Archivo de la categoría: Cuentos de terror

La niña y la muñeca

La niña y la muñeca

La vio por primera vez cuando fue de visita a la casa de Cecilia, una amiguita que estaba muy enferma. La pálida chica abrazaba muy fuerte esa linda muñeca a la que Rosalba no podía quitar los ojos de encima y la cual le dejó como regalo tras su muerte días después.

La pobre niña no sabía que sentir, aunque el presente le había fascinado, la tristeza por perder a su amiga no le dejaba disfrutar. En momentos creía que su deseo de poseer la muñeca había causado la muerte de Cecilia y la culpa la consumía. Sobre todo porque no había alrededor alguien que se preocupa por ella, su propia familia la ignoraba por completo.

A causa de esta soledad, su único refugio fue la muñeca, se convirtió en su compañera, en su amiga, en su todo. Compartía con ella secretos, miedos, frustraciones y problemas en su entorno. Y pronto sucedió algo muy extraño, pues todo aquel que dañaba a Rosalba de algún modo, aparecía muerto, con su rostro destrozado a arañazos. Ni su propia familia estuvo a salvo de este terrible mal, un día al despertar, se dio cuenta que estaba sola en el mundo, pues sus parientes estaban tirados en la cocina ahogados en un charco de sangre.

La pobre niña empezó a llorar y llorar por estar sumida en aquel terrible cuento de terror, en el que todos se marcharon de un modo horrendo, dejándola en el olvido. Sus lágrimas fueron tantas que terminó dormida sobre la mesa. Despertó envuelta en llamas, y extrañamente veía que su cuerpo la observaba sonriente mientras se quemaba.

Todo acabó con una muñeca achicharrada, y dos contentos padres por tener de vuelta a su hija, pues aprovechando el encanto que Rosalba sintió por el juguete, lo acercaron a ella después de meter ahí el espíritu de su moribunda hija, para que en el momento preciso esta hiciera un intercambio y tuviera nuevamente un cuerpo humano.

Cuento de terror La casa de los espejos

la casa de los espejos

Esta historia de terror se remonta siglos atrás, en un pequeño pero hermoso pueblo, donde vive una familia acaudalada: el padre, la madre y su hermosa hija. Esta chica era tan hermosa que era la envidia de todo el pueblo, todos la querían, aunque los niños la odiaban.

Ella tenía una debilidad: los espejos. Le encantaba verse y peinarse en ellos. Era tanta la obsesión de esta chica con ellos que su padre cada vez que regresaba de viaje, le traía uno diferente, logrando así llenar su propia habitación con ellos.

Pero no eran una familia feliz. La madre odiaba a su hija por que obtenía mucha más atención por parte del padre, y se sentía demasiado celosa, a tal punto que un día la madre le colocó veneno en la cena, y mientras la chica comía, ella entretuvo a su esposo en el cuarto de arriba. Cuando regresaron a la cocina, la joven ya estaba muerta.

Su padre se sumergió mucho en la tristeza, estaba destrozado. Tanto así que todos los días se la pasaba en el cuarto de su hija llorando y consolando su pena, hasta que un día vio una luz especial en uno de los espejos. Se acercó, y vio a su hija reflejada en él. Ella le mostró a través de este como su madre la había matado. El padre, enfurecido, pide el arrestro de su esposa.

Nunca paró de visitar día tras día el cuarto de su hija para ver su fantasma reflejado en los espejos de la habitación.

Historias de terror origen

historias de terror origen

Como su nombre lo indica, las historias de terror tienen la meta de generar en el individuo que las lee o las escucha una cantidad indescriptible de sentimientos que invariablemente terminan desencadenando un miedo desenfrenado.

Dado a que las historias de terror poseen un carácter macabro y lúgubre, este género literario no es recomendado para personas sensibles o que sencillamente se asustan fácilmente, ya que el pavor que experimenta la persona podría alcanzar un punto fatídico, es decir, llevarlo a la muerte provocada por un infarto fulminante. Claro que esto únicamente llegaría a suceder en un caso extremo.

En más de una ocasión, las personas que llegan a escuchar este tipo de relatos, argumentan que ni su tramo inicial ni su desenlace, les provocaron el más mínimo temor. Sin embargo, no por ello esas crónicas deben ser apartadas del género, ya que seguramente cuentan con elementos característicos como los que a continuación se enlistan:

- Los protagónicos frecuentemente son maleantes u homicidas.

- Más que enfocarse en cuestiones relacionadas con la violencia física o verbal, se dedican a describir a detalle situaciones o escenarios con el fin de que se cree una “atmósfera” que inunde el lugar por completo.

- No profundiza en aspectos concretos de los personajes, debido a que no interesa que conozcamos pasajes de su vida pasada, sino lo que se encuentran realizando en este momento.

Por esto y por muchas razones más, las historias de terror son apreciadas mayoritariamente por jóvenes e infantes. Tal vez porque en ellos, muchas de las sensaciones no se encuentran totalmente desarrolladas y la lectura de estos textos puede ayudar a agudizar los sentidos.

Leyenda de la Casa Cuna De Cádiz

El 18 de agosto de 1947, una tremenda explosión se produce en las inmediaciones de los Astilleros Echevarrieta Larraiga, de Cádiz, una de las empresas más importantes en construcciones navales, esta enorme explosión destruyó por completo la Casa Cuna y acabó con la vida diecinueve muchachos, nueve niñas, doce sirvientas y cinco monjas. Muchos de los cadáveres no consiguieron ser identificados debido a que sus cuerpos se encontraban aplastados, mutilados e irreconocibles, y fueron enterrados anónimamente en fosas comunes. Otros nunca se encontraron y se los dio definitivamente por desaparecidos.

La Casa Cuna se fundó como hospicio de la ciudad de Cádiz en el año 1621. Su función era acoger a niños recién nacidos llevados por sus madres, por estar estas imposibilitadas económicamente, o por no oponerse a la sociedad de la época trayendo al mundo hijos ilegítimos. A estos infantes se les denominaban como ”Niños del Hospicio”, criados, cuidados y educados por monjas de la caridad ayudadas por enfermeras, amas de leche y cuidadoras.

Después de la explosión, se procedió a la total demolición de los restos del edificio y en su lugar se construyó la Institución Generalísimo Franco, que años después paso a llamarse Institución Provincial Gaditana.

Esta nueva Institución era un colegio estrictamente femenino dirigido por religiosas, algunas alumnas eran internas y se quedaban en los dormitorios del colegio, los cuales estaban ubicados en la misma zona donde un día estuvieron los de la Casa Cuna. A partir de ahí, empezó a crearse la leyenda.

Las alumnas percibían cosas extrañas, sobre todo en las madrugadas, escuchaban llantos de bebés, risas y carreras de niños. Percibían extrañas sombras en las ventanas, incluso presencias que las vigilaban en cada rincón. Pronto estas experiencias comenzaron a suceder también frente a los familiares que iban ahí de visita.

Tales acontecimientos activaron los nervios de las monjas, quienes prohibieron rotundamente hablar sobre el tema, pero no pudieron evitar los cuchicheos de las alumnas, que intercambiaban sus vivencias y compartían cuentos de terror entre ellas. Pronto no hubo necesidad de eso, ya que los hechos hablaban por si solos.

En una ocasión, una chica fue directamente a su habitación después del almuerzo y se tiró por la ventana. Afortunadamente no sufrió daños mayores, y al ser reprendida enérgicamente por su acto, no hacia más que responder a sus cuidadoras que fue empujada al vacío, por una fuerza invisible. Las estudiantes eran testigos de puertas que se cerraban solas, fuertes golpes de desconocida procedencia y campanas que sonaban a todas horas. Alguna afirmó ver el espectro de una monja vestida a la antigua usanza en el patio del colegio.

Posteriormente, a principios de la década de los 90, el edificio se convirtió en la sede de Radio Onda Litoral, y esta vez los testigos de los hechos mencionados, fueron sustrabajadores.

Mientras se encontraban en el estudio de grabación, a través del cristal vieron un grupo de niños con vestiduras de varias décadas atrás, que corrían a través del pasillo. Sabiendo que no había razón para que se encontraran ahí, salieron del estudio y encontraron el pasillo completamente vacío. Al extender la búsqueda por todo el edificio, tampoco obtuvieron resultados.

Hoy día se ubica allí una oficina del INEM, el personal no habla de lo que ocurre dentro, pero si se pregunta a los gaditanos sobre los fenómenos inexplicables en la ciudad, todos hacen referencia a la antigua Casa Cuna. Según ellos, los niños trágicamente desaparecidos siguen deambulando por el lugar con sus llantos y lamentos, sin encontrar el consuelo ni el descanso que necesitan, junto a las monjas que ese día corrieron con la misma suerte de ellos.