Leyenda de terror el gato que robaba el aliento

Una leyenda muy conocida, gracias al talento de los escritores de películas de miedo, en la meca del cine, que es Hollywood, es la de poner en las películas de terror a gatos, que son fieles sirvientes de los que se dedican a adorar a satanás.

Pues la leyenda de terror, que les quiero comentar, habla de un gato negro, que se hablo mucho en la ciudad de Monclova, Coah. en una de las colonias, mas humildes de esa cuidad.

Monclova, año del 98, en donde una dama, había llegado a vivir con los tíos, esto debido a una beca que le habían conseguido sus padres, por conocidos, y que no la podría desaprovechar, proveniente de la ciudad de Cuernavaca, en donde ya tenia sus años, y sus amigos, el llegar a vivir en esa ciudad, pequeña, era algo que le incomodaba mucho y mas que tenia que llegar a casa de su tía, la hermana de su mama, una persona de agrio carácter, que no se había casado jamas.

Llego y ese mismo día, sintió un escalofrió, cuando en la ventana del patio, vio al gato negro, que con la falta de luz, de un día llegando al ocaso del día, se le notaban sus ojos rojizos, ella pensó que era eso, sin saber que era el mismo diablo.

Ya conociste a olbaid, mi gato, que quiero mas que a cualquier cosa – comento la tía amargada, Rosa, le contesto, que no era muy apegada a las mascotas del genero felino, ya que de chica, había sido victima de un gato.

Esa misma noche, cuando aun ni siquiera había sacado la ropa de sus maletas, se quedo dormida, en la cama de la habitación, que la tía le había asignado, solo la opresión del pecho la levanto, no vio nada, solo unos cuantos pelos negros del gato, que no sabia como habían llegado a su blusa.

Decidió, no darle importancia, y se volvió a dormir, cuando por la noche ya de madrugada, se dirigió al baño, al pasar por la habitación de la tía, algo perturbador, le quito el sueño, en lo oscuro de la habitación, se notaba la silueta de la tía, y arriba de ella, en el pecho el gato, directamente en la boca de la tía.

Así quedo, y al otro día, que era sábado, no comento nada, le ayudo a la tía, en las labores del hogar y al llegar a la noche, se propuso a elaborar un vídeo al novio que había dejado, en su ciudad natal, pero las labores del hogar, no la dejaron terminar, al otro día, el pecho de nuevo le dolía, al notar que el celular, se había quedado prendido, grabando, se puso a ver que era.

El gato sigilosamente, había llegado, cuando Rosa, ya estaba bien dormida, y se subió al pecho de ella, y claramente en el vídeo se veía, como le succionaba, algo de su boca, muchos dirán que el alma, otros dijeron que el aliento, lo que si es que esta muchacha, ese mismo día se retiro de la casa del familia, no sin antes enseñarle a la tía el vídeo y de decirle que lo mismo le hacia a ella.

Gato que roba el aliento

Lo cual solo saco una carcajada de la tía, y le dijo, eso se lo permito yo ami amo.

Entonces se acordó del nombre del felino que esa Diablo, al revés.

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