Blancanieves

Había una vez en un enorme castillo, una hermosa princesa llamada Blancanieves, quien había obtenido aquel nombre debido a sus negros cabellos, y piel tan blanca como la nieve. La joven vivía ahí junto a su madrastra, una mujer también muy bella, pero llena de orgullo y arrogancia.

La reina no podía soportar que existiera una mujer con mayor belleza que la suya, así que todos los días se paraba frente a un espejo mágico, y le preguntaba:

-¡Espejito, espejito encantado! ¿Acaso no soy la mujer más hermosa en este reinado?

Tras una diminuta espera de apenas unos segundos, la mujer quedaba satisfecha con la respuesta, pues el espejo le aseguraba que ella era la más hermosa. Lo mismo ocurría al pasar de los años, pero en ese tiempo Blancanieves crecía y se embellecía; hasta llegar al día en que su hermosura superara la de su madrastra.

Blancanieves

La envidia de la reina despertó un trágico día cuando el espejo que nunca mentía, le confesó que Blancanieves era ahora, la mujer más bella del reino. Desde ese momento, cada vez que la madrastra veía a la joven, se le retorcía el corazón dejando salir el odio que sentía por ella.

Tanto era el orgullo y envidia de la reina por Blancanieves, que no encontraba paz ni descanso, no podía dormir, ni de día, ni de noche o probar bocado alguno. Así que, pensando en acabar con aquel problema, hizo llamar al cazador, para darle instrucciones precisas de como deshacerse de la jovencita.

Obedeciendo a la reina, el cazador llevó a la muchacha al bosque, pero no pudo asesinarla como le ordenaron, así que la dejó huir, mientras la chica se internaba entre los espesos árboles, el hombre, tomaba los pulmones y el hígado de un cerdito para llevarlos como prueba del cumplimiento de su misión.

Mientras la madrastra disfrutaba su aparente victoria, la pobre joven merodeaba en el tétrico bosque, asustada hasta de su propia respiración. Sin otra opción más que correr, correr sin rumbo con la esperanza de llegar a un lugar mejor donde las cosas no fueran tan aterradoras.

Blancanieves tuvo mucha suerte, pues después de tremenda carrera, vio una casita perfecta para descansar. Dentro todo era pequeño, pero tan lindo y bien cuidado que la invitaba a sentirse segura. Comió y bebió un poco de siente platitos que se encontraban en una pequeña mesita, luego se fue a acostar a una de las siete camitas de la casa, eligiendo la que mejor le acomodaba.

Cuando los dueños de la casita regresaron, vieron algo extraño, pues las cosas no estaban como las habían dejado antes de irse a trabajar a las minas, se dieron cuenta que habían tomado y bebido de sus cenas, y que alguien dormía en una de las camas. Notaron la belleza de la muchacha, también su cansancio, así que amablemente la dejaron descansar hasta la mañana siguiente.

Al amanecer, Blancanieves despertó y tuvo miedo al verse rodeada por siete enanitos, que le miraban fijamente. Pero ellos se mostraron amables y preocupados por su situación, entonces ella les contó todo lo ocurrido con su madrastra. Ante todos esos acontecimientos tan lamentables, encontraron una solución que fuera útil para todos, los enanitos le ofrecieron Blancanieves su hogar a cambio de que ella se encargara de ciertas tareas, como cocinar, hacer las camas, lavar y demás cosas que ellos no pudiesen realizar mientras trabajaban.

Debido a que los enanitos partían hacia las montañas muy temprano y regresaban al caer la noche, le advirtieron a Blancanieves que no dejara entrar a nadie, pues su madrastra podía enterarse de que estaba a salvo y en aquel lugar. Esta advertencia tenía mucho de verdad, pues apenas la reina consultó nuevamente con su espejo, supo que su hijastra estaba a salvo y bajo el cobijo de los enanos.

Al saberse engañada la reina buscó la manera de terminar la misión que el cazador no pudo realizar. Con esa idea en mente, se disfrazó de anciana, una mujer que ofrecía mercancías puerta a puerta, así llego hasta la casa de los enanos, mostrando a la muchacha una colorida cinta para amarrarse el cabello, pero en el momento de ayudarle a colocársela, la ahorcó hasta que perdiera el aliento. Cuando Blancanieves cayó al suelo como muerta, la madrastra se fue creyendo haber logrado su cometido.

Cuando los siete enanitos regresaron del trabajo, encontraron a la chica tirada en el suelo, la revisaron y vieron en lazo que la asfixiaba, así que lo cortaron y Blancanieves volvió en sí. Advirtieron a la niña sobre los peligros de dejar entrar a alguien, prohibiendo que lo hiciera de nuevo. Mientras tanto en el castillo, la reina recibía del espejo una mala noticia, pues este le decía que Blancanieves seguía siendo la más linda.

En un segundo intento, ayudada de encantamientos, la reina fabricó un peine envenenado. Se disfrazó como otra vieja y fue hasta la puerta de la casa de los enanos. Recordando la advertencia de los enanos, blancanieves le negaba la entrada, pero la astucia de la reina le consiguió el paso; apenas estuvo dentro, la vieja puso el peine en los cabellos de la joven y el veneno hizo que cayera al piso sin conocimiento. Cuando los enanos llegaron, otra vez la encontraron tirada en el suelo, como muerta, y la examinaron; rápidamente encontraron el peine, se lo quitaron y Blancanieves volvió en sí.

Pero nuevamente cuando la reina realizaba su rutina de interrogación al espejo, este le respondió:

– Tu eres las más hermosa de este lugar, pero en la casa de los enanos, Blancanieves lo es más.

Llena de ira y sed de venganza, la reina fabricó una manzana envenenada. Esta vez se disfrazó de campesina y fue con Blancanieves, en esta ocasión, recordando las experiencias pasadas, la chica no quería dejarla entrar o aceptar algo de su parte, sin embargo, la reina hizo labor de convencimiento, para que su hijastra confiara partió la manzana en dos, quedándose ella con la parte blanca sin veneno, y dando a Blancanieves el lado rojo envenado.

Viendo que la campesina comía tranquilamente, Blancanieves nuevamente creyó el cuento, tomó la mitad envenenada y la mordió. Apenas tuvo un trozo en la boca, cayó muerta. Entonces la vieja partió contenta a encontrarse con su espejo, el cual esta vez no tuvo más remedio que reconocerla a ella como la mujer más hermosa que existía. Entonces el envidioso corazón de la reina salto de alegría, pues finalmente había conseguido lo que tanto quería.

Por la noche, los siete enanitos encontraron a Blancanieves tendida en el suelo como las veces anteriores, e intentaron por todos los medios reanimarla, pero no tuvieron éxito, su querida jovencita estaba muerta y así seguiría. La lloraron tres días, y en todo este tiempo su belleza se mantenía, ella se veía tan fresca como una persona viva, por tal razón no querían enterrarla y en lugar de eso fabricaron un ataúd de vidrio, escribieron su nombre con oro y agregaron que era hija de un rey.

Ahí permaneció Blancanieves mucho tiempo, acompañada de uno de los siete enanos, hasta que un príncipe que pasaba por aquellos bosques, se enamoró perdidamente de la joven que se exhibía en el ataúd de cristal. El joven intentó por todos los medios que los enanos le permitieran llevarse a Blancanieves. Al principio ellos no accedían, pero al escuchar la promesa del hombre para honrarla y estimarla como lo mas importante en su vida finalmente aceptaron.

El príncipe hizo que cargaran el ataúd, pero sus sirvientes tropezaron, y en esa sacudida el pedazo de manzana envenenado salió de la garganta de Blancanieves. Después de esto no pasó mucho tiempo para que la muchacha abriera los ojos en un estado de confusión total.

El príncipe le contó lo sucedido, confesando también sus sentimientos, a los que Blancanieves correspondió con alegría y se preparó una boda, a la cual la madrastra de Blancanieves también fue invitada. Al principio la reina se negaba a ir, pues el espejo ya le había advertido que la nueva integrante de la corte era aún más bella que ella, pero finalmente, la curiosidad la llevó hasta la fiesta, donde descubrió que la joven reina no era otra más que Blancanieves, y que finalmente recibiría su merecido por todo el mal causado.

Después de haber castigado a la madrastra malvada, la vida de Blancanieves junto al príncipe, solo estuvo llena de felicidad.

FIN.

Valores en Blancanieves

El cuento de blancanieves puede ser compartido con niños de 4 años en adelante, para ayudarles a entender valores negativos como la envidia, los celos, la maldad, y todo lo que esto conlleva, sin dejar de lado la diversión y el entretenimiento al incluir elementos como los 7 enanitos, la manzana envenenada y el espejo mágico.

Información sobre el Cuento de Blancanieves

El cuento de blancanieves y los siete enanos, escrito por los hermanos Grimm y publicado en 1812 es sin duda uno de los más famosos cuentos infantiles en la historia, mucho de este éxito se debe a que es el primer largometraje de dibujos animados de disney estrenado en 1937 y considerado hoy en día uno de los clásicos de su compañía.

Se cree que los hermanos Grimm posiblemente se basaron en “El relato de Lisa” una historia tradicional italiana, publicada por Giambattista Basile, en el libro “Pentamerón: el cuento de los cuentos”.

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