incluso adultos, más que nada se enfoca en en que se prevalezca la cultura y tradiciones de una forma espiritual por medio de las raíces que identifican a cada individuo de su pueblo.

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Leyenda de la monja sin cabeza

Resulta casi imposible encontrar un edificio utilizado como convento en el pasado, que no tenga una leyenda de terror propia. Estas construcciones por motivos diversos se convierten en un sitio idóneo para conservar intactas las impregnaciones fantasmales hasta nuestros días, aunque las construcciones tengan ahora otras funciones.

Generalmente, al tratarse de cedes de internamiento religiosas, son después utilizadas como dependencias de gobierno o escuelas, como en el caso de El antiguo Colegio y Liceo de Nuestra Señora de la Misericordia (hoy MONTE VI), ubicado en Pocitos, Uruguay.

Este lugar que fuera un humilde convento para unas cuantas monjas, y después un colegio de mujeres, tiene pasajes subterráneos, que conectan con el instituto de enfrente, el Colegio San Juan Bautista. Estos pasadizos fueron escenario de los amoríos entre en un joven cura y una monja, quienes desafiaban sin miramientos los mandatos de su religión y la moral de época.

Tuvieron muchos encuentros antes de ser descubiertos por la Superiora del Instituto, quien castigó a la monja, encerrándola en una pequeña habitación, lejos de su enamorado. Ya fuese por la vergüenza, o por el dolor de la separación, la pobre mujer religiosa se quitó la vida ahí en su aislamiento. Su cuerpo, al parecer, fue enterrado en el patio del lugar, debajo de un monumento a Artigas.

Leyenda de la monja sin cabeza

La escena de su suicidio no se conoce hoy en día, pero debió ser bastante aterradora, ya que su espíritu sin cabeza puede verse deambular por los pasillos del lugar, mientras que el piano del salón de actos comienza a tocar solo…gritando una tonada triste, que acompañando el macabro contoneo de la figura decapitada.

Leyenda de la novia fantasmal

Se dice que en uno de los poblados del sureste del país ocurre de vez en cuando un fenómeno muy extraño. Sucede que ciertos hombres que están comprometidos con sus novias, mueren sin motivo alguno a pocos días de que se celebre la boda.

Fue entonces cuando decidimos acudir a la biblioteca local para saber si en alguno de los libros, podíamos encontrar respuesta a esta extraña leyenda de terror.

Al poco tiempo de estar buscando, notamos que frecuentemente los fallecimientos ocurrían durante la primera quincena del mes de mayo. Luego fuimos con el sacerdote del pueblo y él nos contó que hacía muchos años, una hermosa joven estaba a punto de contraer matrimonio, cuando de entre los arbustos que se encontraban alrededor de la iglesia, salió una bala y le quitó la vida.

Hasta este momento del relato, bien pudieras pensar que eso no tiene nada que ver con la leyenda de terror en cuestión. Sin embargo, volviendo a observar los registros forenses, notamos que las víctimas actuales tenían anotado como causa de la muerte “orificio en el corazón”.

No obstante, el cadáver en cuestión no presentaba ningún balazo aparente. Obteniendo esa conclusión, nos entrevistamos con un espiritista, quien pudo conectarse con la supuesta alma de la novia.

Lamentablemente ya no contamos con la entrevista grabada, pues el casete se desapareció.

A pesar de eso, te puedo asegurar que la “novia” nos dijo que ella sólo mataba a los prometidos que habían sido infieles con sus parejas.

– “Pienso que ellos deben morir de la misma forma en que yo lo hice. Aunque la diferencia conmigo fue que era absolutamente inocente”.

– ¿Sabes quién te mató? Le pregunté con voz temblorosa.

– Sí. Fue mi novio, se escondió tras unos árboles y me disparó.

Leyenda de la novia fantasmal

Inmediatamente después de escuchar las palabras, todo cobró sentido. Por eso, los muertos tenían un orificio en el corazón, únicamente que éste había sido provocado por un fantasma con sed de venganza.

Leyenda del muñeco maldito

El niño (Samuel Armenta) quería dedicarse a lo que su padre había hecho toda la vida, que era el ser ventrílocuo, era tanta la admiración del pequeño a su padre, que creaba situaciones teatrales con los muñecos que a su padre ya no le servían o había dejado de lado, para renovar su show.

Al paso del tiempo, el niño creció, pero el gusto por los muñecos nunca termino, fue así como su padre que había pasado a mejor vida, le heredo toda su colección de muñecos, todos excepto el mejor, con el que su padre había hecho lo mejor de su carrera.

En su testamento claramente, aparte de dejar todos los bienes materiales a su único hijo, había dejado instrucciones precisas, para la destrucción de dicho muñeco, con el que había estado los últimos días de su vida, por lo que el hombre que era amigo del notario, le pidió que no lo hiciera, y así determinaron no acatar las ordenes que en vida, había dejado su difunto padre.

Fue entonces cuando empezó a notar curiosidades en cuanto a los muñecos, Samuel al saber que heredaría toda la colección de muñecos, había dejado un espacio en lo que era la casa de sus padres, para dejarlo como escenario y practicar lo que por mucho tiempo, su padre había hecho, que era la ventriloquia.

Al principio solo notaba que los muñecos, nunca quedaban en donde el los dejaba, no había servidumbre en el hogar, y el estaba completamente solo, debido a un divorcio que había tenido recientemente, con el que, la única compañía era la soledad y sus muñecos, pero nunca le dio la debida importancia, al estar solo.

Pero esto cambio cuando el muñeco que había tenido las ordenes de quemar, se le empezó a mover, primero se caía de la mecedora, otros días la quijada se abría sin motivo aparente, el miedo empezó a reinar en la mente de Samuel, empezaba a relacionar del porque de las indicaciones de su difunto padre.

Fue en uno de esos días, que no pudo irse a su casa, y se tuvo que quedar en lo que era la casa de sus padres, cuando en su cuarto, por la noche el muñeco apareció, enfrente de el, y con la mecedora aun moviéndose, sabia que algo malo tenia el muñeco, y sin saber porque, le hablo, nunca espero que el muñeco contestara, con lo que Samuel de un infarto al escuchar la voz del muñeco escucho.

Antes de morir, sintió como el muñeco se subía a su pecho, y le decía, debiste quemarme cuando pudiste, y al igual que mate a tu padre, te morirás tu.

Leyenda de terror del aeroplano 696

He escuchado que los aviones son el medio más seguro de viajar, ya que la tasa de accidentes es mucho menor que en otros medios de transporte. Sin embargo, siempre he sentido terror al subirme a estas máquinas, sobre todo después de oír la leyenda del Capitán Ovando.

Artemio Ovando era un hombre de aproximadamente 40 años de edad. Poseía gran destreza para manejar todo tipo de máquinas aéreas. Es decir, desde aviones pequeños de carga hasta “Jumbos”.

Decía que no le tenía miedo a nada, salvo a las tormentas eléctricas fuertes, pues un rayo podía dañar seriamente el fuselaje de la aeronave. Era un individuo rutinario, antes de salir del aeropuerto tomaba una biblia de bolsillo y rezaba unos pasajes que tenía marcados con tinta azul.

No obstante en una ocasión, debido a una demora en su itinerario, le asignaron otro vuelo que no era el que él tenía programado. Ahora en vez de dirigirse a la ciudad de Bogotá, debía llegar a Rio de Janeiro.

Ingresó a la cabina, saludó tanto a los pasajeros como a su tripulación y revisó que los instrumentos funcionarán adecuadamente. Más cuando quiso leer sus oraciones, se dio cuenta de que su libro se había extraviado.

– Ahora que recuerdo, estoy casi seguro de que lo dejé en el taxi. Recordó.

En seguida se levantó de su asiento e intentó salir del avión para comprar otro ejemplar en alguna de las tiendas del aeropuerto. Sin embargo, el copiloto le rebatió:

– ¿A dónde va capitán? Ya es casi hora de salir y no nos podemos demorar. ¿Se le ofrece algo?

– No. Bueno… Si, necesito una biblia para poder iniciar el trayecto.

– No me diga que es supersticioso. Un hombre de su sapiencia debe ser consciente de que los individuos fabrican su propia suerte. O sea, que no dependen de deidades que los protejan. Míreme a mí, nunca me ha pasado nada y jamás hago ninguna especie de cábala.

– De acuerdo, creo que tienes razón. Sigamos adelante con el plan de vuelo.

Ovando encendió las turbinas y despegó. Los instrumentos de navegación de la aeronave comenzaron a fallar pasada una hora con seis minutos. Aun así es que no se asustó ya que el copiloto le comentó:

– Sé algo de astronomía, puedo ubicarme fácilmente con sólo mirar las estrellas. Es más, conozco un atajo para llegar más pronto a nuestro destino. Sobre todo porque veo que las nubes se comienzan a nublarse y con seguridad caerá una fuerte tormenta.

– Tú diriges muchacho. Respondió el capitán.

Ovando siguió las instrucciones de su subalterno hasta que reconoció que la ruta hacia la cual se dirigía era al Peñasco del Diablo (Algo así como el Triángulo de las Bermudas).

– ¡Hay que salir de aquí lo más pronto posible! El avión no resistirá la fuerza de las corrientes de aire. Dijo Artemio, quien al girarse hacia su lado derecho vio cómo el copiloto se había transformado en un espectro de baja estatura y de tono violeta.

Utilizando sugestión mental, la siniestra aparición hizo que el piloto dirigiera la nave en picada, con lo cual el artefacto se hizo pedazos al estrellarse de lleno con el agua.

Los cuerpos de rescate sólo lograron recuperar una porción lateral del avión. Lo excepcional del descubrimiento fue que el número grabado en la lámina había cambiado, ya no era el 696, sino el 666.

Leyenda del Futre

La versión más conocida de esta leyenda, nos transporta a principios del siglo XX, durante la construcción del Ferrocarril Trasandino en la montaña mendocina, y tiene como protagonista un personaje inglés elegantemente vestido que se ocupaba de los pagos del personal que trabajaba en la obra. El aspecto impecable de este señor, fue motivo para que los lugareños lo llamaran futre, pues siempre vestía de negro y con sombrero de copa.

Él se había instalado en las cercanías de la actual villa Las Cuevas para cumplir con su trabajo, pero una noche, fue asaltado. Los delincuentes lo asesinaron para robarle el dinero de los pagos.

Ahí murió el hombre, pero nació la leyenda, esa que cuenta sobre un personaje que se aparece por las noches a las personas que recorren las montañas mendocinas, él se acerca a la gente para preguntar sobre el dinero que le quitaron y luego desaparece misteriosamente, camuflajeandose en la oscura noche con su traje negro.

Todos aquellos que se encuentren con el Futre, querrán sobre todas las cosas que la versión anterior sea la verdadera, pues este espectro solo se acerca para pronunciar una frase, mientras que el protagonista de la versión más conocida en el ambiente popular, trae consigo la muerte.

En esta otra vertiente, se menciona un trabajador Chileno del ferrocarril, contratado para construir el trazado. El acostumbraba beberse gran parte de su sueldo en un bar. Cuando salía de ahí, estaba completamente alcoholizado, ni siquiera era capaz de llegar a su lugar de descanso, y una de tantas madrugadas, se tumbó a dormir al descampado, dejando el cuello sobre los rieles.

Leyenda del Futre

Desafortunadamente un vehículo de servicio le pasó encima, cercenado su cabeza. Aseguran que desde entonces su fantasma vaga en la noche por los cerros cargando su propia cabeza en una mano, amenazando de muerte a quien se cruza con él.

La choza desvencijada

Se cuenta que una vez una jovencita muy enamorada salió al bosque con la intención de deshojar pétalos de flores y así comprobar que su amor estudiantil era verdadero. Las horas fueron pasando y el cielo se fue oscureciendo hasta que lo único que la alumbraba era la luz de la luna llena.

Ya en otras ocasiones su madre le había dicho de los peligros de alejarse de su casa sin fijarse por cuál camino regresar, dado que el extenso follaje de aquel lugar y más aún durante la noche daba la impresión de estar dentro de un laberinto.

La chica empezó a sentir mucho terror cuando se dio cuenta que sus pasos no la llevaban a ningún lado. Caminó por varios minutos hasta que entrevió que frente a ella se hallaba lo que parecía ser una pequeña choza.

Por su cabeza pasaron cientos de ideas, como por ejemplo pedir el teléfono prestado para llamar a sus familiares o solicitar alojamiento por una sola noche. Al final se decidió por la segunda debido al iracundo carácter de su padre, quien seguro le daría unos buenos azotes cuando regresara a su hogar.

La adolescente se aproximó a la puerta de la choza y la golpeó en repetidas ocasiones, aguardando a que alguien le abriera. No obstante, al asomarse por una de las ventanas notó como el sitio estaba aparentemente abandonado. Entonces tomó una gruesa rama que descansaba sobre el césped y rompió una de las maltrechas ventanas de la cabañuela.

En cuanto ingresó, el cabello se le erizó ya que había muchísimas puertas cerradas:

– Esto no es posible. Desde fuera parece que sólo hay lugar para tres o cuatro habitaciones. Sin embargo, aquí hay más de diez puertas. Pensó mientras rememoraba una tenebrosa leyenda de terror.

La experiencia se volvió aún más macabra, cuando algunos rayos lunares iluminaron las paredes del recinto. Éstas estaban tapizadas de retratos de personas de aspecto cadavérico. Además los ojos de los individuos plasmados en las pinturas parecían seguir con la mirada a la joven, provocándole alteraciones en el ritmo de los latidos de su corazón.

No obstante, se armó de valor y continuó caminando como pudo hasta que llegó a un cuarto que estaba abierto. Ahí pernoctó hasta las seis de la mañana, hora en la que despertó ya más tranquila, pues creyó que sus temores habían sido infundados.

Se levantó del camastro y al salir de la habitación quedó perpleja al ver que las pinturas habían desaparecido. Ni siquiera los clavos que las sostenían se hallaban ahí. Transitó velozmente por el pasillo con el propósito de llegar al tragaluz que había roto la noche anterior.

Más para su desconcierto se topó con que en la choza tampoco había ventanas, las paredes de madera empezaron a compactarse hasta eliminar la más mínima brizna de oxígeno en el ambiente. La chica cayó muerta al centro de la cabaña y en cuestión de horas su cuerpo desapareció.

Gente que años después compró el terreno, me comentó que sobre el suelo hallaron una pintura de una calavera vestida con los mismos ropajes que la chica en cuestión traía la última vez que fue vista.

Leyenda de terror de Felipe el cantarero

En un pueblo de la sierra apareció un día la figura de un hombre desgarbado de nombre Felipe llevaba a sus espaldas un gran costal. Dentro de él guardaba grandes vasijas y ollas de barro. Sin embargo, su rostro y manos llenas de cicatrices hacían que casi nadie se acercara. Suena lógico, ya que la gente estaba acostumbrada a propagar leyendas de terror sobre cualquier individuo que no fuera nativo de la zona.

Aquel sujeto cambiaba a diario su ubicación, con la esperanza de que al fin alguien le comprara alguno de sus cántaros. Luego de mucho resonar, imaginó que lo mejor era colocarse junto a la iglesia, dado que la gente del lugar era creyente.

Poco a poco empezó a ganar clientela y las leyendas negativas empezaron a desaparecer. Cuando el fin pensó que su suerte cambiaría de una buena vez y que volvería a hacer tres comidas al día, se topó con el que se convertiría en su peor enemigo; el sacerdote del pueblo.

Una tarde de enero éste se le acercó al artesano diciéndole:

– Llevas ya mucho tiempo aquí. El ajetreo que provocas con tus utensilios de barro distrae a mi feligresía cuando estoy oficiando misa.

– Dispense padre pero no tengo otra parte en donde pueda vender mi mercancía.

– Búscala por otro lado ya que si mañana te vuelvo a ver aquí, te correré a patadas. Me molesta que haya mendigos cerca de mi iglesia.

Veinticuatro horas más tarde, el clérigo al percatarse de que sus palabras no habían sido suficientes. Comenzó a romper las vasijas de barro ante la mirada desconcertada de Felipe.

– ¿Sabe a qué me dedicaba antes padre? Era profeta y puedo decirle que en su futuro cercano veo a la muerte. Exclamó el cantarero.

– Tus historias de terror me importan un bledo, pero sólo por darte gusto dime ¿cómo voy a morir? Su cuerpo será devorado lentamente por organismos rastreros igual que usted.

Esa misma noche, el caballo en el que iba montado el párroco con dirección a su casa, se desbocó proyectándolo hacia un declive del camino. Nadie escuchó sus gritos de espanto cuando las larvas acabaron con su vida una semana más tarde.

Leyenda del puente de piedra

Las leyendas coloniales han logrado traspasar la barrera del tiempo. La sobrina de don Bonifacio Gorostiza llegó al pueblo solamente acompañada de una de sus criadas.

Desgraciadamente los padres de Emelina (así se llamaba ella) habían perecido a causa de un tremendo tornado que azotó las regiones altas del estado. La joven que en ese entonces tenía apenas 15 años, era bellísima y pretendida por cuanto muchacho se topaba con ella.

Eso no le preocupaba a don Bonifacio, quien era conocido por ser un hombre de carácter recio al que casi nadie se atrevía a cuestionar, pues tenía contactos en el gobierno.

Lo malo fue que tan sólo un semestre después de la llegada de su sobrina al pueblo, también lo hizo don Fabriciano Hernández, un cacique que tenía fama de sinvergüenza.

Al enterarse de eso, el tío de la joven contrató a varias personas para que siguieran a Fabriciano, ya que no quería que un hombre con esos antecedentes se acercara a Emelina.

El primer encuentro entre los dos personajes se dio en un domingo de ramos, fecha en la que la gente del pueblo disfrutaba de una fiesta en el jardín central. El flechazo fue casi instantáneo.

Desde luego, la chica sabía que una muchacha decente no podía ser vista acompañada por un sujeto, sin que alguno de sus allegados estuviera cerca. Sin embargo, ella ideó distintos planes para verse escondidas con Fabriciano.

Su lugar preferido para esas reuniones clandestinas era el puente de piedra. Un día don Bonifacio los sorprendió en aquel sitio y sin pensarlo dos veces arremetió en contra de Fabriciano.

Este último sacó de su bolsillo un pequeño puñal que traía guardado en su abrigo y de tajo le cortó la garganta al tío de la chica. No obstante, antes de morir, el señor Gorostiza se aferró al cacique llevándolo a una muerte segura, ya que los dos cayeron al río.

Emelina con los años superó el trauma y logró formar una familia. No obstante, hay quienes dicen que por las noches en aquel puente se escuchan gritos y lamentos. Pero… Así son las leyendas ¿O no?

Leyenda de la bruja de la montaña gélida

Cuentan que en un pueblo lejano los lugareños le temían al monte Grekus, dado que allí habitaba una cruel y vieja hechicera. Las personas mayores aseguraban que aquella mujer no siempre había sido mala, pues inclusive ayudó para la construcción de la ciudad. Sin embargo, fue traicionada por el amor de su vida, lo que la orilló a alejarse.

Una leyenda de terror acerca de ella dice que los niños menores de 12 años no deben deambular solos por la noche, ya que ese momento es aprovechado por la bruja para llevárselos a su escondite donde les arranca los ojos y se come su corazón.

Otro mito de terror asociado con esta maga es el que nos indica que la única forma de librarnos de esos maleficios es enfrentándola cara a cara. Es decir, si estás en las cercanías de la montaña y notas que tanto las hojas como los arbustos se comienzan a mover de manera irregular, no debes retroceder.

Tienes que permanecer con la vista al frente y esperar a que la figura de la bruja de la montaña se refleje en tus pupilas. Enseguida ella emitirá un chillido equivalente al que hacen los murciélagos.

Tal vez pienses que ese sonido te perforará los tímpanos o algo por el estilo. Nada más lejos de la realidad. Lo que sucede con esta leyenda de terror es que son contadas las personas que han aguantado más de 30 segundos viendo ese rostro tan horrible lleno de cicatrices y marcas.

Médicos especializados han aseverado que algunos de los pacientes que han logrado llegar a las clínicas mentales, jamás han recobrado la cordura. Por el contrario, sus noches son acompañadas de terribles pesadillas.

Además, los cuartos de los enfermos invariablemente poseen una temperatura por debajo de los cero grados. Lo que hace pensar que la bruja de la montaña gélida no solamente se apodera de los órganos de sus víctimas, sino que a veces también de su alma.

Leyenda del auto de James Dean

“Vive de prisa, muere joven y deja un bonito cadáver”, son las palabras que James usaba como lema y cuya filosofía cumplió al pie de la letra, pues se marchó de este mundo prematuramente, dejando atrás un objeto que por su fama todos querían poseer, pero que portaba también una maldición.

Se trata de un Porsche 550 RS Spyder, un auto que Dean adquirió mientras rodaba la película “Gigante”. El vínculo del actor con este coche era tanto que lo bautizó como “Little Bastard” (pequeño bastardo) y terminó muriendo a bordo al estrellarse contra un Ford Tudor, mientras conducía a gran velocidad en día 30 de septiembre de 1955. Le acompaña su amigo, Rolf Weutherich, quien por fortuna sobrevivió, pero se fracturó una pierna y la clavícula.

Tras el fatal suceso, George Barris, un mecánico amigo del actor, conservó el auto para aprovechar sus partes. Sin pensar que sería el encargado de propagar su maldición.

En el momento que estaban descargándolo en su taller, las cuerdas de sujeción se rompieron y el coche cayó, partiéndole las piernas a un hombre. Después, dos llantas, el eje de transmisión y el motor, fueron utilizados en vehículos de carreras. Las dos llantas estallaron durante una competencia causando un choque, el conductor estuvo varios días en coma.

La peor parte la llevaron los hombres que usaron las otras piezas, pues perdieron la vida a causa de un mal funcionamiento de ellas.

Barris estaba asustado, no quiso saber más, vendió lo que restaba del Little Bastard a un museo de Sacramento; ahí durante su exposición cayó del pedestal, y le rompió la cadera a un joven visitante. Aquí, ya se hablaba de su maldición, así que los administradores del museo no lo pensaron dos veces para enviarlo al desguace, donde seria destruido.

Leyenda del auto de James Dean

Pero, hablando de objetos malditos entre los malditos, este se lleva las palmas, pues durante su traslado, un automóvil chocó de frente contra el camión que lo transportaba, el impacto fue tan brutal, que el conductor del coche murió atrapado, enterrado debajo del Little Bastard.

Leyenda de terror del velador

Fermín necesitaba encontrar un trabajo rápido, pues tenía demasiadas deudas que liquidar. Compró el periódico y vio un anuncio clasificado que le pareció conveniente. La paga era buena y la labor que debía desempeñar era tranquila, ya que sólo debía vigilar que nadie se acercara a una bodega.

Al día siguiente llegó y se presentó con un hombre de personal el cual le mostró la caseta en donde debía permanecer hasta que el sujeto del turno de la mañana lo relevara. Esa noche era demasiado fría y el viento soplaba con fuerza desmedida. Por si esto fuera poco, de vez en cuando se llegaban a escuchar los profundos aullidos de gatos callejeros que vagaban por las veredas con la esperanza de encontrar un refugio.

El velador ingresó a su sitio de trabajo y sacó una revista de leyendas de terror y comenzó a leerla. De momento se escuchó un escándalo que provenía del interior de la bodega. Fermín pensó que alguien había ingresado al almacén por detrás y que debía sorprenderlo. Tomó un garrote y entró por la puerta principal.

Para no alertar a los bandidos, no encendió la luz y esperó breves momentos a que su vista se acostumbrara a la oscuridad. Entonces oyó una respiración bastante agitada. Sin perder tiempo, tomó su lámpara del cinturón y la apuntó hacia el frente.

Quedó patitieso cuando vio que a su alrededor había por lo menos una docena de cuerpos sin vida y que delante de él se hallaba una criatura horrorosa con dos cabezas y cuernos de toro, los cuales estaban embebidos de sangre humana.

Mientras la bestia continuaba jadeando, Fermín hizo lo que pudo para escapar de ahí. Cuando se hizo de día fue al almacén y vio que en una pared lateral había un aviso entre oculto de que en ese lugar se practicaban experimentos genéticos, para sacar al mercado nuevos medicamentos.

Leyenda del espantapájaros en el trigal

Genaro estaba durmiendo tranquilamente en su cama, hasta que una serie de sonidos hicieron que abriera los ojos. Prendió la lámpara de su buró para tomar su teléfono y ver qué hora era. El celular decía que eran las tres de la mañana.

Su esposa le cuestionó el porqué de esta conducta a lo que el hombre le dijo que tal vez había alguien merodeando en el trigal. Sin embargo, su esposa replicó que si eso fuera, su can ya los habría alertado, pues en el pasado “la pantera” (así le llamaban a su perro) detuvo a dos ladrones y a uno de ellos hasta lo mordió.

Pese a todo, su marido se levantó de la cama y fue hasta el armario que era el lugar en donde guardaba su rifle. Lo cargó y salió sigilosamente de la propiedad. El primer paso fue ir al patio en donde generalmente descansaba “la pantera”. Encontró a su perro echado, con las orejas sobre sus ojos y un semblante de terror espeluznante. Algo muy raro en un animal de su envergadura.

Cuando Genaro le retiró las orejas de los ojos, pudo observar que el perro tenía la vista fija en el trigal. Ayudado por la luna llena, el hombre fue caminando dando pasos cortos hasta internarse en lo profundo de que el campo. De pronto vio como algo corrió y se ocultó entre las espigas de trigo.

Lo siguió con la mirada y notó que se detuvo en una esquina. El granjero fue hacia allá gritándole fuertemente que levanta las manos, pues si no lo hacía lo obligaría a disparar su arma.

El bandolero alzó los brazos, más el dueño de la granja no pudo disparar debido al inmenso pavor que sintió al enterarse de que aquel era un espantapájaros con vida. El rostro de esta figura de paja era algo nunca antes visto. Tenía nariz de cerdo, ojos de serpiente boca de lagarto. El monstruo soltó una fuerte carcajada y se alejó riendo de ahí. Actualmente la granja está abandonada y Genaro fue recluido en una clínica de salud mental.

Leyenda del túnel del horror en Cantabria

El mundo está lleno de construcciones peculiares, que, al quedar en el olvido, son habitadas por algo más que personas, y llenan dichos sitios de misterio. Tal es el caso del túnel de la Engaña, ubicado en Vega de Pas, Cantabria.

El túnel de La Engaña es una trepanación ferroviaria de casi siete kilómetros que atraviesa de parte a parte la Cordillera Cantábrica. En este tramo la montaña supura agua, piedras y tierra. Debido al total abandono de aquel proyecto tan ambicioso de 1941, en el cual intentaron unir los puertos de Santander y Valencia mediante una serie de perforaciones, que hoy no representan más que una vía muerta.

Primero se construyeron barracones y años después, en 1951, comenzaron las perforaciones. Los trabajos estuvieron a cargo de presos y empleados de la empresa Portoles y Cía., ellos cumplían turnos de 12 horas, un ritmo que pocos pudieron resistir. Hubo obreros que contrajeron silicosis durante la horadación quedando condenados a una muerte lenta pero segura, otros tantos murieron aplastados. Cuando las obras finalmente concluyeron en la primavera de 1959 el lugar era una tumba de hierro y hormigón para otros, ya que allí perdieron la vida cientos de seres humanos.

Debido a tal historia, no es difícil escuchar ruidos extraños, pasos, susurros, si se mira detenidamente a la oscuridad, se perciben fácilmente las sombras que acechan, vagan y transitan, aparentemente buscando salida de aquella tumba que construyeron.

Leyenda del túnel del horror en Cantabria

Distinguir este túnel de otros es sencillo, los antiguos barracones han sido transformados en corrales. En medio del bosque la boca del túnel expulsa humo igual que un dragón. El agua resuena en todo su interior y la temperatura disminuye de manera brusca al adentrarse en él. Una vez que estas en sus entrañas, debes estar preparado para el desfile de almas sin descanso, que buscan desesperadamente abandonar ese encierro, tal vez siguiendo tus pasos, para que tú les muestres el camino.

Leyenda la casa del fondo

Cuando eres niño y vives en un vecindario concurrido, a menudo inventas leyendas acerca de la gente que vive por el rumbo. Eso nos pasaba con la casa del señor Melchor López, un ermitaño que vivía al final de la cuadra.

Al parecer no tenía ningún familiar que lo visitara y prefería salir por las noches para no ser molestado. Jamás le vi saludar a nadie, ni esbozar una leve sonrisa. Transcurrió el tiempo y una vez que estaba jugando cerca de su casa, noté como la hierba de su jardín estaba demasiado larga.

Fui a casa y le dije a mi mamá que se había visto al señor López durante los últimos días, pues aunque era un sujeto de costumbres extrañas, su jardín era algo digno de exposición. Ella habló por teléfono a la policía y en unos minutos una patrulla aparcó afuera de nuestra casa.

Los oficiales se bajaron e interrogaron a mi mamá. Después, los cuatro salimos de mi hogar y nos fuimos a la casa del fondo. Uno de los patrulleros cogió su macana y golpeó en repetidas ocasiones la puerta, pero nadie salió. Entonces el otro policía tomó impulso y con un fuerte golpe de su hombro logró quebrar la aldaba.

De inmediato, el aire se empezó a enturbiar con un aroma fétido. Entramos todos al domicilio y yo me tape la nariz con un pedazo de mi playera. Prontamente uno de los gendarmes gritó desde el baño pidiendo ayuda a su compañero. Fui allá y lo primero que vi fue un cuerpo en estado de putrefacción, su carne ya estaba gris y los ojos ya se le habían caído de sus cuencas.

Palidecí y puse pies en polvorosa lo más pronto que pude. Una de las cuestiones que posiblemente nunca se borrarán de mi subconsciente, era ese gesto de malignidad con que había quedado su rostro. A partir de esa fecha, en esa casa empezaron a suceder hechos extraños, como por ejemplo las luces se siguen encendiendo, aún y cuando la compañía cortó el suministro hace ya más de un lustro.

Leyenda corta de la escabrosa Plantación Myrtles

Actualmente la Plantación Myrtles funciona como una especie de hotel en el que solamente se hospedan aquellos que son verdaderamente valerosos, pues según se cuenta en muchas leyendas cortas, en este sitio se aparece una docena de fantasmas por las noches.

Se dice que Chloe, una sirvienta cansada de recibir malos tratos por parte de su jefe, tomó la determinación de matar a la esposa de éste, junto con sus dos pequeñas hijas. La forma en que concretó los asesinatos me puso los cabellos de punta, ya que colocó un potente veneno dentro de una tarta.

Sin embargo, rápidamente recibió su castigo, pues los demás sirvientes al enterarse de lo ocurrido, decidieron apuñalarla brutalmente por la espalda hasta que murió. En uno de los pasillos, se puede ver una sombra que se ajusta a su descripción. Después de que ésta aparece, el llanto de las niñas comienza a resonar por todas partes. Los gemidos de las pequeñas van aumentando hasta que es tanto el ruido que los huéspedes deben dejar sus habitaciones por unas horas.

Otros de los visitantes afirman que son despertados violentamente y que al abrir los ojos, sienten que una persona los está mirando con odio y sed de venganza. Tratan de moverse, pero por más que lo intentan, su cuerpo no les responde. Es más, no pueden volver a cerrar sus párpados hasta que Chloe se evapora transformándose en un viento helado que inmediatamente provoca terribles escalofríos.

Hablando de otros fenómenos extraños, no quisiéramos dejar pasar la oportunidad de mencionar el de las huellas dactilares que aparecen por la mañana en los espejos de las habitaciones. A veces forman patrones extraños y otras tantas pareciera que tratan de difundir un mensaje.

En el comedor de vez en cuando se perciben olores nauseabundos y la temperatura del cuarto cambia sin ninguna explicación. Varias personas que no creen en fantasmas se han alojado ahí durante una noche y al día siguiente, su opinión es completamente distinta a la que tenían anteriormente.

Apariciones en el Lago Powell

Entre las varias leyendas urbanas que podemos encontrar, decidimos compartir la del Lago Powell.

El Lago Powell se encuentra en los Estados Unidos, cercano a un pequeño pueblo. Hace años los habitantes del pueblo pasaban los días de verano deleitándose allí, familias completas iban e incluso algunos acampaban.

Una de las últimas tardes de verano en el lago, una pequeña niña llamada Wendy se metió a jugar en el agua mientras sus padres preparaban un delicioso almuerzo, sin advertir que la niña se adentraba cada vez más.

Había poca gente, ya que las vacaciones de verano había terminado, por lo que nadie vió a la niña. Los padres escucharon un grito, y vieron que Wendy peleaba por salir, pero veían la silueta de lo que parecía ser un hombre hundiendo su cabeza en el lago.

La madre salió corriendo al rescate de su pequeña, pero al llegar ya era demasiado tarde, la niña había muerto y como por arte de magia el extraño hombre había desaparecido sumergiéndose en el agua.

La gente del pueblo no creía la historia de los padres de Wendy, rumores decían que los mismos habían enloquecido por haber visto morir a su pequeña.

Tiempo después, gente que circulaba por la carretera próxima al Lago Powell jura haber visto una niñita de la mano de un hombre barbudo y mal vestido frente a sus coches y cuando logran detener el vehículo se encuentran con que no hay nadie en el camino, pero un extraño escalofrío recorre sus cuerpos.

Los habitantes del pueblo han dejado de ir al lago después del incidente, pero inocentes turistas han desaparecido y nadie los ha vuelto a encontrar.

Apariciones en el Lago Powell

La leyenda cuenta que el misterioso hombre que acompaña la niña de la carretera es un antiguo vagabundo del pueblo, el cual enloqueció por la continua discriminación de la gente y fue encontrado ahorcado, colgando de una soga atada a un árbol en las orillas del tenebroso Lago Powell.

El misterioso túnel secreto

Hace pocos años se descubrió un rollo de película en los archivos de la alcaldía de la ciudad de Santiago de Veraguas, Panamá. En él se mostraban unas caras en un antiguo túnel que no figuraba en los planos de ninguna construcción de la ciudad. El asunto pudo quedar ahí, pero un grupo de funcionarios sugirió que se realizaran excavaciones para confirmar que las construcciones no se hubieran filmado en secreto con motivos políticos. Fue por esta razón que las autoridades levantaron polvo en algunos lugares, y encontraron algo realmente sorprendente.

Un túnel secreto que unía la cárcel con los exteriores de la fortaleza que defendía la ciudad en épocas de la colonia española, el pasaje estaba prácticamente impecable. Se determinó que la filmación correspondía a esos muros, aunque no pudieron explicar la razón para que el rollo de película existiera, mucho menos saber sobre sus autores. Así que mejor intentaron olvidar el asunto.

Pero no contaban con que alrededor de esto había un secreto que buscaba salir a la luz, se hizo notar a través de horribles gritos y susurros que salían del lugar de las excavaciones, llegando a oídos de las personas a todas horas del día e incrementándose por las noches.

Hasta los mismos vigilantes del lugar, quedaron aterrorizados de aquellos escalofriantes gritos que parecían pertenecer a personas sufriendo intensamente.

Fue así, como un habitante de Veraguas recordó, una historia que su abuelo le compartió cuando era niño. En ella se hablaba sobre un derrumbe en los túneles, cuando una gran cantidad de presos intentaba una fuga de la cárcel. Los pobres murieron aplastados, para desalentar posteriores fugas, clausuraron los túneles.

No hubo más que decir, los gritos de dolor correspondían a los espíritus de los fallecidos en aquel percance.

misterioso tunel secreto

De la filmación no pudo averiguarse nada, por lo que también se atribuyó su creación a estos espectros que se negaban a seguir penando en secreto en el frio y olvidado túnel.

Leyenda del Súpay, el Diablo andino

El Súpay, también conocido como Zupay o Diablo andino, es el genio del mal, un dios-demonio originario de las mitologías Aymara e Inca de la Civilización andina sudamericana. Su morada era denominada Supaihuasin, lo que en lengua quichua señala los infiernos. Se lo relaciona con las brujas y la Salamanca una guarida, llamada igual que la prestigiosa universidad española.

En esta cueva subterránea sus adeptos al asisten para aprender toda clase de encantamientos maléficos con los que arruinar la vida del prójimo.

Según los mitos andinos, surgió de la esencia del caos es rebelde e instigador por naturaleza y es muy temido debido a su capacidad de metamorfosis. Se le ve comúnmente como un jinete muy bien vestido, sus finas ropas negras están adornadas de oro y plata.

Deambula por las zonas del centro y norte de Argentina apareciéndose a los viajeros en las noches de martes y viernes, días predilectos de las brujas y los que se dedican a la hechicería. Después los lleva de juerga; tras unas horas de sabrosa comida y bebida, el Súpay propone a su homenajeado un pacto difícil de resistir, ofrece honores y riquezas por un tiempo definido a cambio de
su alma.

También puede aparecerse como un viento llamado Huayra Muyoj, que al chocar con otra corriente provoca un remolino, el cual se origina en medio del monte y se lleva todo lo que le sale al paso.

Por esta razón cuando el viento sopla fuerte, las personas temerosas dicen — ¡Cruz! ¡Cruz! ¡Cruz!—pidiéndole a Dios que el maléfico remolino cambie de rumbo.

Súpay leyenda

También los nativos hablan del pequeño Súpay, un travieso enano que deambula por zonas rurales buscando niños que raptar y preparar con ellos pócimas de hechicería.

La leyenda de la costurera fantasma

Esta historia comenzó hace décadas, en la ciudad de Buenos Aires, en una galería de compras dedicada a las artes plásticas conocida como el Patio del Liceo. Ahí una bella jovencita fue empleada en un taller de costura, a cambio de una diminuta paga. Sin embargo no podía objetar esto último ya que la necesidad la obligaba a conseguir al menos un pequeño ingreso para mejorar la situación de su familia.

Aprovechando la desventaja económica de la joven, el supervisor; un hombre grande tanto de complexión como de edad, le ofrecía aumentos de sueldo y compensaciones económicas a cambio de entregarle sus virtudes. Pero cuantas veces se lo propuso, ella se negó.

El perverso hombre no estaba dispuesto a dejar de satisfacer sus impulsos, así que utilizando su puesto la hizo un día trabajar hasta tarde, cuando todas las demás empleadas se habían marchado. Entonces intentó ultrajarla, pero la muchacha rompió en llanto y fuertes gritos de auxilio, haciendo que el sujeto temiera ser descubierto. Sin contemplaciones, él la asesinó, y después huyó a refugiarse en su casa fingiendo estar mal de salud.

Tras descubrirse el crimen, fue el principal sospechoso y después condenado a un largo tiempo en prisión; pena que no llegó a cumplir, ya que murió en la cárcel de una enfermedad incurable.

Poco después de aquella trágica muerte, los vecinos decían oír extraños llantos por las noches y comentaban sobre un resplandor proveniente del taller en donde laboraba la chica.

Aun con el paso de los años, y los nuevos inquilinos, el llanto de la costurera seguía ahí, a veces acompañado de inconsolables quejidos.

La leyenda de la costurera fantasma

Tales acontecimientos, fueron motivo suficiente para que se construyera un altar en un recodo de los pasillos, ahí le ofrendan sus elementos de trabajo, esperando que en algún momento su alama alcance la paz, y consiga el descanso eterno.

Los niños de las vías de San Antonio

La ciudad de San Antonio, Texas, en Estados Unidos, ha ganado fama extra por ser el escenario de un fenómeno paranormal, que a través de los años se ha convertido en una espectacular leyenda, la cual atrae a una gran cantidad de curiosos.

Se cuenta que todo comenzó a inicios de los años 40, cuando un autobús escolar se quedó atorado en las vías del tren; el chofer desalojó la unidad y pidió la ayuda de los menores, para empujar el vehículo y sacarlo de las vías; sin embargo, el tren les ganó el paso y todos murieron en el lugar del accidente.

Las vías están ubicadas al sur de la ciudad, actualmente no se usan más, pero las personas acuden ahí, para comprobar por si mismos que un grupo de niños fantasmas empujan los coches para sacarlos de las vías, evitando así que sufran el mismo accidente que a ellos les robó la vida.

Los autos tienen que ponerse en velocidad neutral, y esperar… después, los niños empujan el vehículo varios metros.

En las noches de mucho frio se pueden ver las marcas de sus manitas en los vidrios empañados, aunque algunos han comprobado que también funciona el colocar talco en la defensa del coche.

Los niños de las vías de San Antonio

Aquellos que han corrido con mayor suerte al viajar hasta allá para experimentar este fenómeno paranormal, han escuchado voces o visto una presencia fantasmal al lado de las vías.

El roba chicos

En la provincia donde vivo, todavía se escucha frecuentemente a pregoneros pasando por la calle ofreciendo dinero por mercancía vieja o dañada. La frase que más utilizan es algo similar a esta: “Se compran colchones, tambores, estufas, lavadoras, microondas o algo de fierro viejo que vendan”.

Desde luego, hay quienes también compran ropa y otro tipo de artículos. Sin embargo, hace aproximadamente unos 50 años, se usaba la profesión de estos señores para infringir temor en los más pequeños de la casa.

Digo esto, porque las madres de aquella época les decían a los niños que se portaban mal: “Si no mejoras tu conducta, le voy a llamar al hombre del costal para que te lleve a su casa”.

Ésa al igual que otras leyendas infantiles fue modificándose conforme a las necesidades de la gente. Por ejemplo, cuando las pequeñas poblaciones comenzaron a crecer, debido al proceso de la implementación de nuevos procesos industriales, las madres necesitaban un nuevo método para mantener a sus hijos a salvo de cualquier peligro.

Es así como surgió el concepto de “El roba chicos”, un hombre que al igual que los comerciantes a los cuales hacíamos referencia en los párrafos anteriores, usaba un gran costal de tela en el cual introducía a los niños alejándolos de su familia para siempre.

Probablemente esta imagen colectiva se formó dado el hecho de que en las zonas carentes de protección policiaca, había hombres y mujeres que se dedicaban al robo de infantes.

Las razones para cometer esos delitos eran varias. Siendo las más preponderantes; la obtención de dinero y en casos extremos (en la actualidad por supuesto) hasta podríamos hablar de la venta de órganos. Aún y cuando esto último haya sido minimizado por la radio y la televisión.

El roba chicos

La verdad es que las leyendas invariablemente incluyen cosas que han sucedido o que por lo menos podrían ocurrir en la realidad. Por eso, conviene de vez en cuando hacer una revisión de las historias que nos han dejado nuestros ancestros.

Leyenda de la estaciones Pasco sur y Alberti norte

La línea A se extiende a lo largo de 9,7 Km entre Plaza de Mayo y San Pedrito; es una de las 6 líneas del Subte de Buenos Aires. Fue abierta al público el 1 de diciembre de 1913, convirtiéndose en la primera de toda América Latina, actualmente es utilizada por 250.000 personas al día. Pero no son estos detalles que la mantienen en la mente de las personas, su fama se debe a una serie de hechos peculiares y oscuros que se vivieron en ella tiempo atrás.

En 1951 las estaciones Pasco sur y Alberti norte fueron clausuradas, ya que estas se encontraban tan solo a 200 metros de distancia una de otra, no había razón para que el tren se detuviera en ambas restando su eficiencia. No obstante, siempre han podido distinguirse fácilmente en el trayecto; al poco tiempo, la gente empezó a reportar que dos personas esperaban abordar en esta terminal, lo raro es que estaban vestidos con ropas de época, y que el tren ya no se detenía ahí.

Más tarde, estos avistamientos se relacionaron con las apariciones de un par de obreros, muertos en un derrumbe durante la construcción del inmueble.

También se cuenta sobre ruidos extraños y aterradores gritos, provenientes del dolor de un alama torturada de una mujer que decidió terminar su vida ahí, antes de que la obligaran a cumplir con el compromiso de un matrimonio arreglado.

Pero la más mencionada historia, es aquella que habla de dos chicas desaparecidas, de las cuales no encontraron rastro alguno. Ambas chicas asistían al mismo colegio y realizaban el mismo recorrido para llegar a su casa, por lo que era habitual verlas juntas charlando durante todo el trayecto.

Hubo pasajeros que confirmaron su subida y viaje en el tren, incluso las cámaras de vigilancia las tienen grabadas, ellas siguieron a bordo cuando todos los demás bajaron, sin embargo nunca llegaron a su destino.

Estaciones leyenda de terror

Se cree que por circunstancias más allá de lo normal, pudieron bajar en el tramo de las estaciones clausuradas, siendo presas de algún ente del otro mundo.

El bufoncillo de la plaza

La provincia de nuestro país todavía está llena de lugares que conservan tradiciones antiquísimas. Tal es el caso de las plazuelas en donde domingo a domingo se presentan artistas callejeros, los que nos hacen pasar momentos sumamente agradables.

Hace no mucho tiempo, me contaron una de esas leyendas muy cortas que te dejan boquiabierto. El tema central de nuestra historia es lo que le ocurrió a un cómico que todas las tardes se ubicaba en el mismo lugar.

La gente nunca supo su nombre, debido a que sus rutinas se basaban única y exclusivamente en la mímica. Dicho de otra manera, utilizaba gestos y movimientos corporales para transmitir sus sentimientos y emociones.

Algunos creían que ese individuo era sordomudo y por eso no se comunicaba con los transeúntes. Sin embargo, había otro grupo de personas que aseguran haberlo escuchado articular palabras.

Una tarde en la que su acto transcurría de lo más normal, se empezó a escuchar un fuerte alboroto a sus espaldas.

– ¡Auxilio, socorro! Deténganlo, me acaban de robar mi bolso. Gritaba desesperada una señora mayor.

Al darse cuenta de que ni un alma hizo nada por detener al malhechor. El bufoncillo fue tras él, sin saber que sería lo último que haría en este planeta. El bandido giró la cabeza y al verse perseguido sacó un arma de fuego y la descargó sobre el artista callejero.

El cómico herido de muerte se desplomó sobre el suelo, mas no emitió ni un suspiro. Los cuerpos de emergencia llegaron en minutos, pero desgraciadamente ya no pudieron salvarle.

Nuestro relato no concluye allí, ya que luego de una semana de su fallecimiento, el cadáver del asaltante fue encontrado a unas cuantas cuadras del lugar. Lo verdaderamente curioso es que el rostro de éste se hallaba maquillado siguiendo exactamente los mismos patrones que utilizaba el bufoncillo de la plaza.

El bufoncillo de la plaza

Varias personas que entrevisté, sostienen la teoría de que el espíritu del artista fallecido, continúa por esas calles, solo que ahora se dedica a cazar delincuentes.

Leyenda del paquete del jinete infernal

Corría el siglo XVIII, en Zacatecas, María Rosa prefería rezar que salir con amistades y pensar en el matrimonio pero lo que más le gustaba en sus noches de insomnio era contemplar la calle y las estrellas.

Rondando la media noche, mientras miraba por su balcón, María Rosa vio acercarse a un misterioso jinete que dijo ser fuereño, le pedía a la joven ayudarlo a mantener un valioso paquete a salvo, la muchacha aceptó, y el jinete quedo de volver por sus pertenencias al día siguiente a la misma hora.

María Rosa sentía curiosidad por el contenido del paquete y la mañana siguiente… lo abrió, después de ver lo que había dentro, de inmediato fue a contárselo a su confesor, el cura le aconsejó que consiguiera un bebe recién bautizado y que en cuanto llegara el desconocido, hiciera llorar al niño para deshacerse de aquella presencia maligna.

Así lo hizo María Rosa, aquella noche muerta de miedo no se asomó por el balcón a la hora pactada y el jinete al no verla empezó a gritarle enfurecido: -¡Más vale que me entregue personalmente el paquete si quiere seguir viva!-, la muchacha se asomó entonces con el bebé en brazos y cuando el forastero quiso tomarla entre sus brazos, María Rosa pellizcó al bebé y al soltar el llanto el jinete se alejó, pero, no para siempre, pues el desconocido regresó cada noche durante varios meses.

El confesor de María Rosa exorcizó entonces la calle y mandó a poner 3 cruces sobre ella y una más en la entrada de la casa de la chica, aquella misma noche el jinete volvió y al posarse frente a la cruz de la casa un rayo se descargó sobre él y su caballo, y ambos desaparecieron para siempre.

María Rosa no volvió abrir jamás el balcón, ni reveló el contenido del paquete, solo se sabe que era un pretexto del jinete, para llevársela… quien sabe a dónde.

Leyendas mexicanas paquete del jinete infernal

Se dice que aun en estos días, después de una noche estrellada, se encuentran pisadas de caballo frente al balcón de María Rosa.

Leyenda de los Niños Llorones

Bruno amadio (Allias: Bragolin), siendo observador de la Segunda Guerra Mundial, retrató el sufrimiento que veía por las calles, pintando cuadros de niños que vivían en orfanatos. Creando una serie de 27 retratos conocidos como “Los Niños Llorones”.

A pesar de ello permanecía en el anonimato, su fama como pintor no existía, y optó por hacer un pacto con el Demonio para que sus pinturas alcanzaran celebridad. Estos cuadros pronto se comercializaron por el mundo y a mediados de siglo eran un tesoro muy preciado. A raíz del convenio con el diablo, cosas extrañas empezaron a suceder.

Una de esas terribles situaciones sucedió con su primera pintura. La cual Bragolin habría regalado al orfanato donde se encontraba aquel niño, al poco tiempo, ocurrió un voraz incendio que acabó con todo y todos. Pero extrañamente el cuadro, no sufrió daño alguno. Dicen que el espíritu del pequeño quedó atrapado en la pintura y que este lleva desgracias a todo aquel que lo posee.

Si este cuadro se gira 90 grados, es posible observar una figura monstruosa que devora al pequeño, probablemente por eso muchos lo han tachado la pintura de maléfica.

A inicios de los años setenta, las pinturas se popularizaron y con ello las desgracias y situaciones paranormales. Unos aseguraban que cuando se descolgaba el cuadro, detrás de él aparecían gusanos. Que, invirtiendo el cuadro a la medianoche, se podía hacer un pacto con el Diablo o que si miras con calma, podrás descubrir la misma cara de Satanás plasmada.

Se hablaba de casas incendiadas donde siempre lo único que permanecía, era el mencionado cuadro, colgado en la pared sin un solo rasguño.

Las copias dejaron de realizarse por falta de pedidos, y la gente fue arrumbándolos poco a poco en algún rincón.

Leyenda de los niños llorones

Algunos propietarios grabaron psicofonías en las que se escucha la voz de un niño saliendo del cuadro.

La leyenda de Juan Ruiz

Cerca de la cueva de Alcalicán, allá en Amecameca, por el camino a Tlamacas. Existe una peña, en la cual los peregrinos que transitan rumbo a la Basílica de Guadalupe, dicen que se aparece el Demonio.

Cuentan los vecinos, que hasta allá llegó un día Juan Ruiz. Conocido por invocar al Demonio cada vez que se emborrachaba, y en una de esas, ¡se le presentó!, e hicieron un contrato firmado con su propia sangre.

Después de lo acontecido, Juan recibió en su casa la visita de un hombre muy elegante, se escuchaba que descargaban dinero. Y el señor Ruiz se hizo rico. Con el paso del tiempo, su actitud era extraña, se le notaba inquieto. Tras la presión de sus parientes, les contó que había empeñado su alma y que incluyó en aquel contrato, otros miembros de su familia.

Dicho lo anterior, Juan Ruiz huyó al monte. Familiares y vecinos fueron en su búsqueda, armados de ceras, palmas y agua bendita. Casi le dieron alcance, pero, una nube negra se apareció en el camino y cuando se despejó, él ya iba muy lejos.

Siguieron sus huellas, y descubrieron que junto a sus pisadas, había también las de un macho cabrío. Encontraron uno de sus huaraches en el camino, y al llegar a la cueva de la peña encontraron el otro. En la entrada de la cueva, un letrero escrito con sangre que decía: “aquí en esta cueva se da de alta Juan Ruiz”.

Con el paso del tiempo, la familia de Juan Ruiz volvió a quedar muy pobre.

Un día, en el Río de la Verdura, a la altura de la calle Xicoténcatl, entre las calles de Silvestre López y Cruz Verde, el puente se cayó mientras pasaban por ahí varios niños, de manera inexplicable la corriente se llevó únicamente a los dos niños de Juan. Y de igual manera, muchos de sus descendientes han muerto en forma trágica.

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Dicen los lugareños que debido al pacto hecho con el Demonio.

Leyenda de la calle Jaén

La calle Jaén, se encuentra en el llamado Casco Viejo de la ciudad de La Paz, Bolivia, en la Zona Norte. Se dice que este ha sido un lugar con demasiada actividad paranormal desde que se tiene memoria. Y las personas cuentan los numerosos encuentros con fantasmas, apariciones y almas en pena.

Uno de ellos es Pedro Domingo Murillo, héroe de la independencia boliviana, que tiene un museo en su honor, en la mencionada calle. Muchas personas que caminan por ahí, en medio de la oscuridad nocturna, afirman que han sido perseguidas por la cabeza de Murillo, esta emite algunos quejidos dolosos y parece querer comunicarse con los asustados transeúntes, que corren llenos de terror para escapar de aquella cabeza flotante.

Se dice también que la calle Jaén está llena de duendes, pequeños hombrecitos que disfrutan de hacer travesuras y divertirse a costa de los que por ahí circulan. Se pueden recibir de ellos empujones, zancadillas, robo de pertenencias, pero; nada tan aterrador como escuchar sus risas y burlas después de que han saltado de repente desde algún rincón oscuro de la calle, arrancando sustos a más de uno.

Estos pequeños horrendos pellizcos que cualquier niño que transite por esa calle recibe.

Se encuentra también en esta calle la extraña presencia de una mujer vestida de luto, que se aparece ante los caminantes después de caído el sol, llorando la desafortunada muerte de su marido y rogando que alguien la acompañe y la escuche.

Aunque este espectro parezca inofensivo, en realidad no lo es; pues si no ha bastado con el susto de verla aparecer de la nada llena de quejidos.

Leyenda de la calle Jaén

Se debe tener cuidado y no dejarse tomar por ella, pues estira el brazo, aparentemente buscando consuelo, pero su verdadera intención es tomar al desdichado que se ha cruzado en su camino y no soltarlo jamás, se lo lleva lentamente hacia el mas allá, llorando y gimoteando, para ser el que escuche sus penas, por toda una eternidad.

Leyenda de Zombie Road

Lawler Ford Road, es un camino que data de 1860, son casi dos millas de longitud a través de un valle de robles y colinas, en Saint. Louis, Missouri. Hoy en día es más conocido como “Zombie Road”.

Algunos dicen que es llamado así porque los trabajadores del ferrocarril que murieron ahí, se levantan de sus tumbas para deambular por el lugar. Otros afirman que debe su nombre a un paciente de una vieja institución mental del área, apodado “Zombie”, que se supone murió ahí cuando escapó del hospital y solo encontraron un rastro de sangre al lado del camino. Otra teoría data del oso años ’70s cuando los alucinógenos y películas de zombis eran populares, los chicos pudieron haberlo nombrado así como código para identificar su punto de reunión.

Cuentan que desde 1800 las vías tomaron muchas vidas, y los residentes locales han sido llamados para buscar los pedazos de las víctimas en los bordes del camino. Durante la época de la prohibición, los gánster usaron el rio para arrojar cadáveres, y a través de los años, muchas personas han dejado su último aliento en estas aguas. Se conoce la historia de una bruja que vivía a las orillas del rio y asesinaba a los niños.

Después a través de los años, este lugar acumuló una gran cantidad de muertes, entre asuntos de drogas, suicidios y asesinatos.

En este lugar se pueden observar figuras de sombras humanas, que corren a través del camino, detienen a las personas y después desaparecen entre los árboles. Durante la noche se escuchan voces, y un ente invisible toca a la gente. Hay manifestaciones etéreas oscuras, y del tipo elementales. Algunos otros han podido presenciar apariciones de cuerpo completo, luces flotantes en medio del bosque y formas vaporosas.

En March de 2005, Halstead, investigador Paranormal, sacó una fotografía a las misteriosas figuras de sombra.

Leyendas de terror zombie road

Fotografia tomada en 2005 por Tom Halstead, investigador paranormal

El Zombie Road ha sido refugio para aquellos que practican el ocultismo y nadie puede saber a ciencia cierta que puertas hacía la oscuridad hayan abiertas. Actualmente, mucha gente visita el lugar tratando de encontrarse con estos espíritus, así que la policía colgó carteles de “Prohibido el paso”.

Leyenda del Demonio de Dartmoor

El demonio de Dartmoor fue una criatura misteriosa que vagaba por las inmediaciones de los campos de Dartmoor. Que varios identificaron como un oso, hombre lobo o pantera, fue fotografiado en los moor y descrito como “aterrorizante” y “realmente feroz”.

Falconer Martin Whitley, testigo que fotografió a la criatura, aseguró que caminaba a 200 yardas de él, que era negro y gris, de tamaño similar al de un pony, de hombros anchos, cola larga, gruesa y con extremo embotado. Las orejas eran pequeñas y redondas. Sus movimientos eran felinos, y trotaba en las cercanías de una muchedumbre que presenciaba un partido de tenis.

Tal vez el temor de la gente de la región se debió a que existe una leyenda local que habla de los mastines del infierno, perros espectrales que vagan por los parajes de Dartmoor. En esta leyenda se habría inspirado Sir Arthur Conan Doyle, para su inolvidable historia de Sherlock Holmes el Mastín de los Baskerville.

Al poco tiempo, Lucinda Reid, una cocinera de 34 años de Heathfield, cerca de Newton Abbot, a unos diez minutos de Dartmoor dijo que se trataba de su perro Troy de 2 años, un enorme Terranova negro que pesa 76 kg. Lo reconoció por su forma y manera de caminar.

Troy, no es ningún comedor de hombres, “Él es un gigante apacible. Mi hija de cinco años se acuesta encima de él”, dijo su dueña, “Mucha gente puede tener un poco de miedo al principio porque él es tan grande y negro. Supongo que a cierta distancia podría no parecer un perro, agregó. “Los Terranova se mueven muy lentamente, no como los perros normales, porque son muy grandes”.

Pero el señor Whitley es firme en que la criatura de su fotografía es más probablemente un gran gato. Él dijo: “Hemos descartado definitivamente que sea un Terranova. Su figura entera era malévola y la piel era de una textura distinta”.

Leyendas demonio de dartmoor

Dijeron algunos que podría ser un verraco salvaje, un gato grande o un nuevo híbrido extraño. Informes de bestias que vagan en el campo han aumentado en los años recientes, con más de 10,000 supuestos avistamientos desde 2000, según Beastwatch UK. Incluyen 5,931 gatos grandes, más de 1,000 verracos salvajes y 51 wallabies.

Las bóvedas del puente sur de Edimburgo

Edimburgo, Escocia, lugar de hermosos parques, jardines, edificios notables, y un maravilloso castillo, se ha visto marcado por gran cantidad de leyendas fantasmagóricas.

Una de ellas nace en una compleja red de bóvedas y pasajes subterráneos, conocidas como las Bóvedas Edimburgo, debajo del puente sur de la ciudad.

Edificio construido en 1788, 19 arcos de piedra, llenos de cámaras, que originalmente estaban destinadas al almacenamiento para los comerciantes de la zona. Fueron abandonadas tras las inundaciones, y finalmente, las bóvedas entre sus arcos sirvieron de refugio y vivienda a la población más pobre de Escocia.

En tiempos medievales, los arcos fueron sellados por temor a una invasión militar. Provocando condiciones muy indeseables, sin luz ni ventilación y con saneamiento deficiente, se convirtió en el rincón perfecto para actividades ilícitas y criminales de la talla de Burke y Hare (Asesinos seriales).

Después de la hambruna Irlandesa, muchos irlandeses emigraron en búsqueda de una mejor vida. Debido a su extrema pobreza se instalaron en estas bóvedas y comenzó a predominar un ambiente decadente rodeado por prostitución, borrachos, apuestas, peleas y asesinatos.

A principios del siglo 20 se clausuraron las bóvedas buscando erradicar el lado oscuro de la ciudad. Tras permanecer abandonadas largo tiempo. Fueron redescubiertas en 1988, por un terrateniente local, comenzando así su recuperación en la cual los fantasmas residentes empezaron a resurgir.

Hoy en día, se pueden conocer estas bóvedas en un tour bajo la tierra, en la oscuridad, iluminado sólo por velas encendidas, con un guía narrando cuentos de asesinato.

Se dice que las bóvedas están pobladas por fantasmas de niños pequeños, inundadas de risas infantiles y que muchos adultos cuentan que en el recorrido; una pequeña mano se entrelaza en las de ellos. Jack, un niño vestido con atuendos del siglo 18 que aparentemente murió durante la construcción del puente es también una aparición frecuente.

Leyendas bovedas de edimburgo

Pero el espíritu más siniestro es el “Señor Botas”, apodado así por llevar siempre botas a la altura de las rodillas y un camisón blanco; es un sujeto desaliñado y sin rasurar con mal aliento.

Leyenda de la clínica del Dr.Guija

En pleno corazón de la Avenida de la Cruz del Campo #36 de Sevilla. Se encuentra un edificio utilizado como lugar de cultura. Pero antes de ser reformado era conocido como “La mansión de los horrores”, apodo conseguido por albergar en una época la clínica del doctor Guija.

Construido en el año 1919. Llega a manos del afamado psiquiatra Dr. Guija, y comienza a funcionar 1957 como psiquiátrico hasta su muerte en 1966. Pasando a manos de su hijo que la gestiona hasta su cierre en 1974, dejando el edificio abandonado. En la década de los 80 tuvo un breve periodo de uso y después en manos del Ayuntamiento de Sevilla se convirtió en lugar propicio para vagos y drogadictos.

Algunos relacionaban el apellido del psiquiatra al “juego de la oui-ja” e iban allá buscando la nocturnidad y tenebrosidad de sus paredes para jugar, ellos afirmaron haber sentido presencias, visto sombras hasta el punto de nombrar a la casa como maldita.

Debido al secretismo que rodeaba a la clínica mientras estuvo en funcionamiento, se cree que en el interior de aquel lugar sombrío e invadido de penumbra sucedieron terroríficos actos contra el ser humano. Terapias de electroshock y horribles experimentos del “científico loco” contra los enfermos, cuyos cadáveres terminaron quemados, emparedados dentro de la propia casa o enterrados en los bellos jardines.

Pues la gente a aseguraba que de su interior salían voces y gemidos, también que en la zona más alta se veía pasar la silueta de una figura luminosa, que relacionan con los pacientes que claman justicia desde el más allá.

Los trabajadores de mantenimiento del inmueble contaron también haber vivido alguna experiencia paranormal. Según los albañiles que reformaron el lugar, la única leyenda que conocían en torno a la casa, era que el antiguo propietario se ahorcó frente a la ventana que está sobre la puerta de entrada.

Leyendas de terror clinica guija

Los vigilantes de seguridad y personas que laboran ahí no han tenido ningún evento paranormal, sin embargo por las noches hay quienes no pueden evitar el temor de encontrarse con algún antiguo inquilino perteneciente al mundo de los muertos

Las mejores Leyendas de terror de todos los tiempos

Descubre cuales han sido las mejores leyendas de terror de todos los tiempos, desde el inicio de nuestro blog, hasta la fecha, esperamos que puedan disfrutar de esta recopilación de leyendas que hicimos con mucho gusto para todos ustedes.

  1. Leyenda de las Gemelas
  2. Leyenda del niño del bote
  3. Leyenda de Hello Kitty
  4. Leyenda de Bloody Mary
  5. Leyenda del niño de la pelota
  6. Leyenda del Jinete sin cabeza
  7. La leyenda del Chupacabras
  8. La Leyenda del Charro negro
  9. La leyenda de la Nahuala
  10. Leyenda de las momias de Guanajuato
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