La habitación de Carolina

Sentía Carolina algo de calor en su habitación, aunque era invierno, así que se puso de pie para abrir la ventana y dejar pasar un poco de viento, aun un poco adormilada, ni pudo percibir una pequeña llama que en una de las esquinas del cuarto, que en el momento justo en que corrió, el vidrio, aumentó bruscamente con el aire, aventando una llamarada que le quemó la mano. Tras el grito de la joven, los padres estaban ya a su lado para ayudarla.

No había rastros del fuego en sí, pero podía apreciarse la mancha de tizne en la pared. El hecho no pasó a más, solo limpiaron el lugar y atendieron la herida de la joven. La siguiente noche, de nuevo la joven sintió calor, pero esta vez con el reflejo de lo sucedido una noche antes, primero encendió las luces volteando alrededor, en la misma esquina, una pequeña flama brincoteaba como impaciente, Carolina se acercaba con cautela, solo para ver que debajo del papel tapiz que se removió con el agua al limpiar el tizne había algo más.

Arrancó el pedazo de tajo, dejando la mitad de la pared descubierta, una gran mancha negra había salido a la luz.

De pronto notó un leve movimiento, la mancha parecía temblar, en pocos momentos burbujeaba, para formar a su vez la figura de una mujer cubierta por completo de un espeso humo negro que entraba con mucha rapidez por su boca ahogando sus gritos, extendía las manos intentando abrazar a la joven, que estaba inmóvil parada observando la terrible escena.

En unos momentos la luz se fue, en la oscuridad total, pudo ver que un cerillo era encendido para prender un par de velas, una mujer de alrededor 50 años se levantaba con dificultad, tomándose de una repisa, un frasco de vidrio lleno de alcohol, se rompió contra el suelo, mojando las largas ropas de la anciana, al mismo tiempo que una de las velas caía prendiéndole fuego, la mujer asustada voltea de prisa, y se enreda en las gruesas cortinas, las cuales ayudan mas a que su cuerpo sea envuelto en llamas sin tener escapatoria, ahogándose con las cortinas mientras se retorcía de dolor por las quemaduras en su cuerpo, murió ahogada mientras su cuerpo continuaba quemándose por horas.

La niña les contó a sus padres, los cuales de inmediato relacionaron el hecho con la triste muerte de su abuela años, atrás cuando ella aun no nacía, la aparición solo se presentaba en la semana que coincidía con la fecha de su muerte, y si estaban atentos el fuego no se extendía mas allá de aquella pequeña flama.

La habitación de Carolina

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{ 2 comments… add one }
  • pato Diciembre 4, 2012, 10:18 am

    oooorale ta chido xD

    • ADRIANA Marzo 1, 2013, 2:50 pm

      Hoooooooooooooooo lavecda sime dio mello

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