Leyendas Colombianas

Leyendas Colombianas
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Leyenda de la Tunda

La palabra “Tunda” en Latinoamérica se utiliza para referirse a una paliza, pero en esta ocasión, no tiene nada que ver con esto. En realidad se trata del nombre propio de un peligroso espíritu de los bosques en la zona del Pacífico sur colombiano y Pacífico norte ecuatoriano. Su leyenda es especialmente difundida entre la comunidad afroamericana.

La Tunda es uno de los seres más malvados que pueden existir en la selva, esta mujer fea y monstruosa tiene un pie de molinillo o de tingui-tingui (raíz de un árbol) y el otro como el de un bebé. Se lleva a los niños desobedientes y aquellos que no recibieron el bautismo, también atrae a maridos trasnochadores e infieles y a jóvenes hombres o mujeres hacia los bosques y los retiene cautivos allí.

Engaña a sus víctimas tomando la forma de un ser querido, cuando los tiene en sus dominios, los alimenta con langostinos y cangrejos, para conservarlos con vida en una especie de trance conocido como entundamiento. Los “entundados” aprenden a amar a esta mujer y rechazan a los humanos.

Leyendas colombianas - La Tunda

Para poder rescatarlos, es necesario formar una comisión familiares y un sacerdote. Todos ellos se internan en el monte tocando tambores (cununos y bombos), quemando pólvora, disparando escopetas, rezando las oraciones y diciendo palabras soeces para que ella desaparezca.

Esta horrenda criatura se dedica al consumo de seres humanos, dado que posee un apetito feroz, caza a muchas víctimas en el lapso de pocos días. Los mantiene dóciles con sus malos olores, y ellos le permiten chupar un poco de sangre para satisfacer sus impulsos vampíricos.

Algunos dicen que la Tunda es negra y que huele mal, es un ser que experimenta sentimientos humanos, se enamora, se queja y odia, especialmente a los niños. A pesar de sus sentimientos y acciones humanas, tiene poderes sobrehumanos, pues es ella quien produce la conjugación de sol y lluvia, y cuando esto pasa la gente del Pacífico dice que: “la Tunda está pariendo“.

Leyenda del Anima Sola

En la mitología colombiana hay muchas historias autóctonas, pero también se han incluido algunas cuyos orígenes se localizan en otras partes del mundo. El caso más conocido es el del “Anima sola“, que cuenta con múltiples versiones, llamada también Ánima Errante o la que camina sola. Pero mayormente aceptada como el Ánima del Calvario, leyenda iniciada en épocas de Cristo. Su origen y el acto que la condenada a penar por el mundo eternamente se menciona en un apartado que trata sobre la “Sed de Cristo” en las Sagradas Escrituras.

La primera de las versiones cuenta que en Jerusalén se acostumbraba que las mujeres dieran de beber agua a los sacrificados en la cruz. La joven que estuvo encomendada la tarde de Viernes Santo, solo dio agua a Dimas y Gestas (los dos ladrones que estaban junto a Cristo), pero se la negó a Jesus. Por esa razón se le condenó a sufrir la sed y el calor constante entre las llamas del Purgatorio, y desde entonces, el ánfora se vació y no podía llenarla, por lo que su trabajo no tenía fin.

Leyenda Colombiana del Anima Sola

Otra versión dice que Jesucristo iba camino al Monte Calvario, cargando la Cruz, cuando cayó frente a la casa de una mujer. Él le pidió agua para poder continuar, aunque ella sintió pena, temió más a las represalias y en vez de agua, le dio vinagre, provocando la risa de todos. Jesús la miró con compasión, pero la maldición le llegó desde el cielo en forma de rayo haciéndola arder, después San Miguel Arcángel le colocó unos grilletes con pesadas cadenas, condenándola a penar por la eternidad

En ambos casos esta Ánima Sola quedó maldita por siempre, su imagen aparece como una mujer joven de larga cabellera, encadenada y cubierta por las llamas del purgatorio, condenada a ser errante y atormentada.

Desde entonces algunos dicen que es una entidad maligna, otros creen que al ser un alma con tanto sufrimiento ya está purificada y por lo tanto tiene la capacidad de hacer milagros, por eso se le invoca tanto para el bien como para el mal. Los devotos le rezan y encienden luces para disminuir sus penas y con esto esperan algunos beneficios. Otros en cambio, la invocan con oraciones satánicas con intensión de perjudicar al prójimo.

Quienes piden al Anima Sola un favor deben cumplir su promesa al pie de la letra, tal cual lo ofrecieron si no, ella tomará venganza a través de un tenebroso encuentro. También puede aparecer ante aquellos que duden de su bondad, dejando a sus testigos sin habla durante días, incapaces de reponerse al susto de verla envuelta en llamas.

Los días del Ánima sola son especialmente el Viernes Santo y el día de Los Difuntos.

Leyenda de la Candileja

La Candileja es una leyenda de Tolema y de los llanos Orientales en Colombia, es llamada luz viajera, se manifiesta como una bola ardiente de tres llamas, con brazos como tentáculos, que ilumina sus pasos con el chisporroteante fuego infernal, produciendo ruidos de trastos rotos.

Persigue a borrachos, infieles y a padres de familia irresponsables. Asusta también a los viajeros que transitan en horas avanzadas de la noche.

Según cuentan hace muchísimos años había una anciana que tenía dos nietos a quienes consentía demasiado. La abuela era tan alcahueta que la utilizaban como bestia de carga, y la montaban entre los dos.

Cuando murió la anciana, San Pedro la recriminó por la falta de rigidez en la educación de sus nietos y la condenó a purgar sus penas en este mundo entre tres llamaradas de candela que significan: el cuerpo de la anciana y el de los dos nietos.

Desde entonces, convertida en fuego frecuenta los lugares en ruinas, las crecientes de los ríos y los caminos solitarios. Aparece en el alba cuando todo está en silencio, cuando aún el gallo no ha cantado. Se estrella con los cercos, atraviesa puertas y muros para entrar en las casas, se agita en el copo de los árboles o se echa a rodar por los pastos.

Se ha llegado a confundir su luz con la de las guacas, pero, la luz de la Candileja es roja, mientras que la de las guacas es de un amarilla.

Para llamara, hay que rezar, y se ahuyenta diciéndole groserías e insultándola, tratándola de vieja alcahueta y endemoniada; se rozan los machetes en la tierra, así ella huye con los zumbidos mas aterradores y enfurecidos.

Leyendas de terror candileja

En los llanos orientales, la Candileja aparece como una bella mujer que persigue a los vaqueros y monta en sus caballos; pronto se convierte en bola de fuego incandescente que por todas partes embiste al caballo y a los hombres los atormenta, los araña y los deja sin sentido.

Leyenda de la Muelona

La Muelona o Colmillona es un personaje de la mitología Andina Colombia, que vaga por las noches, enfundando un traje de mujer hermosa. Ella busca jugadores empedernidos, a los infieles, alcohólicos, perversos y adúlteros para devorarlos.

Dicen que es una mujer bonita de largos cabellos, ojos electrizantes… pero con una dentadura de fiera capaz de destroza fácilmente lo mismo a un ser humano que a una vaca o un caballo, se aparece a los caminantes a la orilla del sendero o recargada en un árbol, y los seduce con sus encantos. Todo en un horario de seis de la tarde a las nueve de la noche, pues todo ente castigador que presuma serlo, debe trabajar como todo un profesional y cumplir un horario. Parece que siempre va riéndose por que exhibe la dentadura, sus carcajadas estridentes y destempladas, hacen estremecer la zona donde se halle.

Los campesinos aseguran que por las noches se oye el macabro triturar de huesos junto a los arboles viejos, que la han visto bailar con esqueletos, y que es capaz de hechizar a cualquier hombre que no lleve consigo una medalla de san Isidro para protección, otra forma de librarse de ella es tener un hogar con niños recién nacidos o mujeres que van a ser madres.

Sobre su origen, cuentan que fue durante la época de la Colonia, cuando vino de España una mujer de malos antecedentes buscando riquezas. Pertenecía a la clase baja, era una ladrona y mentirosa apodada “La Maga”, porque tenía un negocio de adivinación del futuro, en el que además, vendía y traficaba con jóvenes, las utilizaba para embaucar a los hombres, luego los extorsionaba amenazando con destruir su familia. Con estas prácticas rápidamente dejó muchos hogares en la ruina, ocasionando perjuicios lamentables a familias modestas, engañando niñas inocentes, arruinando a hombres que poseían cuantiosas fortunas y otras atrocidades incontables.

Además de sus dotes de destruye hogares y engaña hombres, la maga era sumamente hermosa, lo que le permitía tener lo que quería, sin embargo, los años no pasaban en vano, le vejez le pisaba los talones y las arrugas llegaban a su cuerpo. Negándose a envejecer, llamó al Diablo, el cual respondió rápidamente a causa de su maldad e hicieron un pacto. El Demonio le devolvió la juventud, pero acompañada de un par de colmillos muy grandes que servían para destrozar hombres.

A pesar de aquel pacto, la vida perdida de esta mujer la llevó a la muerte, cuando esto sucedió, su casa se llenó de un olor nauseabundo, hasta el punto de tener que abandonarla de inmediato. Solo una de sus chicas se quedó un poco más para encargarse de las pertenencias, pero el miedo le impidió realizar la tarea, pues una bandada de murciélagos invadió la estancia, para darle mayor resonancia a una voz cavernosa proveniente del dormitorio y que decía fuerte y claro: “…tengo que vengarme de los hombres, de las mujeres livianas, ¡estarán conmigo en el infierno!, soy la Muelona…”. La pobre mujer horrorizada salió gateando a la calle para contar lo sucedido, las autoridades prendieron fuego a la casa maldita para dar paz y tranquilidad a los vecinos quienes vivían inquietos, pero esto solo sirvió para que la Muelona extendiera sus dominios, y vague por las calles y arboledas, buscado una siguiente victima a la cual devorar.

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