La casa de mi tía

Cuando era pequeña nos quedábamos a dormir en la casa de mi tía el lugar más horrendo que puedo recordar, sin importar la hora del día en cualquier lugar en que se estaba un susurro que a veces se convertía en grito decía –¡Vete!-  se podían ver sombras de diversos tamaños que recorrían la casa de un lugar a otro, las sillas mecedoras siempre estaban meciéndose, las cortinas se abrían solas, en la cama y los sillones se sentía que alguien se sentaba…

Por las noches aquello se ponía fatal, era una casa bastante grande con dos recamaras, estaban un poco separadas una de otra, en la más grande dormíamos mi hermana y yo junto a mis dos primas, ellas en su litera y nosotros en la cama grande, esta tenia los dos lados al descubierto, así que cualquiera daba igual, prepararnos para resistir la noche era una tarea tremenda, recogíamos todos los cojines y almohadas que había en la casa para ponerlos alrededor de nosotros, especialmente en los pies que era por donde nos jalaban las cobijas o se metían por debajo de ellas, se podía sentir la respiración helada que nos movía los cabellos cuando se sentaban en la cama o se paraban junto a ella a observarnos, escuchábamos el arrastrar de los pies, a veces parecían algo más que pies, como pezuñas o garras.

El ruido comenzaba por la cocina, que para ir de una habitación a otra sin duda había que cruzarla. Los platos sonaban como si alguien los lavara, se podía ver gente sentada a la mesa, que siempre iniciaban una pelea y se aventaban con lo que tenían a mano, al otro día todo estaba intacto, después de su pelea se iban a las habitaciones, abrían los cajones, los estantes, como si buscaran algo, se daban cuenta que estábamos ahí y nos observaban, susurraban cosas que a veces podíamos entender y otras no, en una ocasión los sentí tan cerca, su respiración me llegaba directo a la nariz, el olor era asqueroso, como a basurero o comida aceda, sus manos se sentían frías y rasposas, intentaba meterse por debajo de las cobijas, no pude resistir mas y abrí los ojos, su cara estaba justo frente a la mía, pero no tenia rostro sus ojos eran todos negros como el petróleo, no había nariz, ni orejas, tampoco pelo, ni boca, pero si gritaba, murmuraba, chillaba y hacia una cantidad de ruidos que no puedo olvidar.

Llevaba ropas como las nuestras,  en sus manos tenía uñas largas y negras, miraba fijamente…

Ellos se reían de nosotros por el miedo que teníamos y todas las noches después de su pelea y acoso directo representaban otra obra, en la que tomaban nuestros rostros, nuestra imagen completa para mostrarnos lo que nos podía pasar por su mano.

La noche que mas me asuste fue cuando mi prima me despertó, para que la acompañara al baño, con todo el miedo del mundo lo hice, nos levantamos cruzamos por la cocina donde ellos peleaban, voltearon con enojo hacia nosotros por haber interrumpido su momento, a pesar de que lo hicimos rápido, por el peso de sus miradas puesto en nosotros sentí que el momento era eterno, llegamos al baño y espere a mi prima en la puerta…

La casa de mi tía

Ella me hablo porque no se podía levantar, tenía la mano en el vientre, ella se levanto de su vientre salió sangre, nos asustamos las dos, al momento en que extendió su mano una herida se le abrió y sus órganos salieron, se veían viejos, podridos, llenos de gusanos, su rostro se puso blanco, sangraba también por su boca, extendía las manos hacia mí, mientras arrastraba sus entrañas por el piso… en el momento que grite, escuché las risas en la cocina, mi prima estaba bien, había sido solo una alucinación que nos regalaron una de tantas noches…

Fuente: Leyendasycuentosdeterror.com.mx

{ 6 comments… add one }
  • EVELIN febrero 15, 2017, 12:32 pm

    QUE BUENA HISTORIA ME GUSTO

  • maria fer gtz becerra noviembre 17, 2015, 10:54 am

    Woao sorprendente eee

  • cesar octubre 1, 2012, 7:56 pm

    Que buena historia te mantiene atento como si la vivieras, después les comparto una mía, sigan así…

    • admin octubre 1, 2012, 8:01 pm

      Gracias cesar, sera un gusto para nosotros publicarla…
      Saludos

  • Maricela octubre 1, 2012, 7:26 pm

    waaoooo!!,………..stan muy buenas las historias de terror creo ke todos de pekenos pasams x cosas similares!!! felicidades x sta historia.

    • admin octubre 1, 2012, 7:32 pm

      Gracias, la verdad que es una muy buena historia de terror…
      Saludos Maricela 🙂

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