Cuento de terror el tren de las 22 45

Recibí una carta en donde se me informaba que a mi tía Agatha le quedaban muy pocos días de vida y que deseaba verme antes de morir. Mi tía nunca tuvo hijos, así que podríamos decir que me “adoptó como propio” ya que a lo largo de muchísimos años mi madre y yo vivimos en su casa.

No sé si fue mi conciencia o fue porque así me habían educado pero no quería que estuviera sola cuando tuviera su cita con la muerte. Hice todo lo que pude para dirigirme lo más rápido posible hasta donde se encontraba. En mi trabajo, no tuve mayor problema, ya que me debían varios días de vacaciones.

Lo difícil fue encontrar un medio de transporte que llegara hasta aquel sitio de forma rápida. Busqué todas las alternativas a mi alcance, ni autobuses, ni avión, etcétera.

Le comenté a mi amigo Manuel la situación y me dijo:

– ¿Por qué no te vas en tren?

– ¡En tren, si no estamos en el siglo XIX! Le contesté con un tono de fastidio.

– Jajaja, no seas tonto, yo he viajado por la ruta que necesitas y el ferrocarril viaja a una velocidad aproximada de 70 km/h. Así llegarías relativamente pronto. Sólo es cosa de buscar la guía de horarios -. Replicó mi amigo.

Llegamos a la estación y para variar no encontramos boletos. Ya nos íbamos cuando un hombre con un gorro de maquinista se me acercó y me susurró al oído:

– ¿Necesitas viajar, verdad? Sube a mi tren, vamos retrasados, saldremos en 20 minutos.

Sin pensarlo subí rápidamente y me senté en el primer asiento que estaba libre. La locomotora comenzó a hacer ruidos y nos empezamos a mover. En ese momento recordé que no había comprado boleto y me pareció justo avisárselo al maquinista. Fui hacia ella y observé con horror que todos los pasajeros eran fantasmas. Lo supe por qué en vez de ojos tenían únicamente las cuencas vacías.

Cuento de terror el tren de las 22 45

Grite con todas mis fuerzas ¡por favor, déjenme bajar! Las puertas del vagón se abrieron y corrí hacia abajo. Cuál sería mi sorpresa al ver que estaba enfrente de la casa de mi tía. Unos segundos después tanto las vías como el tren maldito habían desaparecido.

{ 2 comments… add one }
  • jocelincita moxita de creew agosto 27, 2013, 8:54 pm

    no mames esta bien chida

  • jose julio 25, 2013, 9:40 pm

    no inventes ke orror

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