Halloween

¿Qué es el Halloween?

Halloween se puede entender como una celebración que se lleva a cabo por lo general el 31 de octubre de cada año. Es una de las tradiciones más arraigadas dentro de la cultura estadounidense. De hecho, esa noche es de lo más común ver a niños pequeños que van de casa en casa pidiendo caramelos bajo la consigna de: “Trato o treta”.

Sin embargo, también en otras naciones del planeta se festejan ciertas variantes de ésta. Sobre todo en los territorios anglosajones por ejemplo: Inglaterra, Irlanda del Norte, Australia, etc.

Se piensa que esta tradición nació dentro del continente americano a mediados del siglo XIX, ya que pueblos irlandeses y escoceses trajeron sus tradiciones y las modificaron conforme a ciertas costumbres de carácter indígena.

En países de habla hispana (principalmente en Latinoamérica) la celebración de Halloween es más una fiesta para convivir con los amigos que un ritual en sí.

La palabra Halloween se formó directamente de una contracción de origen escocés (Hallowe’en), la cual podríamos traducir como “El día anterior a que lleguen todos los santos”. Ahora bien, si miramos esta terminología desde el punto de vista religioso, podremos notar que inclusive quienes siguen al cristianismo como dogma han utilizado un término similar para designar el retorno de las almas a la tierra.

Los católicos anglosajones designaban a este momento como “All Hallows”, es decir Todos los Santos. Por su parte, en varias zonas del Reino Unido estos nombres los siguen usando personas de edad avanzada.

HalloweenDe acuerdo con datos históricos, se sabe que en Europa esta festividad inició como un acontecimiento pagano. No obstante, al paso del tiempo las distintas doctrinas eclesiásticas decidieron incluirlo dentro de su calendario, con el objetivo de apaciguar las ansias de las masas que querían celebrarlo.

Algo similar ocurrió con otras celebraciones similares como por ejemplo la Nochebuena o la semana de Pascua.

Noche de Halloween

Varios nombres curiosos del Halloween

Las personas se han dado a la tarea de rebautizar esta celebración. Por ejemplo en algunas regiones del norte de Irlanda se le conoce con el nombre de “Noche de Pooky”, quizás la razón de este cambio se deba a que los lugareños lo relacionan directamente con una deidad antigua llamada Puca o Bucca.

En la provincia de Somerset en el Reino Unido, es costumbre observar a los infantes del pueblo cargando faroles elaborados con una especie nativa de betabel. Aunque en la actualidad gracias a los disfraces de Halloween, muchos niños prefieren llevar calabazas en vez del tradicional vegetal.

El uso que se le da a estas linternas es meramente simbólico, ya que el objetivo principal de las criaturas consiste en visitar las casas de sus vecinos para recibir dulces a cambio de cantarles una antigua canción.

Aún y cuando los registros de esta celebración indiquen que apenas tiene un siglo de existencia. Es decir, se piensa que empezó a festejarse a principios del siglo XX. Existen varios indicios que nos muestran que esta fiesta se originó en el medievo.

La leyenda cuenta que las esposas que habitaban el condado de Hinton, cansadas de las infidelidades de sus cónyuges fueron a buscarlos directamente a la feria de Chiselborough. Ese acontecimiento se llevaba a cabo el último jueves de octubre de cada año.

La primera idea que cruzó por la mente de las mujeres despechadas, fue crear un método para alumbrarse en el camino. De ahí surgieron precisamente las primeras linternas de remolacha.

Mientras tanto, los hombres mareados por los efectos del alcohol, creyeron que esas luces del camino, eran espíritus que no encontraban la luz para irse al paraíso. Con tal exaltación, fue lógico que huyeran despavoridos en todas direcciones.

Resumiendo, este evento conocido como “Punkie Night” o noche de la calabaza, se ha extendido por diversas regiones provincianas de Inglaterra. Sin embargo, esta expansión tuvo un auge superior a partir de la década de los años 60.

Por su parte, en Londres los inicios del Halloween fueron muy distintos a las nociones que tenemos ahora. Decimos esto porque los peregrinos irlandeses aprovechaban estas fechas para colocar alimentos afuera de sus viviendas con la creencia de que si lo hacían, los espíritus de sus seres queridos volverían a casa, al menos durante un par de horas.

No obstante, hubo quienes pensaron que además de que acudieran al “llamado” las personas que estimaban, también habría la posibilidad de que algunos espíritus malignos hicieran ese viaje. Por esa razón, decidieron crear varios modelos de máscaras.

Posteriormente en el instante en que el imperio romano llegó a someter la zona de Bretaña, de nueva cuenta las culturas se fusionaron creando una simbiosis significativa entre lo religioso y lo pagano.

A partir de entonces el Halloween fue conocido por los pobladores como el día en que se celebraban a las buenas cosechas, además de a las personas fallecidas.

En este punto del artículo, es un momento excelente para ver lo que sucedía “Del otro lado del charco” (como decían los antiguos) en el momento en el que las tropas británicas desembarcaron por primera vez en territorio estadounidense.

Varios historiadores están de acuerdo en señalar a Minnesota como el punto medular de las celebraciones de Halloween a nivel mundial. De hecho, en esa localidad cada año la gente sale a desfilar por las calles en lo que es una de las verbenas populares de aquella nación.

Por otro lado, no podemos negar el hecho de que hay personas que asocian a las festividades vinculadas a Halloween con aspectos ligados al ocultismo y a la magia negra. Muchos magos y videntes guardan la creencia de que en la última semana del mes de octubre, los portales hacia otras dimensiones se abren. Por tanto, los hechizos y conjuros (tanto negativos como positivos) son muchísimo más potentes y por ende los hechiceros tienen mayores posibilidades de hacer daño.

Otras culturas antiguas especulaban que durante el periodo que Halloween las personas tenían que reflexionar sobre sus acciones acontecidas en ese año. Recordemos que en esas fechas nos encontramos a mitad del otoño. Es decir, en el tiempo en el que los estragos de esa estación ya se pueden notar sobre todo en las flores y en los árboles.

Lo que quiero decir con esto es que “el nuevo ciclo de vida” inicia en la primavera. Motivo por el cual tenemos ese periodo para corregir todos los errores que hayamos cometido y así empezar un período sin inconvenientes.

Halloween inicios

Los inicios del Halloween

Los irlandeses (anteriormente conocidos solamente con el apelativo de celtas) se ubicaron dentro de la región actualmente conocida como Reino Unido hace más de dos milenios. Inclusive en ese tiempo una porción de Francia se encontraba anexada a estos territorios.

El caso es que la celebración del Año Nuevo no se llevaba a cabo en diciembre, sino que se festejaba inmediatamente después del Halloween, o sea, el 1 de noviembre. La gente pensaba que la noche anterior a ese día el límite que existe entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos desaparecía.

Los sacerdotes y párrocos de aquella época, pensaban que algunos de estos espíritus que regresaban a la tierra, impedían que el período de la cosecha se realizara normalmente. Sin embargo, otros de sus compañeros pensaban que si se podía entablar una comunicación estable con estas almas, los moradores de aquellas aldeas tendrían la posibilidad de prevenir tanto catástrofes medioambientales como desgracias humanas.

No hay que olvidar que esos pueblos no contaban con los medios de comunicación que tenemos hoy en día literalmente al alcance de la mano. Por ello, esa serie de predicciones fungían como un placebo, sobre todo durante las etapas invernales.

Con el propósito de que se conmemorara la celebración del Halloween de una forma solemne, los sacerdotes elaboraban grandes piras (las cuales desde luego eran sagradas). Las personas se reunían alrededor de estas grandes fogatas para ofrecerle a los dioses tanto animales como una porción de sus cosechas.

Se trataba de una festividad un tanto primitiva, ya que la gente que allí se acercaba, iba ataviada con pieles de animales, tal como ocurría en la edad de piedra.

Al término de la ceremonia, los fuegos eran apagados, para posteriormente ser renovados a las pocas horas y que así se protegieran los terrenos de las cosechas contra los elementos del cruel invierno.

Cerca del año 40 de nuestra era, los romanos se habían establecido en toda la zona de Bretaña. Esto hizo que en el lapso que duró su ocupación (aproximadamente cuatro centurias) únicamente se llevaron a cabo dos festivales reminiscentes a la cultura de los muertos.

El primero y tal vez el más importante de los dos, era el que se conocía como Feralia , el cual de nuevo coincidentemente se celebraba a finales de octubre y tenía connotaciones estrechas con el mundo de los muertos.

Por su parte, el segundo festival era el de “Pomona” diosa perteneciente a la mitología romana que tiene la virtud de proteger tanto a los frutos como a los árboles. Para aquellos que no lo sepan, me gustaría mencionar que su representación simbólica es nada más y nada menos que la de una manzana.

Hablando de esto, existe la posibilidad de que tanto los disfraces de Halloween como la tradición de sacar manzanas de un barril procedan directamente de esos tiempos.

A inicios del siglo noveno, la corriente del pensamiento cristiano se había extendido por todo el norte de Europa y desde luego la región de Irlanda no fue la excepción. Era tanto el poder de la nueva corriente ideológica/religiosa que su santidad el Papa Bonifacio IV proclamó al 1 de noviembre como el día en que se debía conmemorar a todos y cada uno de los santos que formaban parte de la Iglesia romana.

En la actualidad varios historiadores creen que este hecho tuvo como propósito fundamental el tratar de modificar las tradiciones arraigadas en el pueblo celta, transformando una celebración del día de los muertos en un festejo para quienes habían sido mártires eclesiásticos.

Halloween truco o trato

¿Cuál es la procedencia del truco o trato?

Esta es una pregunta que pocas personas pueden responder, ya que se trata de una tradición que procede desde hace muchísimos siglos. La versión oficial es que proviene de los desfiles que se llevaban a cabo en Inglaterra para conmemorar el día de las “Almas”.

En esas fechas, las personas adineradas de los pueblos acostumbraban repartir alimentos a los ciudadanos desposeídos. Sin embargo esta entrega de comida la hacían con una importante condición. El mendigo se veía obligado a lanzar una plegaria al cielo en favor del familiar fallecido de la persona acaudalada.

Esta práctica fue bien recibida por las altas esferas de la Iglesia, ya que así se promovía de una forma más rápida y efectiva la doctrina eclesiástica. Esta costumbre se ha pasado de generación en generación hasta la actualidad, sólo que ahora son los infantes los que reciben golosinas en vez de pastelillos o pedazos de pan.

De igual forma, el uso de maquillaje para Halloween o la confección de trajes especiales, se remonta varios siglos atrás. Las personas creían que si no salían de sus casas con un disfraz, era probable que alguno de los muertos que rondaban por ahí, los condujera al inframundo.

Poco antes del inicio del siglo XX, los habitantes de lo Estados Unidos, acogieron a esta celebración como una de sus preferidas. Los juegos de Halloween se hicieron sumamente populares. Algunos de ellos únicamente consistían en el relato de historias de terror o bien de sucesos sobrenaturales que le hubieran ocurrido a un lugareño.

Durante la segunda década del siglo pasado, se comenzó a percibir un cambio en el comportamiento de las personas a la hora de celebrar Halloween. Muchos jóvenes de ese tiempo aprovechaban la festividad para cometer pequeños robos o simplemente para llevar a cabo ciertos episodios de vandalismo.

Los padres y maestros se dieron cuenta de esta situación y trataron por todos los medios de encauzar a los muchachos hacia una mejor conducta. Sin embargo, tuvieron que transcurrir casi tres décadas para que las cosas se normalizaran.

También otra cosa que propició este cambio social fue precisamente que en los años 50, muchos de los soldados que sirvieron en combate durante la Segunda Guerra Mundial, por fin regresaban a su hogar. Esto supuso una elevada tasa de natalidad en la unión americana.

Debido a esto, las personas que vivían a las afueras de las ciudades, tuvieron la necesidad de trasladarse a los suburbios, ya que esas zonas quedaban mucho más cerca de los sitios de trabajo.

Según se puede averiguar en estadísticas de aquel país, se calcula que los norteamericanos gastan más de 7000 millones de dólares al año, sólo durante las fiestas de Halloween. Ésos números solamente son superados por festividades de la importancia del “Día de San Valentín” o la “Víspera de Navidad”.

Halloween

Simbologías del Halloween

En la actualidad, el significado de varios elementos que componen la celebración del Halloween, han sufrido algunas modificaciones. Por ejemplo, ahora una de las principales metas que se persigue es el infringir miedo a otros con la implementación de diversas herramientas.

Una de las estrategias favoritas consiste en la elaboración de lámparas calabazas Halloween. A estas los anglosajones las conocen con el nombre de “Jack-o’ Lanterns”. Dicha denominación proviene de una viejísima historia irlandesa, la cual nos relata la aventura de Jack “El avaro” al invitar al diablo a beber una copa de vino con él. Haciéndole honor a su apelativo Jack persuadió a Satanás para que se convirtiera en una moneda y así poder pagar los tragos sin gastar ni un solo centavo.

El demonio aceptó de buena gana la treta de Jack, pues le pareció muy bien engañar al cantinero. No obstante, al tener la moneda en su poder “el avaro” decidió que era mejor guardar el dinero para otra ocasión.

Colocó la moneda en uno de sus bolsillos de su chaqueta y se fue a casa. El diablo no pudo volver a su forma original, dado que en la misma bolsa había una cruz de plata. A los pocos meses Jack le permitió al demonio recobrar su forma original.

A cambio de eso, le hizo prometer al señor de las tinieblas que no lo mataría, por lo menos durante el año siguiente. Sin embargo, en caso de que el deceso sucediera en ese lapso de tiempo de forma natural, Satanás no podría reclamar su alma.

Cuando concluyó ese periodo, el diablo estaba listo para llevarse por fin a Jack al infierno, sólo que el hombre lo volvió engañar, pidiéndole como última voluntad el trepar a un árbol, para así poder cortar uno de sus frutos. Mientras subía Jack aprovechó para tallar una cruz de madera.

Entonces lucí ser prometió no molestarle por toda una década. No obstante, “el avaro” murió poco tiempo después debido a que Dios no estaba de acuerdo con el proceder tan mezquino de aquel hombre.

Tanto las puertas del infierno como las del cielo, le fueron cerradas para siempre. Lo único que le fue entregado fue un pedazo de carbón encendido, con el fin de que pudiera iluminar su camino.

Al ver esto, Jack fabricó una linterna con un nabo que encontró en el bosque. Y así es como nacieron las Jack-o’ Lanterns o calabazas de Halloween.

Para finalizar este artículo, mencionaré algunos datos jocosos acerca de las calabazas. ¿Sabías que el pastel más grande elaborado a base de este vegetal tuvo un peso aproximado de 900 kg?

Halloween tradicion

Del mismo modo, la calabaza más grande que se tiene registrada dentro de los libros de récords, alcanzó una masa total equivalente a los 800 kg de peso.

Video Halloween

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