Leyenda del muñeco maldito

El niño (Samuel Armenta) quería dedicarse a lo que su padre había hecho toda la vida, que era el ser ventrílocuo, era tanta la admiración del pequeño a su padre, que creaba situaciones teatrales con los muñecos que a su padre ya no le servían o había dejado de lado, para renovar su show.

Al paso del tiempo, el niño creció, pero el gusto por los muñecos nunca termino, fue así como su padre que había pasado a mejor vida, le heredo toda su colección de muñecos, todos excepto el mejor, con el que su padre había hecho lo mejor de su carrera.

En su testamento claramente, aparte de dejar todos los bienes materiales a su único hijo, había dejado instrucciones precisas, para la destrucción de dicho muñeco, con el que había estado los últimos días de su vida, por lo que el hombre que era amigo del notario, le pidió que no lo hiciera, y así determinaron no acatar las ordenes que en vida, había dejado su difunto padre.

Fue entonces cuando empezó a notar curiosidades en cuanto a los muñecos, Samuel al saber que heredaría toda la colección de muñecos, había dejado un espacio en lo que era la casa de sus padres, para dejarlo como escenario y practicar lo que por mucho tiempo, su padre había hecho, que era la ventriloquia.

Al principio solo notaba que los muñecos, nunca quedaban en donde el los dejaba, no había servidumbre en el hogar, y el estaba completamente solo, debido a un divorcio que había tenido recientemente, con el que, la única compañía era la soledad y sus muñecos, pero nunca le dio la debida importancia, al estar solo.

Pero esto cambio cuando el muñeco que había tenido las ordenes de quemar, se le empezó a mover, primero se caía de la mecedora, otros días la quijada se abría sin motivo aparente, el miedo empezó a reinar en la mente de Samuel, empezaba a relacionar del porque de las indicaciones de su difunto padre.

Fue en uno de esos días, que no pudo irse a su casa, y se tuvo que quedar en lo que era la casa de sus padres, cuando en su cuarto, por la noche el muñeco apareció, enfrente de el, y con la mecedora aun moviéndose, sabia que algo malo tenia el muñeco, y sin saber porque, le hablo, nunca espero que el muñeco contestara, con lo que Samuel de un infarto al escuchar la voz del muñeco escucho.

Antes de morir, sintió como el muñeco se subía a su pecho, y le decía, debiste quemarme cuando pudiste, y al igual que mate a tu padre, te morirás tu.

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  • JEFE DE JEFES

    MUY BUENO

  • fulanita

    muy buena historia, la verdad me gusto mucho, tiene suspenso

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