La leyenda de Jack el Destripador

La leyenda de Jack el Destripador es quizás uno de los casos de asesinos en serie que aún después de más de 100 años de su aparición, continúa cautivando a propios y a extraños.

Y es que aunque aparentemente la policía inglesa logró vincularlo con el asesinato de al menos cinco mujeres, nunca fue llevado a juicio ni mucho menos condenado. Si te encuentras interesado por conocer algunos datos curiosos acerca de la leyenda de Jack el Destripador, no despegues la vista de esta página.

Pocas personas saben que el apelativo de “Jack el Destripador” se debe a una casualidad. Sucede que mientras una cuadrilla de la policía investigaba un asesinato que concordaba su modus operandi, encontraron que alguien “firmó” el crimen utilizando ese nombre.

Sin embargo, antes de que ese suceso aconteciera, la gente le conocía como “Whitechapel Murder”. Otros datos que causan imprecisiones en torno a la verdadera identidad de Jack el Destripador es que los especialistas no aciertan en el número exacto de víctimas que murieron a manos de él.

Hay quien se atreve a aseverar que fueron cinco. En tanto hay otros que están seguros que los homicidios superan la decena. En esta ocasión trataremos de recrear uno de sus crímenes más escalofriantes.

Jack el destripador: El caso de Kate Kelly

Jack el Destripador victimas

Catherine Eddowes nació en la primavera de 1842 en Wolverhampton. Pocos años más tarde, su padre se fue a Londres con la esperanza de obtener un mejor trabajo y así poder ofrecerle a su familia una vida mejor.

Kate estudió en varias escuelas de corte religioso hasta que cumplió los 21 años de edad, fecha en la que abandonó su hogar para ir con su novio Thomas Conway, un hombre que mediante artimañas logró obtener una pensión para jubilado.

La pareja decidió abandonar la capital londinense y establecerse en Birmingham, sitio en el que lograron subsistir gracias a los libros que Thomas escribía. Desgraciadamente cinco años después el idilio termina y Kate intenta separarse del “pensionado” en el instante en el que dio a luz a su segundo hijo.

A primera instancia, la chica intentó refugiarse en casa de una tía, sin embargo, su familiar la envió de nuevo su casa diciéndole que su lugar era con “su marido”.

Pese a todo, la pareja continúa unida hasta principios de 1881 cuando Kate consigue trabajo en una zona comercial. Ahí permanecen sin mayores aspavientos por siete años, inclusive es testigo del casamiento de su hija mayor.

No obstante, nadie hubiese podido predecir lo que el destino le tenía preparado esa fría noche de otoño.

El sábado 29 de septiembre de 1888 Kate fue a empeñar un par de botas, pues necesitaba algunos víveres. Testigos aseguraron que también la vieron desayunar en el albergue de costumbre cerca de las once de la mañana.

Por la noche, es detenida por la policía, debido a que la encontraron en estado de ebriedad. Pasa aproximadamente desde las ocho de la noche hasta cerca de la una mañana en la comisaría.

Kate caminó por varios minutos hasta que pudo llegar a la Plaza Mitre. Allí un viejo vendedor de cigarrillos la vio platicando con un sujeto extraño de bigote. El hombre era de complexión delgada y usaba un pañuelo amarrado en el cuello, de la misma forma que lo hacen los marineros. ¿Acaso sería el nada más y nada menos que Jack el Destripador?

El médico forense Frederick Gordon arribó a la escena del crimen cerca de las 12 de la mañana del domingo 30 de septiembre.

Jack el Destripador perfil psicológico

Aquel panorama era sencillamente grotesco. El cuerpo sin vida de Kate yacía bocabajo, los brazos habían sido arrancados de su sitio y una porción de su abdomen estaba expuesto. El lóbulo de la oreja derecha presentaba un patrón de corte oblicuo.

Al despegar la cabeza de Kelly del suelo, el galeno pudo notar un inmenso charco de sangre, el cual se extendía hasta debajo del hombro derecho.

El cuerpo permanecía aún tibio, lo que sugería que Jack el destripador había cometido el crimen en ese lugar. La policía estimó que aquella mujer no podía llevar más de media hora de fallecida, dada la condición de los órganos internos.

El cadáver fue trasladado a la morgue, para ser cuidadosamente lavado e inspeccionado por la policía. Se encontró que en la mano izquierda la mujer guardaba una moneda de seis peniques.

Su rostro fue mutilado brutalmente con repetidos cortes, principalmente en la zona de los ojos. De hecho, su párpado derecho estaba casi desprendido en su totalidad.

Perfil psicológico de Jack el Destripador

Después de que ocurriera el quinto asesinato en la tristemente célebre carrera de Jack el Destripador, las autoridades de Londres llamaron a un médico de apellido Bond, para que llevara a cabo un análisis psicológico-psiquiátrico de la mente de aquel homicida.

Desafortunadamente, las conclusiones a las cuales llegó no satisficieron a todos, pues aunque declaraba que las primeras cuatro víctimas sin duda alguna habían perecido a causa del mismo criminal, había cuestiones que no cuadraban del todo con la quinta mujer.

Su estudio ayudó a saber que las mujeres fueron recostadas (u obligadas a recostarse) antes de que les cercenaran el cuello. A Jack el Destripador le gustaba iniciar su ritual de muerte de esa manera, quizás para ver cómo sus víctimas exhalaban con muchísima dificultad el último aliento.

Una de las cosas que más sorprendió en el reporte del doctor Bond, fue que enunció que en la vida diaria Jack el Destripador se comportaría como una persona normal. Es decir, probablemente era un individuo de entre 30 y 40 años que se desenvolvía en el estrato social con toda naturalidad y cortesía.

Así le sería más sencillo acercarse a sus víctimas sin que éstas sintieran temor. De igual forma, invariablemente tenía que haber llevado al menos un abrigo o chaqueta larga para cubrirse los brazos llenos de sangre y no llamar la atención de los transeúntes.

A la fecha el motivo de los asesinatos de Jack el Destripador sigue sin responderse. Expertos en este tópico concuerdan en que uno de los principales motores que pudo desencadenar su furia fuese algo relacionado con su infancia.

Hay muchas películas, programas de televisión, libros y hasta novelas gráficas que exploran distintos aspectos de la vida de Jack el Destripador. A continuación te dejo el vídeo de una de ellas escrita por Alan Moore y llevada a la gran pantalla en 2001.

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  • noe abril 13, 2015, 2:50 pm

    esta muy bueno me encata
    psd : es re piola

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