Leyendas de Guanajuato

Leyendas de Guanajuato
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Las Leyendas de Guanajuato han sido narraciones que se han transmitido desde hace muchas generaciones y hasta el día de hoy siguen existiendo una infinidad de leyendas. Guanajuato es un pueblo mágico lleno de costumbres y tradiciones y entra ellas están las tan famosas leyendas guanajuatenses. Incluso hay personas que aseguran haber sido participes o testigos de algunas de las leyendas que existen.

Casas con construcciones muy antiguas, callejones angostos y difíciles de subir, túneles oscuros e intrigantes, así como una enigmática historia. Sí, este es Guanajuato tierra de leyendas, la llorona, el callejón del beso (o de los enamorados) y por supuesto la momia de Guanajuato, son símbolos e iconos de Guanajuato.

Las más famosas Leyendas de Guanajuato que tienes que conocer

Descubre las más famosas leyendas de Guanajuato. Tienes que conocer estas fascinantes leyendas llenas de historia y misterio que rodean a nuestro querido Guanajuato y que forman parte de las leyendas mexicanas y de las cuales estamos orgullosos los mexicanos.

El Fantasma del Convento de Guanajuato

Gerardo Murillo un famoso pintor mejor conocido como el Doctor Atl, en ocasiones paseaba por diversas zonas del ex convento, buscando la inspiración para sus pinturas. Una tarde en las que el pintor descansaba, vio que el Coronel y su asistente llegaron de forma apresurada, mientras discutían. En marcha firme hacia el patio el asistente se detuvo en seco, mirando fijamente hacia un arco, en el que después el Coronel se centró también, y comenzó a accionar su arma, el sonido era ensordecedor, la potencia sus disparos y el eco del lugar llamaron la atención de Murillo, que desde donde estaba ubicado no podía ver a quien se dirigían los disparos, pero atinó por tirarse al suelo.

El Coronel solo se detuvo cuando los proyectiles se terminaron, tomando espacio para cargar, las balas cayeron de su mano, las recogía con prisa y algo de nerviosismo sin apartar la vista de aquel punto, mirando con algo de miedo como si alguien se acercara, sus ojos se desorbitaron en el momento en que flotó en el aire, como si un hombre muy fuerte lo levantara del piso apretándole el cuello, tras la mirada incrédula de su propio asistente y el pintor que observaba desde lejos, el Coronel estaba ahí suspendido a mitad del patio, a más de medio metro de altura, pataleando, intentando liberarse de una fuerza que los sujetaba como pinzas robándole el aire, asfixiándolo. La lucha fue corta, el militar no pudo liberarse a pesar de sus esfuerzos, y simplemente; su arma cayó al suelo, seguida de su cuerpo flácido y desvanecido.

Corrió entonces Murillo a ayudarlo, pero al llegar junto al cuerpo, este exhaló su último aliento, y el Coronel murió con una mirada de espanto plasmada en su rostro. Llegó el comisario, que había escuchado los disparos en la distancia, el pintor estaba con el portero del lugar y su esposa contándoles lo que vio, compartió de inmediato la historia con el representante de la ley, por lo cual todos se ganaron un cargo de asesinato, por la poco creíble narración.

Se interrogó al portero, quien compartió la idea que el Coronel tenia para acabar con el Fantasma, después el desalineado pintor tampoco obtuvo mucha aprobación a sus declaraciones, siendo el primer sospechoso, solo el Médico de guardia parecía creer un poco en sus relatos, y tubo la gran idea de comparar las huellas dejadas en el cuello del coronel, con las manos del pintor, de inmediato pudieron darse cuenta de que no coincidan, pues las marcas superaban por mucho las manos de sospechoso, eran casi el doble de su tamaño.

Aun así esperaban la declaración del asistente del Coronel que se encontraba hospitalizado por la impresión. Al día siguiente en sus cinco sentidos, el asistente fue con el Comisario a reconstruir los hechos en el ex convento. Podía verse el miedo en los ojos, cuando el guardia de la ley ocupara el mismo lugar del día anterior y narrara lo sucedido. Diciéndole entonces:

– El Coronel y yo regresábamos de nuestras labores, cuando cruzábamos por el patio, vimos en uno de los arcos, levantarse desde el suelo una sombra más oscura que la noche sin luna, el miedo me paralizó pero el Coronel decidió dispararle, cuando se le acabaron las balas, el Fantasma desapareció de los arcos y apareció otra vez enfrente del Coronel, ahorcándolo con sus grandes manos, después de esto el miedo era tal que caí desmayado, es que aquello parecía el Fantasma de un Fraile, pero lucia espantoso, con su cara… y su manos… era…-

Titubeante en sus palabras, sin poder describir lo que vio, simplemente perdió el conocimiento de nuevo. El Médico del lugar lo ayudó a volver en sí, y tras varios intentos de describir al Fantasma desmayándose cada vez. El comisario retiró los cargos, aunque no satisfecho, pues no podía condenar a un Fantasma por el asesinato.

El Fantasma del Convento de Guanajuato

Cuenta la leyenda que todo esto sucedió en el ex convento de La Merced en Guanajuato. Y el Fantasma aun se ve por los pasillos, pues los intentos del Coronel por acabar con el no sirvieron de nada.

El animal del puente

Era un día como cualquier otro en el pueblo de San Miguelito en Guanajuato, un hombre decidido a confesarse camino hacia la catedral de la plaza, entro por una de las puertas del templo y le pidió a un sacerdote que si por favor le podía hacer la confesión rápidamente por que tenia que irse, petición que el padre accedió.

Después de llegar al lugar de confesión, el hombre comenzó a revelar toda una historia seguida de secretos oscuros que dejaron al sacerdote asombrado y a la vez, impactado por las horrorosas palabras que salían de la boca de aquel hombre.

Con un rostro pálido, sudoroso y con algo de inquietud, el padre le pidió que se confesara con testigos, no tan convencido y con cierto misterio, el hombre acepto. Después de fijar una reunión días después, el hombre regreso a confesarse, solo que esta vez no se encontraba solo, si no con varios sacerdotes a su lado, que en todo momento escucharon atentamente el macabro relato.

La historia de terror iba más o menos así, de forma inesperada mi hermano murió a causa de una rara enfermedad, yo me encargue de todos los servicio funerarios y con mucha tristeza lo enterré en un panteón cercano, pero antes de hacerlo, me despedí de el, tomándolo de la mano y lamentando su perdida. Sin embargo, cuando estaba a punto de cerrar el ataúd, sentí que me tomo de la mano muy fuertemente, yo en ese instante no le tome importancia, ya que creía que había sido fruto de mi imaginación y con toda la tristeza del mundo no me sentía con ánimos de averiguar que había sucedido.

Una noche, casualmente salí a buscar unos leños para avivar el fuego por que hacia mucho frío y estaba a punto de cruzar un puente que se encuentra cerca del lugar en donde vivo y de repente aparecieron un par de ojos amarillos que brillaban con la luz de la luna en medio de unos arbustos. Yo muerto de miedo, me quede inmovil por un par de minutos hasta que escuche claramente la voz de mi hermano que me decía “Yo estoy bien… siempre te estaré cuidando hasta el día de tu muerte”.

Después de eso, salto el animal hacia el otro extremo del puente y corrió hacia mi, pero antes de llegar se esfumo con una leve ráfaga de viento. Yo la verdad, no recuerdo que animal era, ni que forma tenía y eso es lo que más me aterra.

Leyendas de Guanajuato El animal del puente

Algunas personas que han cruzado ese puente aseguran haber visto un par de enormes ojos amarillos de entre los arbustos y de forma inesperada, sale una sombre de un animal que desaparece al llegar al otro extremo del puente.

La momia viviente

Por cuestiones de trabajo acudí a una convención celebrada en la ciudad de Guanajuato. Nunca había tenido la oportunidad de visitarla y sentía mucha curiosidad ya que los mitos y leyendas acerca de sus momias, son muy conocidas dentro del territorio nacional.

Debo decir que pese a lo que me ocurrió allí, tanto el lugar como la hospitalidad de la gente son cosas verdaderamente maravillosas. El primer día del seminario salimos muy temprano, pues la persona que iba impartir la plática no se presentó.

Gracias a eso tuve la oportunidad de recorrer sus calles así como sus famosos callejones. Como me hallaba cerca del panteón municipal, decidí ingresar al famosísimo museo de las momias de Guanajuato.

Adquirí mi boleto en la taquilla y el hombre que me lo vendió me dijo:

– Es turista ¿verdad?

– Sí, ¿cómo se dio cuenta tan pronto de ello? Pregunté.

– Fue muy fácil, con tan solo escuchar la forma tan peculiar de que tiene de hablar me di cuenta que no es de por aquí. Por otro lado, déjeme decirle que tiene mucha suerte, ya que las momias “andaban de viaje”.

– ¿Qué?

– No me diga que no ha escuchado hablar de la exposición “momias viajeras”, en donde 36 momias dejaron este recinto por un periodo de cuatro años para ser exhibidas en territorio estadounidense. Apenas hace 15 días las regresaron a sus aparadores.

Sorprendido por lo que me comentó el vendedor, mi curiosidad aumentó en grado superlativo. Me introduje en el museo y fui viendo a través de los aparadores esa magna exposición.

No obstante, me pareció notar que en uno de los aparadores faltaba una pieza, es como si deliberadamente hubiese dejado su espacio marcado. Luego de recorrerlos salí de ahí con dirección a mi hotel. A pocas calles de llegar, vi como un auto casi atropellaba a una mujer. Me arroje al arroyo y la empuje en dirección hacia la acera contraria.

La dama se incorporó y exclamó:

– Muchas gracias.

No pude ver su rostro, pues estaba cubierto por una mascada de seda. Lo escalofriante fue cuando me dio la mano y uno de sus dedos cayó en la mía. Aquel pedazo de hueso era del mismo color de los que había visto en la exposición.

Leyenda de La momia viviente

Alcé la mirada y grité:

– ¡Pero si es una momia! Ya era muy tarde, la mujer había desaparecido.

Leyenda del callejón de la Buena Muerte

Se rumora que hace mucho tiempo, por la calle Alameda en la ciudad de Guanajuato, vivió una anciana con su nieto. Su situación económica era precaria y subsistían pidiendo limosna. Ambos vestían con harapos, pero siempre muy limpios; la comida era poca y su casa solo un cuartito. Aun así, alegraba su miserable existencia al hacerse compañía.

Con el paso del tiempo, la anciana empezó a sentir el peso de los años, y le preocupaba morir dejando al pequeño desamparado. Pero la vida quiso otra cosa, el niño enfermó gravemente, la pobre mujer no tenía el dinero suficiente para llevarlo al médico, así que hizo lo que podía, rezar, día y noche sin descanso, le pedía a Dios que no se lo llevara, la muerte ya estaba muy cerca, así que los ruegos llegaron primero a sus oídos y apareciendo frente a ella le propuso un trato. Dejaría al niño, a cambio de su vista, cosa que la anciana acepto sin dudar. Desde entonces su nieto le sirvió de lazarillo, y la gente al ver ese triste cuadro, aumentó sus limosnas.

Pasó el tiempo y fue ella la que enfermó; el niño le preguntaba a quién debería rezar para evitar su muerte, pues temía mucho quedarse solo. La ancianita le contó que al nacer él, su madre había muerto y que, desde entonces, ella había vivido para cuidarlo y quererlo. En medio de las pláticas finalmente se quedaron dormidos y, en el sueño, la anciana volvió a ver a la Muerte; toda vestida de negro mostrando su esquelética figura esquelética, le anunció que venía por ella, la viejecita le suplicó que la dejara un tiempo más, entonces la Muerte pidió a cambio los ojos del niño, pero esta vez la anciana no aceptó, no quería que el pequeño sufriera.

La Muerte propuso entonces algo más, podía llevarse a los dos para que estuvieran juntos por siempre. La anciana aceptó, pidiéndole que lo hiciera en ese momento porque el niño dormía y así no sentiría nada.

Se los llevó la Muerte al otro mundo, juntos, y en ese mismo instante, las campanas del templo cercano repicaron de una manera misteriosa, con un sonido que nadie conocía. Al amanecer los vecinos se dieron cuenta de lo sucedido, pensando que la ancianita y el niño habían muerto de frió.

Con el tiempo se dijo que la Muerte rondaba el callejón, que se veía por las noches flotando alrededor del cuartito donde vivían aquel par de desdichados; y una vecina corrió la voz de que aquello pasaba porque fue la misma viejecita quien pidió su presencia para que se los llevara juntos.

Callejon de la buena muerte leyendas

Al poco tiempo los habitantes del barrio pidieron que el humilde cuartito fuera derribado, para levantar en su lugar una capilla, para venerar al Señor del Buen Viaje, en recuerdo a aquel misterioso suceso.

Leyenda del Castillo Santa Cecilia

Existen por todo el planeta, hoteles embrujados, donde dicen se experimenta fenómenos paranormales. Para todos aquellos que busquen pasar una noche con un poco de acción sobrenatural, no hay más que hospedarse en uno de ellos.

En esta ocasión, hablaremos del Hotel Castillo Santa Cecilia, uno de los hoteles más populares en Guanajuato Capital, con su estilo medieval y su gran cantidad de huéspedes de todo el mundo, incluidos famosos y del cual se ha visto a los turistas salir corriendo de las habitaciones, sin querer volver a poner un pie en ellas, ni siquiera para recuperar sus pertenecías.

Dicen los que se atreven a pisarlo, que es un verdadero tormento, en el momento justo de entrar, la pesadez se posa sobre sus hombros, la sensación de ser observados no se marcha jamás y cuando llega la noche el frio en las habitaciones anuncia que no se encuentran solos.

El olor del pasado es imposible de ignorar y al correr las cortinas para abrir las ventas…!oh sorpresa!, los cristales están llenos de cruces marcadas con aceite y si observan mejor, también las encuentran en las puertas. ¿Qué terrible mal puede haber ahí para necesitar contenerse de esta forma?, ¿Las cruces impiden que entre a la habitación? o ¿que salga de ella?. Si tener respuesta a este cuestionamiento, la dificultad para cerrar los ojos impera.

Historias de puertas que se abren y se cierran solas, cosas que se mueven de lugar, llaves que se accionan, ruidos extraños, son una constante, y los relatos más leves de los huéspedes, mientras otros afirman con horror escuchar voces y risas de ultratumba, haber sido tocados por presencias invisibles, ver seres traslucidos vagando por los rincones. También tenemos que mencionar a aquellos que han tenido la suerte de captar tales fenómenos con sus cámaras, aunque no haya sido esta la intensión principal.

Entre otras cosas, por el aspecto de sus instalaciones, estas han servido para varias producciones cinematográficas entre las que destaca la película de “Las Momias de Guanajuato” filmada en 1972 en la que aparecen Mil Máscaras, Santo y Blue Demon, se dice que durante su filmación se reportaron frecuentes apariciones de “La llorona”. Además entre el personal actual del hotel circula la leyenda de que en la habitación 403 supuestamente fue asesinada una mujer de la realeza que vivió en el castillo.

Leyenda del Castillo Santa Cecilia

Con todas estas historias parece un lugar encantador para pasar una noche…una noche de miedo.

La leyenda de la momia que sigue con los ojos abiertos

Se cuenta que hubo un fraile que vestía hábito desgastado y calzaba humildes sandalias allá en los tiempos en que los religiosos cumplían más severamente con las obligaciones de su ministerio. Además, se afirma que vivía una vida llena de austeridad y sacrificio, al grado de que usaba constantemente bajo sus ropas un cilicio* alrededor de la cintura. Este sacerdote, fue muy querido por sus virtudes, pues consolaba a los pobres y fortalecía a los débiles.

Una vez al cruzar por la Plaza del Baratillo, tropezó con un sujeto que tenía fama de incrédulo, quien le dio un empujón, al momento que lanzaba esta expresión al venerable anciano:-Apuesto a que el Padre don (fulano), no se atreve a tomar una copa conmigo. El ministro, con toda humildad contestó: -Gracias, hijo, y que Dios te perdone- y siguió su camino indiferente.

Aun en estado de embriaguez el sujeto aquél, pudo darse cuenta, causándole asombro, que el sacerdote no tocaba con los pies el suelo, que solo se deslizaba a cierta altura del pavimento. De momento creyó que era una alucinación por efecto de la bebida, pero viéndolo con más atención, comprobó que era más bien como una sombra, llenándose de espanto.

El hecho pasó sin más, algunos días más tarde el personaje de este relato, siendo minero, sufrió un accidente en su trabajo, junto con otros compañeros. Sintiéndose en su lecho de muerte, acobardado imploró que le llevaran un padre porque iba a morir. Sus compañeros le llevaron el sacerdote.

-Padre –le dijo con voz entrecortada y débil –Me acuso de haber faltado una vez a un sacerdote y de haberme burlado de él -,-Sí – contestó el fraile -ese soy yo-. El moribundo se estremeció de terror, y con los ojos desorbitados, viendo fijamente al religioso, exhaló el último suspiro.

Cuentan que entre las momias que hay en el panteón, está la que pertenece a aquél minero y que conserva la expresión de horror en su cara, con los ojos desmesuradamente abiertos, pues aseguran que nadie pudo cerrárselos después de su muerte.

La leyenda de la momia que sigue con los ojos abiertos

*Un cilicio es un accesorio utilizado para provocar deliberadamente dolor o castidad en quien lo viste.

La Leyenda del Fantasma de la terminal del tren

Se cuenta que hace ya mucho tiempo, en aquellas épocas en las que el tren era el principal medio de transporte, en un pueblito llamado Jaral del Progreso, Guanajuato, el presidente municipal ordenó colocar bancas en el parque que se encontraba en la terminal del tren, con el fin de proporcionar un lugar de descanso para los pasajeros que subían y bajaban del transporte.

En muy poco tiempo las bancas fueron vandalizadas durante la noche, amanecían muy maltratadas, rayadas, rotas y en terribles condiciones, provocando esto la molestia del Sr. Presidente, que envió de inmediato un vigilante. El cual enfermó en un par de días, y así sucedió con todo aquel que obtuviera el puesto.

La situación provocó el desconcierto del gobernante, mas aun cuando la persona que envió a investigar la causa de tanta enfermedad, le trajo como respuesta que todo era ocasionado por un fantasma, que salía del panteón cercano a la terminal del tren. Pareciéndole una explicación algo ridícula, el Sr. Presidente envió a El Chino Herrera, un policía de su entera confianza, del cual se decía era muy barbero con su superior por lo cual se tenía la seguridad que no se negaría a la misión.

El Policía acudió al lugar sin temor, pero corrió la misma suerte al siguiente día se presento a trabajar, reportándose enfermo. Algo extrañado el presidente acudió al hospital para saber lo que había sucedido con su hombre de confianza. El cual le dijo que todo estaba normal y alrededor de las 12:00 de la noche, empezó a correr un vientecito frío junto a una densa neblina, y se escuchaba el llanto de una mujer, como su deber lo indicaba fue en su busca para ver en que podía ayudarla.

A lo lejos entre la bruma vio una silueta blanca que parecía la mujer, se acercó de prisa, para advertirle sobre los peligros de andar tan tarde fuera de casa, pero observó que la dama no movía las piernas y se acercaba demasiado rápido desde el panteón.

Quedando muy sorprendido, cambió muy pronto a espanto, cuando se dio cuenta que la señora vestida de blanco viajaba suspendida en el aire, tal como si flotara, y del rostro solo recordaba los ojos de color rojo encendido que le hicieron desmayar al ver que la figura se abalanzó sobre de él sin darle tiempo de correr.

La Leyenda del Fantasma de la terminal del tren

Esa noche el policía murió y en su lecho de muerte juró que todo era verdad. Ya nadie fue a cuidar las bancas después de lo sucedido y cuentan que a lo lejos en las noches escuchan el llanto de la mujer.

Leyendas populares de Guanajuato

Si bien es cierto, Guanajuato cuenta con muchas leyendas, sin embargo la gente con el paso de los años ha logrado dar cierto renombre a algunas, con lo cual han surgido algunas leyendas de Guanajuato populares, las que la mayoría de la gente de México debería de conocer.

Leyendas cortas de terror de Guanajuato

Guanajuato es el estado de la República Mexicana que ocupa la posición número veintidós, si lo vemos desde el punto de vista de la superficie que ocupa. Sin embargo, es uno de los estados más ricos en cuanto a contenidos folklóricos. Con eso quiero decir que las leyendas cortas de terror que han sucedido entre sus calles, se conocen fuera de nuestras fronteras.

Enseguida nos referiremos a dos de las leyendas de terror favoritas tanto de la población infantil como de los más veteranos. Espero que tú también disfrutes al leerlas, como nosotros disfrutamos escribiendo.

Las momias de Guanajuato

Desde el momento en que se dio a conocer el descubrimiento de las momias de Guanajuato, la mitología entorno a ellas no ha hecho otra cosa más que crecer. Por ejemplo, si revisamos algunas de las obras cinematográficas que se han realizado en este país, nos daremos cuenta de que incluso personajes del deporte han tenido sus enfrentamientos con estas criaturas.

Obviamente estoy hablando del caso de Rodolfo Guzmán al que en el mundo del pancracio se le conocía bajo el nombre del “Santo”. Sus películas hoy en día son consideradas “de culto” pues pese a que su argumento central suele ser flojo, muestra un ángulo de la mexicanidad.

Se calcula que éstas fueron halladas a finales del siglo XIX y a mediados del siglo XX. Sin embargo, una cosa que nos gustaría puntualizar es el hecho de que aunque la palabra “momias” se utiliza en leyendas de miedo, las de Guanajuato son absolutamente distintas a las que nos presentan en fechas como el Halloween.

Una momia en toda regla es aquel cuerpo humano que pasó por un minucioso proceso de embalsamamiento, en el cual le fueron retirados sus órganos internos para qué así el cuerpo perdurara por más tiempo sin descomponerse.

No obstante, la fase de momificación que han sufrido los cuerpos que se han descubierto en suelo guanajuatense es distinta, pues se debe a un proceso químico producido por la composición del suelo.

Lo que sí es una realidad, es que en una gran cantidad de ellas se puede observar fácilmente que existe un rictus de temor. Eso de acuerdo con los expertos significa que muy probablemente esas personas fueron enterradas vivas, ya fuera por error o bien como forma de tortura.

De acuerdo a estimaciones del propio gobierno de Guanajuato, las momias que están en exposición permanente son sólo entre el 40 y 45% de las que se tienen en total, ya que varias de ellas han viajado por el mundo en una exposición.

Si eres uno de esos que adora las leyendas de hombres lobo, así como otros cuentos de terror, no dudes en darte una vuelta por ahí, pues de ese modo tendrás pretexto para espantar a tus allegados en una noche oscura, cuando la luz se haya ido debido a una tormenta eléctrica.

Leyendas cortas de haciendas embrujadas en Guanajuato

Uno de los escenarios preferidos en los que inicia una leyenda larga, son las haciendas que se construyeron durante la época de la colonia. Su vasta extensión, crean la atmósfera necesaria para qué los fantasmas y las criaturas de la noche aparezcan.

Los guías de turistas de la región, se especializan en relatar historias sobre acontecimientos que aparentemente ocurrieron en esos lugares.

Leyendas cortas de terror de Guanajuato

Acabo de recordar otro relato de Guanajuato. La leyenda del callejón del beso. Probablemente has tenido la ocasión de leerla.

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